Del tirón

“Nada puede impedirte salir de Nunca Jamás y crecer, tampoco nadie puede obligarte a no volver si has sido y eres parte de ese lugar. Lo llevamos dentro”

                                                   Yo misma.

neverland

Últimamente estoy preparando varios post a la vez y como no termino de cerrarlos he decidido hacer uno más corto porque me apetecía y no estar tanto tiempo sin publicar nada (que es lo que me pasa muchas veces).

Ha sido una semana de muchos cambios y de muchas decisiones, algunas tomadas por mí y otras que me afectan directamente. Antes o después iban a llegar igualmente.

Pero quería hacer un inciso en todo aquello que ha ido ocurriendo, por dejarme llevar un poco a ver qué salía:

Seré quién yo quiera ser y no quien tú me digas que sea.

Imaginaré formas en las nubes y me tumbaré en la hierba cuando llegue el calor.

Reuniré mis pensamientos y los meteré en una caja de pañuelos para ir sacándolos
uno a uno.

Repetiré lo agradecida que estoy cada día por las alas que tengo.

Nadaré entre deseos de volver a trasnochar en una playa.

Gritaré que soy pequeña pero seguiré dejando huellas de gigante.

Sin renunciar a volver a ver la luna llena y todo lo que ésta ilumina para mí.

Seguiré desenganchando marcos rotos y viejos de mi pared de recuerdos.

Probaré de la tarta de la vida porque en cada ocasión me da un sabor distinto.

Luciré mi disfraz de media noche cuando nadie me vea, dedicándomelo solo a mí.

Cuidaré de ellas siempre, mis niñas, a cualquier precio pero nunca derrochando.

Escucharé aquellas canciones que hablen con mi corazón, el resto se las llevará el viento.

Volveré a un atardecer de colores cálidos a tres metros sobre el cielo.

Planearé mis sueños, porque de ellos surgirá mi nueva esencia.

Me dejaré derretir por su mirada mientras se llena de felicidad.

Y rodearé lo que tenga que venir con mis brazos bien abiertos esperando recibir y dar lo máximo sin imaginar ningún tipo de límite.

Vuelvo en unos días. Esto no se detiene. Feliz comienzo de semana.

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Uno + uno + uno + uno…

“Yo soy lo que soy:
un individuo, único y diferente.”
Charles Chaplin

“Breve pero concisa”. Me gusta mucho esa frase pero reconozco que en la mayoría de los casos no la aplico. Me gusta enrollarme y dejar las cosas cuanto más claras, mejor, qué le vamos a hacer. Aunque escribiendo soy más de dejarme llevar.

Se me ha hecho larga la semana y la verdad es que estaba deseando desconectar de todo un poco. Pero eso, amig@s, es muy difícil. Por diversas circunstancias llevo pensando toda la semana en una sensación, que creo que muchos compartimos pero que la hacemos parte de nuestras vidas y la llevamos con nosotros día y noche. Seguro que alguna vez habéis pensado que sois un mero número dentro de una bola gigantesca, como las del bombo de la lotería de Navidad, que da vueltas y vueltas, y que nada te hace diferente de la que tienes al lado.

Existe en mí la sensación de que no somos diferentes, ni imprescindibles, ni especiales, ni tenemos un valor concreto. Nos han demostrado que en muchos casos no importamos como personas individuales y que solo les vale EL TODO. Pues no me gusta, lo siento, yo soy única y tú también. Estoy un poco harta de ver cómo nos hacen sentir una cifra para que otras personas se lleven un beneficio, de cualquier tipo. Somos personas con voluntad propia y personalidades diferentes, y en la variedad está el secreto del éxito.

En el trabajo, por ejemplo, para las empresas grandes somos fichas que mueven en función de intereses propios de una o más personas, ni siquiera por el bien de la compañía. Sentir que pueden hacer contigo lo que quieran, que no hay seguridad en nada de lo que va a pasar y que te sientes impotente ante ciertos movimientos, es el día a día. Creo que sería un poco más acertado dar unas ciertas señales de que, aunque no somos imprescindibles, tenemos un valor y somos personas, no números. Entiendo que el empresario no  se acuerde de los cumpleaños de los 3.000 empleados que tiene en la empresa, pero creo que hay otras formas de hacerles sentir emplead@s valorad@s. Tampoco estoy hablando de tener todos el sueldo de Gallardón, pero sí dar un jornal digno por el trabajo que se realiza y por el que esos empresarios van a ganar mucho dinero. La bendita reforma laboral nos rebajó a todos los trabajadores en la situación más vulnerable frente al empresario. Y así seguimos.

En muchas otras situaciones también podemos sentirnos un número más. Otro ejemplo, a la hora de ir al médico especialista. Me he dado cuenta cuál es la diferencia entre la sanidad privada y la pública: el trato. Ya sé que también hay diferencias en cuanto al dinero y, más importante, en cuanto a los recursos. Pero es que el trato que tienes en la pública, y siento decirlo desde mi experiencia, no es muy humano. Si alguien lo está leyendo y es de la sanidad pública, médico especialista, ojalá me diga que estoy equivocada, pero llevo 6 meses pensando lo contrario y he visto ya unos 6 especialistas diferentes de un mismo equipo médico. Todos cortados por el mismo patrón. Y sí, me he sentido un número más. No es que te traten mal, y no pretendo que se sepan mi nombre, mi edad y mi número de pie, pero sí que te miren cuando te hablen o te saluden, e inlcluso te llamen por tu nombre. Que no me manden callar o resoplen si se les preguntan cosas que, sintiéndolo mucho, todavía no he estudiado el idioma de los señores médicos. Que somos personas, una detrás de otra, sí, pero cada una con sus circunstancias y deseando que les expliquen de forma clara cuál es la situación. Reivindico una o varias asignaturas de Habilidades Sociales en toda aquella formación de gente que va a tratar con gente, por favor. Es básico ante ciertosmomentos. Y ojo, estoy hablando de médicos especialistas y no de todo el equipo sanitario porque no es lo mismo.

Y mi tercer ejemplo debería ser el de la política. Ahí sí que no somos ni números, somos votos, y da igual lo que nos esté pasando que mientras puedan “convencernos” y ganar un voto más, da igual la situación en la que nos encontremos. Pero tal y como se está poniendo el panorama político últimamente, ya no sabes a quién creer y siguen siendo los mismos pero con otro nombre. La verdad es que sería entrar en un debate muuuuuuucho más largo, y cuando se acerque la fecha lo veremos.

Y es que a veces se nos olvida lo más importante de nosotros mismos: que somos personas humanas y una de nuestras características es la comunicación y la vida en sociedad. Que parece mentira que estemos todo el día hablando de Redes Sociales y cada vez seamos menos sociables. Yo aún mantengo la esperanza de que algún día esté haciendo algo en lo que no me sienta así, viva al margen de grandes monopolios y las personas que me rodeen sean eso, personas, con un valor incalculable y que pueda disfrutar de ellas. Ojalá llegue el día en que no nos hagan sentirnos como un número más. De momento os animo a pensar que realmente somos seres individuales que aportamos riqueza a UN TODO, y que merece la pena ser un@ mism@. Os propongo intentar sentirnos así esta semana, a ver qué pasa.

Bueno, después de esta reflexión de domingo, la semana que viene que acaba febrero espero traer nuevas noticias. Os deseo una feliz semana y os dejo una canción que me gusta mucho y que nos anime a empezar con fuerza. A disfrutar!

De mí para ti

“El destino pone a muchas personas
en tu vida, pero solo las mejores
permanecen para siempre.”

               Anónimo

llamador

Hay veces en la vida que te encuentras con personas que siguen un camino paralelo al tuyo sin ninguna intención. Al principio no te das cuenta pero según va pasando el tiempo y continúas cerca de esa gente, descubres y aprendes a verlo desde el cariño.

Nunca me había parado a analizarlo desde una perspectiva como la que hoy tengo. Llevo toda la vida unida a una personita que en el fondo sé que pensará como yo, y sino, sé que lo va a leer y compartirá muchas de las cosas a las que me refiero en este post.

Nacimos el mismo año y desde entonces unos lazos nos unirían para siempre, inevitablemente para nosotras, aunque nunca ha sido un problema, todo lo contrario. Se puede decir que hemos tenido épocas de compartir más cosas y otras en las que apenas hemos sabido la una de la otra.  Lo que nos unió sin remedio desde que nacimos se convirtió en una bonita historia de amistad.

Hemos recorrido un camino paralelo, viniendo de casas muy distintas, y destinadas a una comparación eterna entre nosotras, jamás lo hemos llevado mal. Somos como la noche y el día pero en los detalles es donde nos hemos encontrado y así durante más de 30 años.

Desde pequeñas ya cada una apuntaba personalidades diferentes, pero complementarias. Crecimos entre tardes de sábados con pañuelos, noches de cuentos de Las mil y una noches, Festivales de Eurovisión, cumpleaños y navidades que un día nos hicieron madurar. Cartas en las que nos pasaba de todo, porque era nuestra mejor forma de expresarnos y tener una comunicación continua. Y de ahí los concursos literarios y la elección de la misma carrera universitaria. Pero aunque todo era igual, cada una lo hacía diferente, y vuelta a las comparaciones. Aún así creo que nunca nos llegaron a ofender, nos dio igual. Incluso nuestro trabajo está basado en el cuidado y diseño de la comunicación, pero de nuevo desde dos puntos de vista diferentes.

Es más, creo que hasta en el dolor nos hemos mirado y hemos entendido que seguíamos unidas por el mismo camino y lo que eso significaría para las dos y sé exactamente a lo que se refería cuando en aquel instante me miró y me dijo que aunque ELLA no estuviera, yo saldría adelante, como le tocó hacer a ella.

Y ahora, apenas con una una diferencia de tres semanas, volvemos a pasar por el mismo sendero, como una vez pasó hace muchos años cuando nosotras nacimos. Pero también en esta ocasión siendo lo mismo, tendremos algo distinto, tú rosa,  yo azul. Y otra vez más se nos comparará, pero eso no nos enfrenta, nunca lo hizo. Y siendo cada vez más distintas, nos tenemos la una a la otra. Creo que en el respeto está la clave.

Y quería dedicarle unas palabras, de las que nosotras sabemos y utilizamos porque es mucho lo que hemos pasado juntas y por separado. He aquí mi carta para ella y mis mejores deseos de que todo salga bien y que pronto estemos los cuatro paseando al sol.

Gracias por ese tintineo que nos has regalado y que sin saberlo hace que me convierta en más Campanilla para él de lo que jamás podría haber conseguir.

Distintos caminos, pero paralelos y así hasta llegar al final. Feliz última semana de enero.

Laura y yo

Día de Brunch

Porque en cada sitio que estés,

porque en cada sitio que esté,

en las cosas que vives,

yo también viviré.

Laura Pausini

Qué tal ha ido la semana? Espero que muy bien. Yo no os voy a mentir, ha tenido de todo, creo que no me ha faltado de nada, aunque sin llegar a los extremos malos, pero sí a los buenos.

He visto que gustó el anterior post, me alegro y agradezco a las personas que le han dado a “Me gusta” por haber dedicado unos minutos a leerme. Gracias!!!

Hoy podría contaros que hemos hablado de sexo entre mis amigas y yo, pero no. Chicas, para la próxima hay que cambiar el tema de los niños un ratito por este tema y dedicarnos un ratito en este aspecto que seguro que nos hace evolucionar a todas, jijijijiji.

Dejando a un lado las conexiones entre los post, hoy os voy a contar que he quedado con mis amigas del grupo de madres, que le llamo yo. La mayoría han tenido hijos recientemente, incluso una está en ello (de nuevo) y somos minoría las que parece que nos resistimos. Quedar se nos hace cada vez más complicado y se nos ocurrió ponernos una fecha fija cada dos meses para vernos todas, sin niños, sin hombres, sin preocupaciones… un ratito para nosotras. Empezábamos hoy, a ver cuánto conseguimos que nos dure. En cada ocasión una de nosotras buscará el plan y nos citará en un sitio a una hora y allí que vamos. Hoy nos hemos ido de BRUNCH.

Seguro que muchos de vosotros conocéis esta palabra y lo que implica. Por si acaso, Brunch viene de la combinación Breakfast + Lunch. Tiene lugar el sábado o domingo (más el segundo) a eso de las 11 de la mañana y ya con esto no tienes hambre hasta las 8 de la tarde. Haces una comida en dos y tomas lo que comerías de desayuno y luego un plato combinado caliente. Conclusión, te pones como el kiko, que es como hemos acabado nosotras.

Con motivo de la reciente noche de Halloween hemos ido un poco ambientadas en la famosa fiesta americana y allí que nos hemos plantado casi a la 1 de la tarde (y eso que teníamos hora  las 12:30). Para ser el primer día hemos hecho CASI un completo y la verdad es que ha sido muy agradable y la comida estaba súper rica.

La excusa de juntarnos también nos va a servir para hacer cosas diferentes y desconectar durante un rato para que por lo menos en estos años no perdamos el contacto. Es verdad que por el grupo de whatsupp estamos todas bien informadas de lo que va ocurriendo, pero vernos un ratito y en sitios como estos, no tiene precio.

Pensadlo bien, llevamos demasiada carga de cosas importantes durante la semana y dos días solo no son suficientes para descansar y asimilar todo lo que va pasando. Nuestra mente soluciona problemas todos los días y no la dejamos descansar ni siquiera en horas de sueño. Así que hay que intentar tener momentos de estos en los que el único problema que tenemos es que no sabemos qué plato vamos a tomar. Y mientras tanto disfrutar de un rato con gente a la que quieres y con la que intercambias sucesos del día a día y que normalmente no harías. A veces escuchando a otras personas nos damos cuenta de lo mucho que nos queda por aprender, de que los miedos pueden desaparecer porque alguien te va a decir cómo, y de que se puede explorar otros lugares por boca de ellas y te harán viajar.

No sé si somos conscientes de la riqueza que tenemos en la persona que está al lado. Yo no me canso de decirlo, pero hoy volvía a ser rica, 7 tesoros a mi alrededor dedicándome y dedicando a todas un poco de nosotras mismas.

Mirad, por si queréis echarle un vistazo al sitio, se llama café Mür y está entre el metro de Plaza España y Ventura Rodríguez. Tiene dos plantas y el lugar es muy acogedor y está muy bien decorado, yo pienso repetir. Os dejo alguna imágenes:

El Café

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La degustación: de todo un poco

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El final

Terminando

Y os dejo, a lo mejor no era lo que esperabais pero según he llegado a casa tenía que contarlo, porque la vida está hecha de ratitos como estos, que son los que nos hacen crecer y ser felices. Gracias chicas, nos vemos pronto, pero sino en enero tenemos una cita. Que tengáis una buena semana.

PD: pongo una canción que hace mucho que no pongo nada y esta señorita, Meghan Trainor, me ha llamado mucho la atención.