Cambiemos de tema

Cómo hemos cambiado
que lejos ha quedado aquella amistad.
Ah! ¿qué nos ha pasado?
cómo hemos olvidado aquella amistad.

“Cómo hemos cambiado” Presuntos Implicados

horizonte

A veces me sorprendo a mí misma de las canciones que recuerdo de aquellas fiestas de junio y septiembre en la terraza del Social hace millones de años. Podría hacer una lista en el Spotify que se llamara “Canciones fiestas del club años 90”.

Pero sintiéndolo mucho, cambiemos de tema. En realidad yo vengo a hablar de otra cosa. Y no es que hoy tenga mucho tiempo para escribir, pero viendo lo que es mi vida últimamente, creo que sacaré lo suficiente para hacer algo decente y que a mí personalmente me llene.

A día de hoy le he dedicado mucho tiempo a pensar en todo lo relacionado con ser mamá. Desde que te enteras de la próxima llegada del enan@ hasta el día de hoy, el mundo gira alrededor de lo mismo, por lo menos en mi caso. No voy a generalizar para que cada un@ le dé su interpretación al texto. Es solo que tu mundo se reduce a buscar lo mejor del mundo mundial para una personita. Y quieras o no, terminas dejando el resto de cosas en un segundo lugar. No lo puedes evitar y tampoco quieres, pero puede que a veces esto se exceda.

Sé que a lo mejor molesto a ciertas personas con lo que pienso, puede que otras crean que vaya de lista pero permitidme expresar, una vez más, lo que creo. Hace poco una buena amiga colgaba en el Facebook algo así como una frase con determinación: Estado civil: hasta el coño. Soy consciente de que las palabras no tienen volumen de voz, pero tengo claro que esto se decía muy alto.

A veces damos por sentado que cuando vivimos ciertas experiencias en nuestra vida, son las cosas que deben pasarnos “de normal” en este camino. Y estamos muy equivocados. Lo nuestro no tiene por qué ser la norma a seguir, sino que es una vivencia más que sumamos al resto, o como solemos decir por aquí cerca: aquello que echamos a la mochila. Esa mochila que cargada de momentos llevamos a la espalda con orgullo hasta el final.

A veces intento ponerme en la piel de las personas que no tienen pareja “estable”, que no están casadas, y que no son padres/madres. A veces pensar desde su perspectiva, y yo reconozco que lo hago poco, nos resulta muy difcícil. Pero que ell@s tengan que ponerse en nuestro lugar nos parece la cosa más normal del mundo. Si ell@s fueran… si ell@s tuvieran… Pues a lo mejor no lo hacían como nosotros o simplemente no es lo que buscan para llenar su mochila. A día de hoy ya no hay que terminar los estudios universitarios, buscar un trabajo, encontrar una pareja, comprarnos un coche, una casa, casarnos, tener dos niñ@s y trabajar hasta el fin de nuestros días. Hay personas que buscan esto, y totalmente de acuerdo, pero hay otras que no. Y no son bichos raros. Simplemente quieren disfrutar de un concierto, viajar al otro lado del mundo, correr media maratón o acostarse con alguien nuevo cada sábado. Pienso que a los amigos hay que quererles por lo que nos aportan como personas, no por lo que ellas quieran hacer con su vida.

Y es que a veces nos olvidamos de que los cambios en nuestra vida los elegimos nosotros mismos, no los demás. Y eso es lo bonito de este juego. Que la toma de decisiones es nuestra porque costó mucho conseguir que fueramos medianamente libres. Yo quiero mucho a mi familia y mi situación, pero debo hacer el esfuerzo de respetar el ritmo que lleven los demás con su vida.

Lanzo un pequeño ejercicio para el que lo quiera hacer. La próxima vez que seáis invitados en una boda, evitad hacer la pregunta: ¿Para cuándo los niños?. No sirve de nada. Y a lo mejor la respuesta puede que sea hasta desagradable: “No podemos tener hijos”. Y sea verdad o no, quedarás fatal. Dejemos que la gente haga el camino que quiera hacer y respetemos las situaciones personales de cada uno. Hay gente que tiene las cosas muy claras y hay otra que no. Y no por hacer vidas diferentes a las personas se las quiere menos. Cuesta mucho trabajo hacerse un camino de felicidad en este mundo. No lo pongamos más difícil y disfrutemos los unos de los otros no queriendo monopolizar con nuestro monotema. Cambiemos de tema.

Y yo voy a seguir haciendo mi ejercicio. Por hoy me doy por satifecha. Buenas noches.

 

 

Anuncios

Siete, el número mágico

“I‘m thinkin’ bout how, 
People fall in love in mysterious ways, 
Maybe it’s all part of a plan, 
Me I fall in love with you every single day…”

Ed Sheeran Thinking out loud

Tenía escrito un post para lanzar ya mismo, esta semana, pero me he echado atrás. Creo que iba  poner más de lo mismo, más de lo que leo en muchos blogs. Más de lo que ya decimos todas las que hemos sido mamás… y precisamente era eso lo que quería evitar desde el primer momento en el que lo planteé.

Ayer, dando la última toma del día al Azuki me di cuenta de lo mucho que había cambiado mi vida, mi forma de pensar, de actuar, y hasta la forma de verme a mí misma.

Hemos estado pasándolo muy bien, hemos tenido momentos duros, y de todos hemos aprendido algo. Sobre todo él, que es como una esponja. Estaba dispuesta a explicaros todo aquello que nos pasa a las mamás primerizas en los primeros meses de vida del bebé, pero creo que ya nos encargamos de hablar de ello día y noche. Porque no tenemos otro tema de conversación. Porque nadie o casi nadie te pregunta qué tal estás y te habla de otros temas, aunque sea de política. Pero tampoco es que nos siente mal, es solo que no quería repetirme en este post con lo mismo de siempre.

Estoy bien, estamos bien, dormimos poco, comemos a ratos y jugamos y reímos todo lo que nos dejan. Aprendemos por momentos y sentimos que los días tienen más de 24 horas. Pero el tiempo pasa volando.

Sin embargo, mientras daba el pecho al enano, esta vez no se quedó dormido. Esta vez se paró y me miró. Me invitó a reír con él. A jugar una última vez en ese día. Me regaló muchas pedorretas, carcajadas y sus últimos gorgojeos de un largo día. Y es en ese momento en el que te das cuenta de que tienes lo más bonito del mundo mundial entre tus brazos y que merece la pena todo lo que lo acompaña.

Sigo echando de menos tener tiempo para mis cosas y para la gente que quiero, pero volverá, es simplemente que estoy haciendo un cambio de rumbo y a veces cuesta adaptarse. Lo reconozco, me está costando más de lo que yo pensaba. No estaba preparada para esto, y nadie podría haberme hecho imaginar lo que significa hoy en día ser madre. Llevamos un ritmo más acelerado del que pensamos y el frenazo puede ser grande. Pero por suerte, hay mucha gente a mi lado ayudándome. Doy las gracias, empezando por el papá y siguiendo por esas personas al otro lado del teléfono, whatsupp o de la misma puerta de mi casa.

Ahora sí puedo decirlo, no cambio estos meses por nada del mundo. Y lo que nos queda… Ahí va:

Mi momento del día: una sopita de miso.
Lo que me enamora: las carcajadas con su padre.
Lo que me hace sonreír: su mirada (largas pestañas).
Lo que me da energía: sus bracitos.
La lección del día: nuestros cuentos.
Mi oxígeno: su respiración al dormir tranquilamente.
Las ganas de aprender y esforzarme: sus pequeños llantos.
Nuestra canción: https://www.youtube.com/watch?v=lp-EO5I60KA

 

Por cierto, que dentro de poco, y siguiendo lo que hacen en otros blogs, voy a sortear una cosita de las mías. Y sé que a mucha gente le va a gustar.

Que tengáis un buen fin de semana. Nos leemos pronto. Esta vez sí.

Fan hasta la médula

“Esa es mi generación, ¿dónde estabas entonces?
Esa es mi generación, cuando todas las noches
eran una canción.”

Modestia Aparte.

 

Estos días nos ha envuelto el tema “fan” en el trabajo y me apetecía contarlo porque ha sido curioso. Ahora a lo mejor estamos en otro punto de la vida, pero cuando teníamos entre 12 y 18 años fuimos adolescentes con carpetas forradas y habitaciones llenas de pósters. Para quien no pudiera ponerlos en las paredes, los armarios eran muy recurrentes. Despertarte, abrir la puerta para ver qué te ibas a poner y encontrarte allí a tu príncipe azul… no tenía precio.

Por razones obvias, al trabajar en una revista para adolescentes, el fenómeno fan es nuestro mejor amigo y nuestra ruta de trabajo. Tengo que decir que hoy en día no triunfa el que canta bien, o es el mejor actor, sino el que consigue más fans y está todo el día enganchado a las redes sociales. Todas dispuestas a pasar horas en la calle para verles a una distancia demasiado grande en muchos casos. Pero que viven su presencia al 200%. Estuvimos recordando a alguno de ellos. A ver si coincidís.

Hace poco vinieron a España los Backstreet Boys. Vamos a empezar por ahí. Bueno pues cuál fue mi sorpresa que en la redacción cuatro de las chicas, como locas, fueron a verles. Pero es que lo curioso era oírlas recordar cómo eran hace 15 años y contaban que se desvivían por ir a un concierto y verles cantar. Y al día siguiente del concierto, volvieron emocionadas. Y de verdad que les hacía mucha ilusión revivir esos momentos de fan incondicional. Y no son las únicas, porque sé que alguna más hubiera pagado por ir a verles pero que al final no pudo ser. Pero que para ellas, este grupo y sus canciones fueron su talismán en la época teenager.

BSB

Luego estuvimos viendo los primeros números de la revis hace 18 años. Este mes cumplimos la mayoría de edad y estamos de celebración. Era justo cuando yo estaba con las hormonas a tope y el mundo era muy complicado para que los adultos me entendieran. Pero en la música y el cine encontrabas una vía de escape que entendía perfectamente cómo te sentías. Por supuesto uno de los que estaba en el top ten era Jon Bon Jovi. Y ahí sigue de giras y haciendo conciertos sin cobrar más que para cubrir los gastos de montaje. Que se lo digan a mi amiga Arancha que ha viajado a otros lugares de la geografía española sólo para verle y disfrutar de un concierto más. Claro que sí!!

BONJOvi

Otro de los fuertes era, sin lugar a dudas, Brad Pitt. A mí este sí que me gustaba. Vamos a decir que en esa época era más de rubios que de morenos 😉

Vamos, quién no se enamoró de él en Leyendas de pasión. Yo sobre todo del personaje, pero a este chico sí que le explotaron bien. Y luego ya pasados los años en El curioso caso de Benjamin Buton le vuelven a rejuvenecer. Tiene una escena que va sobre una Harley que es para no perdérsela…

BRad

Junto con Brad, no podemos olvidar a Leonardo. Yo reconozco que a mí este chico me ha gustado ya pasado el tiempo. Que en época de Titanic yo no le tenía entre los mejores, pero en cuanto a su carrera como actor es de los mejores y yo reconozco que me he terminado enamorando. Y sé que muchas tenían empapelado hasta el último rincón de su habitación. Este hombre también rompía muchos corazones. Y ha sido muy buen intérprete y de muy diferentes papeles a lo largo de su carrera. El papel que hizo en Romeo y Julieta a mí me encantó, aunque tiene otros mucho mejores.

LEONARDO-DICAPRIO-titanicLeonardo-DiCaprio2014

Otro que gustaba mucho entre el corrillo que hicimos fue Davon Sawa. ¿Visteis la peli de Casper? Pues yo sí. Y me acuerdo perfectamente del momento en el que desaparece el fantasma y aparece él y todo el cine soltamos un suspiro. Estaba en Fuengirola, pasando unos días en casa de Bea, y es que nos dejó a todas enamoradísimas…. Pero este chico es de los que no se ha sabido mucho y el cambio ha sido a peor… no todos podían terminar como Sean Connery.

davon

Y bueno, estos son los que os he resaltado pero hay mucho más que eran dignos de ocupar un sitio en nuestra habitación. Por aquel entonces mi favorito era Chris O´Donnell. Perfecto para mí, sé que no hizo mucho en cine pero me enamoré de sus ojos.

chris-o-donnell-20040723-4727

Y luego, pues siempre recuerdas otros ídolos que a lo mejor el físico no era su fuerte, o sí. A mí por ejemplo siempre me ha gustado mucho Celine Dion, por nombrar a una chica, pero no ha venido a España. Así que no he tenido la suerte de verla en directo y a las Vegas todavía no me ha dado a mí por ir. Pero otros muchos que triunfaban eran Miguel Bosé, Eduardo Noriega, Enrique Iglesias, Alejandro Sanz, Mario Casas, etc. Y sé que me estoy dejando a muchos, pero bueno, esto era solo para hacer una reflexión de aquello que fuimos y a quiénes dedicábamos nuestros suspiros. Con quién soñábamos y por quién derramábamos lágrimas sin importarnos que vivieran en otros mundos.

Hoy en día vienen pegando fuerte algunos otros que mantienen a las chicas al pie del cañón, siguiendo todo aquello que hacen. Y encima hoy tienen las redes sociales y con ellas es imposible no saber qué hacen tus ídolos a cada momento. Que se lo pregunten a Justin Bieber, Miley Cyrus o Abraham Mateo. O los que más fuerte vienen pegando: One Direction.

Para que tengamos un poco de todo, os dejo una de las canciones de esta Boyband que pienso que no está tan mal y es un poco más de lo que nosotras escuchábamos hace unos pocos años, poquitos eh!?

Nos vemos en unos días. Como me decía un buen amigo: sonreíd!!! Nadie lo va a hacer mejor que vosotras mismas.

Llegan los cambios (1)

“Sé el cambio que quieres ver en el mundo”.

Gandhi

Como ya os avisé, no pude corresponder con un post de la semana pasada, pero esta irá uno doble. Como todas las semanas ya he puesto mi reloj de arena, que me dedica tiempo para mí, y he silenciado el móvil y vamos a ver de qué hablamos esta semana.

Una de las razones por las que no he escrito ha sido porque nos escapamos en el puente. Mirad por qué estoy enamorada de estas vistas… (que aunque parezca mentira en mí, tenía muchas ganas de ir).

santa pola

Y esto es uno de los últimos placeres que me voy a dar en unos meses, ya os contaré, pero estos estaban buenísimos y formaban parte del plan, jejeje.

helados

Quería aprovechar y ya que he estado en la playita os voy a hablar del cambio de armario… Sí sí. Como algún chico lea esto a lo mejor con estas líneas ya se está despidiendo, pero tengo que decir que es un ritual curioso que suele darse en casi todas las casas al menos dos veces al año. Y ya que me lío a describir este cambio, me lío también con otros cambios que estoy haciendo en otros aspectos de la casa, de la vida y de todo en general. Ya lo sabéis, me lío y me lío.

A mí me dio por hacerlo después de haber ido al Ikea, haber pasado un ratillo duro y haber decidido comprar una caja más de tela para guardar y ordenar mejor mi armario. Tenía toda la tarde por delante, así que me dije: ahora o nunca. Y mientras me ponía un par de pelis en el ordenador de la habitación para matar dos pájaros de un tiro, empecé a sacar ropa de invierno del armario y a sacar ropa de verano de cajas. Ya que hago el cambio, aprovecho y limpio el armario más a fondo aprovechando que lo vacío.

armario vacio

Tengo que aclarar que esta es sólo una parte del armario y que la otra es donde cuelgo prendas, pero pensé que con enseñar una valía para haceros una idea. Así parece que es imposible llenarlo, pero ahí está el fallo. Que cuanto más piensas que no lo vas a llenar, te vuelves loca y lo terminas haciendo. Pero yo no sé cómo ocurre eso todavía. Como dice mi cuñado “lo de la ropa es por arte de magia”. Sólo que él se refiere a que le aparece la ropa lavada, planchada y/u ordenada…

Bueno pues la segunda fase es la de ver qué ropa necesita pasar por la plancha y cuál no, antes de meterla en el armario y que se quede allí olvidada. Aquí no tengo mucho problema porque procuro guardarla bien doblada para que luego no me pase esto con todo el mogollón. Y llega el momento de empezar a colgar. A vosotras no sé si os ocurre pero me pasan varias cosas. La primera es que me encanta ver las prendas de verano, me alegran mucho más los colores y no puedo evitar tener más cantidad que con la de invierno. Otra cosa es el calzado. Me da muchísima rabia decir “adiós botas” y “hola tiritas” para las rozaduras de todas las sandalias. Pero bueno, me considero una fanática de las botas. A estas las voy a echar de menos estos meses, últimamente no me las quitaba.

botas

Lo siguiente que me ocurre es que empiezo a ver vestidos y camisetas de las que ni me acordaba y que de repente aparecen y me da un subidón. Y estoy deseando que haga un pelín más, todavía, de calor para ponérmelas. Tengo una nueva incorporación para este año. Falda larga en color verde “mint” , que decimos en el trabajo. Es de Promod y es uno de los colores que más se llevará esta primavera/verano y ya se llevó la temporada pasada. También la tienen en color salmón tirando a naranja, que igualmente es un color de moda.

falda

Lo siguiente que ocurre es ir haciendo huecos y ordenando dónde pongo cada cosa para tener más a mano ciertas prendas y con mejor visibilidad porque es de lo que más me pongo. Por ejemplo: las camisetas de manga corta y las de tirantes a una altura media que pueda visualizar bien. Más arriba dejaré las sudaderas para noches fresquitas y los pañuelos. Entonces es cuando ficho las prendas que son de todo el año y hago revisión de colores. Intento tener siempre básicos, que se llaman, de camisetas blancas y negras, y luego me fijo en qué otros colores tengo y cuáles me faltan para no estar comprando siempre los mismos. Que esto pasa. Nos da por uno y de repente tenemos 6 camisetas de tirantes del mismo color pero ninguna para combinar con la falda nueva. Error!!!! Yo revisaría los colores y las posibles combinaciones y así ahorraremos.

Y es que esto lo pongo porque me he prometido a mí misma que a partir de ahora prenda que no tenga con qué combinarla, en lugar de comprarme algo sólo para esa camiseta o pantalón, sale nominada y expulsada…

Y ya que estamos haciendo revisión, un consejo que me dieron a mí hace un par de años: prenda que lleves dos temporadas sin ponerte porque no te convence, prenda que tiene que salir urgentemente del armario. Otra cosa es que hayas variado la talla o sea un fondo de armario, que puede pasar. Pero si es algo que no te gusta ya y han pasado dos temporadas, decidle “adiós”!!.

Bien pues en este punto ya había acabado Tres bodas de más y llevaba un ratito de Blue Jasmine. Después de la selección de lo que se coloca, hay que ver qué se guarda para la siguiente temporada. Y aquí es donde ocurre el momento crítico. Ves la cantidad de ropa de la que tienes que deshacerte. Yo este año optaré por llevarla directamente a una ONG o asociación para gente que la necesite. Mucho ojo con dejarla en contenedores que están en la calle porque a veces se acercan personas y se la llevan para revenderla… yo prefiero asegurarme de darla a alguien que la necesite de verdad.

Bueno pues 3 horas y dos películas después, ya estaba ordenado este tema y yo me encontraba mejor. Menos mal que el calzado lo tengo bien distribuido y no hace falta cambiar nada de sitio. Este es el resultado.

armario ordenado

Y como ya me he enrollado lo suficiente, los otros cambios os los cuento otro día. Aquí sí que habrá una segunda parte.

Y quería dejar por escrito una felicitación. El día de la madre iba a ser especialmente extraño este año. No porque yo lo haya celebrado mucho en mi familia o porque creo que no sólo existe un día para esto, sino porque ha sido casi un mes de tortura con todos los anuncios publicitarios sobre este tema. Y antes no me había dado cuenta, pero la verdad es que le dan y le buscan mucho beneficio a esta celebración. Me ha parecido, además de incómodo (mentiría si no lo dijera) muy curioso. Pero bueno, que lo que quería era mandar un besazo muy muy grande a todas las mamás, a las primerizas sobre todo, y a la mía en particular. Por qué no le iba a mandar un beso también a ella!!! De un año para acá hemos aumentado las familias y han nacido unos niños y niñas preciosos. Pero hay que tener una cosa presente: cuando hay un nacimiento no sólo nace un bebé, sino que también nace una madre y, afortunadamente en la mayoría de los casos, un padre. Así que ojalá sigamos creciendo 😉

Os dejo una canción que no he pareado de escuchar esta semana y que da buen rollo y anuncia el verano. Va con ritmo y todo hay que decirlo… qué bueno sigue estando Ricky Martín. Y ya sabéis:

nota

Por primera vez…

“Aquello no era lógico, era amor.”
Sexo en Nueva York

Casi voy a retirar el post anterior… ya os dije que la Primavera era la estación más traidora, y desde luego ha hecho una entrada triunfal: me ha hecho volver a sacar el abrigo del armario. Pero bueno, démosle una segunda oportunidad.

Como cada semana, esta tampoco va a ser la que escriba sobre un tema ya pensado, sino sobre otro que ha surgido. No quiero escribir solo de una cosa, pero en algo tenemos que centrarlo. Esta semana me pasó algo en el trabajo que me hizo volver al pasado, y que además, coincidió con un pensamiento que tuve el lunes y que me hizo sonreír al recordarlo. La culpa fue de una autocar escolar.

Digamos que en la revista tenemos una sección que se llama “Mi primera vez”. Y no es sobre sexo, sino que las chicas nos escriben y nos cuentan su primera vez o sus historias en el tema del amor. La redactora que se encarga de organizar la información que llega y adaptarla a la revista nos hizo un comentario durante la comida en el que dejaba ver que estaba algo decepcionada con el amor. Sus palabras fueron “es que yo no creo en el amor, al final siempre se fastidia y el enamoramiento no dura eternamente”. Si os estáis preguntando cuántos años tiene la redactora en cuestión, diré que 24 o 25. Y el resto nos miramos y sonreíamos. No somos mucho mayores que ella, entre 25 y 30, pero sí que intentamos explicarle que así va a seguir si no se quita esa idea tan negativa de la cabeza.

Y ahora es cuando nos preguntamos, ¿nos hemos enamorado alguna vez? ¿cuántas veces? ¿se acaba el amor? Pues yo no soy nadie para contestar a estas preguntas, pero por diferentes motivos voy a hablar del tema, porque esta semana he hablado con personas que me han ido dando diferentes ejemplos en cuanto a relaciones se refiere, y a experiencias que les han pasado. Y todo relacionado con este tema. Y por supuesto voy a contar la primera vez que me enamoré yo. Y si puedo hacer que vosotr@s penséis también en ello y sacaros una pequeña sonrisa, me doy por satisfecha.

Empiezo por mí. El pensamiento al que he hecho alusión al principio fue precisamente el recuerdo del primer chico del que me enamoré. Creo que tenía 12 años, todavía estaba en el cole y no había pasado al instituto. Me fijé en él un día en el que le oí gritar de rabia en una pista de tenis. La verdad es que fue un desastre porque la relación se basaba en una llamada telefónica una vez por semana, los jueves creo, y cuando nos veíamos los fines de semana para jugar en el equipo casi ni hablábamos. Pero duró muuuuuucho tiempo. Y es que estaba enamorada como una tonta. Daba la casualidad de que su ruta del colegio pasaba por mi casa todas las tardes, y a la misma hora. Así que me dedicaba a asomarme a la ventana cada día a las 5:20 para verle pasar y que él corriera la cortina y me mirara. ¿Veis como es para reírse? Si alguna vez lee esto va a saber quién es y espero que también se ría. Hace mucho que no le veo, ahora vive en otra ciudad, pero por lo poco que veo en facebook le debe de ir bien y me alegro. No esperéis ni besos, ni morreos, ni cosas por el estilo en esta historia que no las hay, pero yo sé que estaba enamorada. Y tampoco acabó aquí la historia, pero esto va sobre “la primera vez” y tengo más cosas de las que hablar.

Y aparte de la primera vez que me enamoré, tengo una primera vez para un beso y para el sexo, y ha sido con chicos diferentes y me siento afortunada porque de todas tengo buen recuerdo. Y cuando en alguna de ellas no tienes una buena experiencia, porque no a todas nos pasa, de todo se aprende y las siguientes veces sabrás qué hacer y sobretodo qué no hacer. Pero no hay que desesperarse porque una de las cosas buenas que tiene que seamos seres humanos es el hecho de poder enamorarnos. Es una sensación que hay que vivir al menos una vez en la vida, aunque sea para siempre.

amor

Podemos enamorarnos una o más veces, podemos hacerlo de varias personas a lo largo de la vida o creer que solo te enamoraste de una persona en tu vida. Puedes enamorarte de la misma persona una y otra vez. Puede que esto os suene raro, pero puede que él consiga volverte a enamorar cuando crees que te has estabilizado y que solo le quieres hasta el infinito y más allá. Pero de repente, llega y te enloquece, y vuelves a reír como creías que ya no lo harías. Y lo sé porque la sensación que tienes te lo dice. Y ¿hasta cuándo? Pues no lo sé, hasta que dure, habrá que aprovecharlo porque nunca sabes cuándo volverá a pasar.

Tener dudas… No voy a decir si hace poco o hace mucho, una persona que conozco se casaba o se casa y además de sentir nervios, sentía dudas. Es la primera vez que se casa y puede ser comprensible que te asalte el pensamiento de “estoy haciendo bien o me precipito”. ¿Por qué nos casamos hoy en día? ¿Nos casamos enamorados? No hace falta contestar a esta pregunta porque no tenemos que Hay que pensar en si vas a disfrutar eso que vas a hacer. Si para ti significa un momento de compromiso entonces perfecto, estás preparado. Sin embargo hay gente que se agobia porque “para siempre” es mucho tiempo. Pero creo que es mejor no pensarlo y hacer lo que quieras hacer. Los cambios que vengan después, ya vendrán y no los vas a evitar casada o no. Hay quien se toma las bodas como fiestas en las que invitar a todos los amigos y gente a la que quiere, otras veces se llenan de compromisos, otras es una firma con dos testigos y la consecución de un papel. Y de todas hay que buscar algo más para que tu vida en ese momento sea mejor, no peor. Si no, es un error desde mi punto de vista. Tener dudas antes de hacer algo es humano, pero hay que deshacerse de esa inseguridad y confiar en que lo que haces es porque en ese momento quieres hacerlo.

Y volviendo a la redactora que escribe esta página, algunas le dedicamos una par de historias en las que podía inspirarse, además de las que les mandan las niñas y recibimos en la revista. Digamos que queríamos que viera que si estás receptiva las historias bonitas nos pasan a todas. Por muy casadas que estemos hemos sido adolescentes y siempre recuerdas alguna experiencia que no llevó a nada pero que guardas con cariño.

Seguramente todas tenemos recuerdos de momentos románticos. Y no estoy hablando de sexo, ojo, sino de encuentros en los que se te removían las mariposas en el estómago. Momentos de paseos por las calles de una ciudad, en los amaneceres en las fiestas de la playa, en miradores de pueblos perdidos de Córdoba. En viajes con amigas en los que te encuentras con otro grupo de chicos que son del otro lado de la geografía española, pongamos País vasco, por ejemplo, y que conociste en Portugal. Una nochevieja con amigos y un encuentro inesperado entre toda la gente del local. Aquel chico que te enamoraba en el pueblo de verano en verano. Al que conociste al otro lado del charco, pero igualmente la distancia no hacía posible una relación a los 16 años, aunque sí que te queda una canción. Incluso aquella chica que dejaste ir, que ahora sabes que era tu alma gemela y que llevaba un tatuaje que para ti lo significa todo en la vida y era una señal. O la que un día hablando un poco de todo te dijo “¿desayunamos algún día?”. Y no penséis que todos son momentos míos, que no doy para tanto. Pero algunas son anécdotas bonitas que me han contado y que también he disfrutado viendo cómo las personas se enamoran, aunque luego hayan encontrado una historia mejor. Mirad, os dejo la canción de una de las historias de adolescencia de alguien, que podría ser una de las vuestras también. Notting Hill, When you say nothing at all

Y es que tenemos derecho a enamorarnos, aunque se acabe. A tener una primera vez para muchas cosas. Habrá veces que salga bien y que además lo disfrutes. Y lo bueno es tener esas historias para un día contarlas a quien quieras o para recordarlas como pretendo que hagáis ahora vosotras. Y seguramente penséis en lo bueno de aquello, y os reiréis al recordar lo mucho que nos afectaba todo, y lo complicado que se va haciendo a medida que pasa el tiempo. Incluso puede que como yo queráis meteros en la máquina del tiempo y poder vivirlo otra vez. Porque si lo pensamos bien, estamos donde estamos por todas esas historias que han hecho de nosotr@s las personas que somos aquí y ahora.

Para la que lo necesite, os presento a los Expertos en el amor de la peli Frozen. Hoy os recomiendo que la veáis. En el trabajo les tengo machacados, y sé que es una peli de Disney, pero es que además habla un poco de este tema. Para las dos hermanas hay muchos “Mi primera vez” y una de ellas experimenta su primer amor y lo que es hacer una locura por amor. Mi personaje favorito es Olaf, el muñeco de nieve.

expertos en el amor

También ha sido mi primera vez esta semana con un bizcocho que intenté hacer. De repente me entraron unas ganas locas de hacer uno y bueno, recordé el que hacía mi madre y ahí tuve un momento de bajón. No tenía la receta porque no se me había ocurrido intentarlo hasta ahora. Pero para eso están las amigas, y sobre todo las que son mamás y saben mucho de esto. Acudí a Maite y ella sin pensarlo me llamó y me dijo: haz esto, esto y esto con esto. Os voy a dejar la receta adaptada porque como vais a ver, sustituí por productos ecológicos casi todo excepto el yogurt. Y no salió mal, pero tengo que pillarle el truco al azúcar ecológico y al horno… Pero en cuanto lo haga me lanzo a por uno de calabaza que hace una compi del trabajo, Teresa, que le sale buenísimo!!!! Aquí os dejo la receta y unas fotitos del Making off.

bollo

Ingredientes: 4 huevos, un yogurt de vaso de cristal, harina, 1 sobre de levadura, azúcar y aceite (aunque yo voy a probar con 250g de tulipán en el siguiente). Y luego puedes echarle rayadura de naranja, o de limón, o una cucharada de chocolate desgrasado.

  1. Precalentar el horno a 180º mientras mezclas el resto.
  2. Batir huevos con el yogurt.
  3. Echar 2 medidas del vasito de azúcar y 3 medidas de harina. En la tercera, a la mitad, echar el sobre de levadura y llenar con la harina. Batir de nuevo todo.
  4. Echar medio vasito de yogurt de aceite o 250g de tulipán. Y batir todo junto.
  5. Echar las rayaduras que se quieran o el cacaco y batir de nuevo.
  6. Meter al horno a 180º durante 30 minutos y luego 15 minutos más apagado sin abrir nunca el horno.

Yo tengo que mejorarlo porque creo que en mi horno tienen que ser 40 minutos mínimo, pero bueno, es ir pillando el punto.

Y cómo no he sido capaz de elegir entre la frase con la que empezaba el post, os pongo la otra opción para acabar. Hoy va un 2×1. Hasta la semana que viene.

“Puede que no sea muy listo, pero sé lo que es el amor” Forrest Gump

Un regalo a tiempo siempre es un buen regalo

“Las riquezas son presentes

ambicionados pero…

La riqueza del regalo perfecto

radica en el propio presente.”

Spencer Johnson

Buenos días!! Intento que todas las semanas me salga un tema cotidiano y escribir sobre cualquier cosa que vaya surgiendo, pero reconozco que es muy difícil porque muchas veces tendría que ponerme a escribir en el mismo momento en el que pasa y no es posible. Pero el otro día llegando al trabajo, con Cris y Patri, salió el tema de los regalos, y me dije: se merece unas palabritas porque esto nos pasa a todas y a todos.

¿Cuántas veces habéis ido a por un regalo para alguien y habéis terminado vosotras mismas comprando algo de más?. Y esto suponiendo que no os quedáis con el regalito teniendo que volver al día siguiente a por cualquier chorrada porque no podéis deshaceros de la cazadora tan ideal que había en rebajas en Zara, y ahora tiene que ser vuestra y de nadie más. Bueno, pues creo que esto nos pasa a todas. Lo siento chicas pero si leéis esto y me conocéis seguramente me haya pasado con alguna de vosotras… Posiblemente el mejor regalo para hacer a una amiga es aquel que comprarías para ti, y que te gusta. El problema es que hay que ser fuerte de voluntad y no quedárselo…

Y es que a veces ir a comprar un regalo puede llegar a estresarnos mucho. Si no tienes una idea muy clara, estás perdida. Entrarás en un centro comercial y andarás por ahí dando vueltas intentando solucionar el problema cogiendo cualquier cosita. No me voy a extender pero solo quiero recordar el caos que se forma las dos últimas semanas antes de Reyes… Y sabemos que hay personas complicadas porque siempre se les regala lo mismo. Ejemplo: los padres. Es que es sota, caballo y rey. O el típico cumpleaños-compromiso del compañero de trabajo de tu pareja: “seguro que a ti se te ocurre algo, cariño, se te dan bien estas cosas”. Regala una camiseta con estilo y siempre quedaréis bien.

Si ya pasamos a niveles superiores, como por ejemplo las bodas, bautizos y comuniones, entonces el regalo lo estipula el cubierto que vaya a tener el evento. Es como una regla implícita que hemos creado en nuestra sociedad. En bautizos y comuniones no hay que darle dinero al niño o niña, porque queda feo, pero sí cubrir con lo mínimo y buscar aquello que sea más grande, pero en las bodas ya es otra cosa. Y no lo voy a criticar destructivamente, porque cada uno hace lo que cree correcto, pero a veces no pensamos bien en lo que realmente es un regalo y por qué lo hacemos. Y con esto no estoy diciendo que yo no vaya a cualquiera de estos eventos y no haga lo que hace todo el mundo, y además lo hago porque quiero y creo que está bien, pero sí que pienso que se le puede dar un toque de alguna forma, y personalizarlo. Y pongo un ejemplo: la maleta de mi anterior post fue un regalo de mi boda, de mis amigos. Y lo que había dentro eran unos sobres preparados para vivir experiencias estupendas (y pagarlas con ellos) en nuestro viaje, y fue de los regalos más originales que podía esperar, y no se salían del canon, fue perfecto.

sobres

No soy partidaria de regalar por regalar, pero sé que a veces no se puede evitar. Es mucho mejor ver algo que te recuerde a alguien y, si puedes, lo cojas. Que en ese momento sepas que un amigo, familiar o compañero necesite esa sorpresa y que luego te dedique una sonrisa porque en ese instante es lo único que se le ocurre para devolverte el detalle. Y es que a veces no tienes que gastarte dinero, hay mil formas de hacerlo, y en este caso, lo barato no sale caro.

Para mí un cumpleaños no es la única fecha que tengo para tener detalles con alguien que me importa, y me gusta ser así. Y tampoco soy de las que espera regalos porque yo los haga, sino que disfruto haciéndolos y por lo que he visto, al final, lo que te devuelve esa gente es un montón de cariño, envuelto en cientos de formas, colores y gestos, y, a veces, sin materializarlo.

Yo tengo la suerte, o la desgracia para alguno, de que me encanta hacer regalos, más que recibirlos. Y cuando me los dan a mí no es el objeto lo que más ilusión me hace, sino el significado que tiene que alguien se acuerde de ti y te dé algo con una carga emocional que sustituye a cualquier valor material. Últimamente estoy recibiendo un montón, y no puedo elegir uno como el favorito, pero lo que sí es seguro es que están siendo más especiales de lo que podáis llegar a imaginar.

Recurriendo al anterior post, al final lo que merece la pena es que nos regalemos momentos, y aquí os dejo que lo valoréis e interpretéis como más os guste. Este es el último regalo que he recibido esta semana, de mis niñas, que para mí tiene un significado único y diferente al hecho de que sea un bonito cuento, voy más allá. Aquí os lo dejo: Mataré monstruos por ti, de Santi Balmes.

yo matare monstruos

Y no lo voy a ocultar, pero algunos de los mejores detalles son los que nos hacemos a nosotras mismas. Y de verdad que no sólo son cosas materiales, yo me estoy regalando momentos de escribir, de lectura e incluso algún capricho dulce. Por supuesto que me considero una persona consumista, lo asumo, pero tampoco llego y me compro todo lo que me gusta. Hay ocasiones en las que me lo permito, y estoy segura de que a todas nos pasa, y si podemos, lo hacemos. Y como digo no son solo compras, de vez en cuando deberíamos regalarnos tiempo para disfrutar de pequeñas cosas que no hace falta compartir con nadie más, que son solo nuestras desde la esencia. Pensadlo, todo el mundo merece regalarse a uno mismo un pedacito de… lo que sea.

Esta vez sí quería dejaros alguno de los detalles que me han hecho, pero hay muchos más que son muy especiales. Habrá que esperar porque aparecerán en otros post. Forman parte de otra pequeña historia.

Botiquín emocional de mis amigas encargado a http://reparandoalasrotas.com Justo a tiempo chicas. Echadle un vistazo a la página.

botiquin e

Un pedacito del País de Nunca Jamás, inmortalizado, de mi hermano.

marco

El mejor desayuno del mundo, y eso que a mí no me emociona desayunar, este me hizo llorar y apreciar la suerte de tener amigas como las que tengo!!! Gracias Aran. De http://regalooriginal.com

desayuno e

De estas tengo dos, una firmada por Roy Hobbs, el mejor jugador de béisbol de la historia cinematográfica (película El Mejor), regalo de mi padre por mi 18 cumpleaños. Y la otra firmada por mi gemela y madrina S.C.

pelota

Este es un autoregalo, porque yo lo necesitaba y me compré el corazón más grande que vi 😉 . Es un Jersey de la marca The Hip Tee.

jersey

Como os decía, lo mejor es regalar momentos, y con este cuento de Jesús y Marta lo digo todo. Pequeño catálogo de instantes de felicidad, de Roger Olmos y Lewis York.

cuento felicidad

Por supuesto las rosas, estas llegaron un día muy especial y sé que significan más que lo que a simple vista muestran, de mi amiga  Monip.

rosas moni

No soy de pulseras, porque tengo tendencia a perderlas, pero esta lo tiene todo: los novios, un cuento, mi color favorito y una pluma, esenciales en mi vida. Y me lo regalaron mis niñas, ¡¡que no se las puede querer más!!!

pandora

Y para introducir uno de los siguientes post, el siguiente espero, unos pendientes que Patri me ha regalado la semana pasada. Ha ido a lo seguro, que ya sabéis que es lo único que no me gusta que me regalen porque soy muy especial para los pendientes. Pero estos ella sabía que me gustaban. Gracias guapa, me encantan!!! Son de Claire´s.

pendientes

Si tenéis que hacer un regalo, pensad bien a quién tenéis que regalar, por qué y qué le haría ilusión. Y si por el contrario veis algo que os recuerde a otra persona, valorad si lo necesita y luego  cogedlo sin pensar. Y con esto no estoy animando a que seáis consumistas, hay mil cosas que no hace falta comprar y que se pueden hacer: DIY (do it yourself). Yo sólo os diría que intentéis PERSONALIZARLOS.

Y esta semana yo también tengo un regalo para alguien, y que no es por nada y es por todo, y le voy a regalar unos momentos para ella y para disfrutar, porque se los merece, porque me apetece, y quiero que sonría. Que las personas no solo trabajamos para ganar dinero, sino que trabajamos en lo personal, familiar y en lo social para tener una mejor vida. Para llegar a forjarnos un presente y puede que un futuro, pero que lo que hagamos nos haga felices.

Así que con esto acabo por hoy. Os dejo un regalito, hoy me apetece poner esta canción, y como diría una de las personas más buenas que conozco, ¡que tengáis una buena semana!

 

Pequeños momentos de tiempo

“Lo único que realmente nos pertenece es el tiempo: incluso aquel que no tiene otra cosa cuenta con eso.”
Baltasar Gracián

Hoy tenía el día para dedicarme más que unos pocos minutos a escribir. Y aunque me he puesto a pensar sobre varias cosas, al final he decidido hablar sobre El Tiempo en mi segundo post. Como hoy podía dedicarme una mañana entera he pensado que qué mejor que hacer algo que me gusta mucho y eso ha hecho que cambiara el tema y os hablara sobre “mis momentos de tiempo”.

Me apetece mucho contaros cosas de las que me han ido pasando estas semanas, pero creo que pueden esperar y así yo también las reviso y os busco un poco más de material gráfico para ilustrarlas. Hoy me va a ser complicado poner imágenes pero tengo alguna muy buena que os va a gustar.

reloj

Este es mi nuevo reloj de arena que me han regalado mis amigas y está cargado de buenos sentimientos. Me lo dieron para que me dedicara tiempo a mí misma, cosa que no solemos hacer. Yo por mi parte estoy haciendo el esfuerzo de intentar cada día realizar algo por mí, aunque sea leer un ratito o pensar o escuchar música o correr.

Muchas veces pienso en que ojalá tuviera más horas el día, que me faltan días a la semana y que ya ha pasado un mes más y se nos echa encima el verano… y eso hace que se pasen los momentos y a veces no los disfrutamos como deberíamos. Sí que es verdad que desde hace unos meses empiezo a valorar más mi tiempo. Una vez me dijo mi amiga Bea que el tiempo es lo único que no vamos a recuperar. Se puede perder un trabajo, dinero, una amistad, un amor, una sudadera, etc., pero se pueden recuperar. Hasta la salud se puede recuperar en muchos casos. Pero el tiempo no, y por eso tendríamos que aprender a valorarlo. Por supuesto que los empresarios y grandes jefes del mundo también deberían valorar las horas que la gente trabaja para ellos, y algunos lo hacen, pero empecemos por nosotros mismos y valoremos cada segundo que vivimos porque es nuestro.

Y esto me lleva a recordar algunas frases hechas como “Perder el tiempo”. Recurrimos a esta expresión cuando tenemos un desamor, un suspenso no merecido, un trabajo que rehacer, una conversación mal dirigida… Pero no deberíamos tener esa sensación porque seguro que ha habido algo que podemos recuperar de la mala experiencia y que en algún momento nos hizo sentir bien o aprender de ella. Y de aquí a otra frase “El tiempo lo cura todo”, así que lo utilizaremos para sanar, generalmente, nuestras emociones y sentimientos. ¿Pero cuánto tiempo necesitamos? Pues a veces más o a veces menos de lo que pensamos. Siempre es diferente para cada persona y para cada suceso. Un día te levantas y ya no piensas en eso que te molestaba y pasas a estar pendiente de otra ilusión.

Es curioso porque el tiempo es contra lo único que no podemos luchar. Va a pasar y no lo vamos a poder parar. Por mucho que las pelis de Hollywood intenten detenerlo, a día de hoy todavía no han dado con la máquina que lo consiga al otro lado de la Gran pantalla. Pero es que no hay que pararlo, simplemente tenemos que hacer que “cada día cuente” como bien dijo Jack en el Titanic. “Haz que cuente”.

Y no quiero que ahora pensemos que andamos perdiendo el día trabajando para otros o pendientes de cualquier cosa o persona ajena, sino que intentemos aprovecharlo para nuestro beneficio, conocimiento, satisfacción o como queráis llamarlo. A mí me gusta creer que es aprendizaje para lo que viene después, que no sé lo que será, pero que seguro que es una sorpresa y las sorpresas me encantan.

Y así me doy cuenta de que la vida pasa, porque cada segundo que hemos vivido nos va a llevar a otro que tarde o temprano nos curará. Querer que llegue mañana será disfrutar menos del hoy y a lo mejor es este instante el que realmente nos va a reconfortar.

maleta

Así que haciendo caso de este replanteamiento del Tiempo este fin de semana voy a disfrutarlo en cada minuto perdiéndome por un pueblo de Toledo, Hontanar, gracias a un precioso regalo de boda de mis amigos Alejandro, Blanca, Cris y David. Es un refugio perdido en la naturaleza y que además el sol y las estrellas van a acompañarnos. Es El Refugio de Cristal. Seguro que es un finde perfecto para disfrutar de esos momentos de tiempo, en este caso, para mí y para mi chico.

Y aunque no he conseguido congelar el tiempo con el post, tengo que agradeceros el gran regalo que me hacéis al dedicar unos minutos vuestros a leer lo que escribo. Y no lo estáis perdiendo, y para que no sea solo de vosotras hacia mí, os dejo unas cartas del juego Dixit para que cada persona elija aquella con la que interpretar el TIEMPO. ¿Con cuál os quedáis?

cartas tiempo

Nos vemos la semana que viene. Os dejo una cita de una peli recomendable:

“Hoy empiezan cientos y cientos de días”  de Una cuestión de Tiempo.