Mi pequeña estrella

Mi pequeña estrella…

Muchas eran las personas que me habían hablado de estos momentos que ahora me toca vivir. Sé que llevo tiempo sin dedicarme unas palabras, más del que una vez al empezar este blog me prometí a mí misma. Pero eso justo es lo que me ocurre, que no he tenido tiempo o dicho de otra forma, que lo tengo “mejor” empleado en otros asuntos, si se me permite decirlo.

Bajo el signo de cáncer nací y me considero muy lunática, aún a veces le pido deseos a las estrellas, y cierto es que poniéndole un toque de fantasía a la vida, a veces pienso que me contestan. Pues bien, bajo la luz de una casi luna llena, la noche del 2 de mayo mi cuerpo reaccionó y empezó lo que fue un largo proceso para traer lo más bonito que he tenido en mi vida: mi estrella, nuestra estrella. Y aunque es algo desconocido y no lo controlas, yo sabía que esperaría unas horas más para ser mi mejor regalo del día de la madre. Siempre supe que vendría en el momento que él eligiera más oportuno. Se adelantó, hoy aún lo pienso, porque tenía que ser así. Ahora sí que sí, lunática o no, yo prefiero pensar que la vida me lo debía en cierta forma y alguien me lo mandaba para que tuviera un buen recuerdo de ese día para el resto de mi vida, así que GRACIAS, estés donde estés.

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Muchas mujeres insisten en que el momento en el que dan a luz es duro pero que luego se olvida lo malo para recordar lo bueno. Ese momento en el que te lo ponen encima y lloras (cómo no iba a llorar) porque tienes lo más precioso del mundo sobre ti, por fin. Intentar explicar ese instante creo que es muy difícil, cada una tiene que vivirlo para saber lo que es, porque sino no se entiende. Y fueron mucho más bonitos los siguientes minutos, y puede que horas, cuando por fin los tres estuvimos juntos. Sin pararte a pensar en lo que vendrá después, tú ya tienes a tu bebé contigo.

Ya no eres buena o mala, ni organizada, ni cariñosa, ni maniática, ni egoísta, ni controladora, ni generosa, ni delicada, ni fuerte. Eres mamá y tus prioridades cambian. La balanza cambia y tus pensamientos, hayas hecho lo que quiera que fuera en un pasado, aquí empiezas de cero.

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¿Y qué pasa después? pues todo lo que te ha contado la gente que pasaría y lo que no te han contado. Depende de cómo te lo quieras tomar tendrás más momentos inolvidables o más para olvidar. Es verdad que echas en falta horas de sueño, que tardas en regular el cansancio, que tu casa ya no va a estar limpia y reluciente, ni tu pelo tampoco. Que ya no llegas a los sitios a la hora, porque sigue existiendo el tiempo pero no las horas de un reloj. Y así los días pasan pero de verdad que merece la pena por esas miradas, esas carcajadas primeras mientras duermen como un reflejo que tienen, por cuando te cogen el dedito o te escuchan atentamente al reconocer tu voz. Y de ahí a todo lo que vendrá después.

Yo nunca lo había pensado así, pero vienen al mundo con un montón de cosas que aprender, sólo saben respirar y comer. El resto deben aprenderlo y son muchas muchas muchas cosas. Y aunque seas una persona tranquila, pecarás de madre/padre primerizo, porque nosotros también aprendemos por mucho que te hayan contado. Y ahí está la parte más bonita y la que hay que intentar disfrutar. Y hay que comértelo a besos, y acunarles y dormir a su lado, y calmar su llanto y cantar haciendo voces, porque es lo que toca, porque todo eso les alimenta y les hace crecer fuertes, y a nosotros también.

Una vez me dijeron que había que ser agradecida con la vida, pasara lo que pasara, y yo en cierto momento perdí un poco las ganas de agradecer. Pero aun habiendo cosas no tan buenas en este largo camino, hay muchas muy buenas que deberíamos sabrear. Ella me dijo que lo disfrutara, y es lo que pienso hacer. Solo espero hacerlo la mitad de bien de lo que ella lo hizo con tan solo 21 añitos. Y lo haremos, junto con toda la gente que está cerca y nos quiere.

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Espero poder juntar más ratitos para ir haciendo los post, ahora que vamos regulando las horas de sueño después de 6 semanas. Y ahí ya os contaré más cosas, de él y de otros temas que sabéis que no quiero hablar solo de bebés, sino que me sigue interesando lo que pasa en el mundo, dentro y fuera del blog.

Muchísimas gracias a todos los que os habéis acercado a ver al Azuki y por todos los detalles, que hay mil y son geniales. Y a los que aún nos faltan por conocer, que poco a poco iremos coincidiendo, no hay prisa.

Ser madre no era el único objetivo en mi vida, pero es uno de los más bonitos, y no será el último. Pero como tantos otros proyectos que he hecho, ahora este es el que me va a llevar un tiempo y lo compatibilizaré con pareja, familia, trabajo y amigos. Casi nada!! Vamos a disfrutarlo y a seguir hacia adelante.

Nos leemos pronto, espero.

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PD: al final le vimos la carita y le pusimos Roberto, Rober para los amigos.

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El mejor del mundo

“Y, déjame gritar
que orgulloso estoy de ti,
y que eres ese amigo que me dio vida.”

                                           Alejandro Sanz

Hoy todos pensamos en alguien que tuvo mucho que ver para que estemos hoy en este mundo. No nos llevó dentro ni sintió cómo peleábamos por salir, no nos amamantó pero sí nos dio cobijo cuando lo necesitamos una y otra noche de pesadillas. Nos dio de comer y nos elevó hasta el cielo y nos enseñó valores que nadie más ha logrado que entendiéramos.

Y cuánto le debo yo a ese hombre con el que compartí película favorita, pasión por los deportes y tesón por conseguir lo que yo quería por mis propios medios. Y no tengo sólo un trocito de él genéticamente hablando, sino que tengo mucho más. Y aunque somos muy distintos a la hora de entender cosas de la vida, lo más importante me lo enseñó él. Y aunque no me lo sepa decir muchas veces, sé que está orgulloso de lo que al final he resultado ser. Y es que hizo un gran trabajo.

Pero además de dedicarle unas líneas en este post, tengo claro que tiene que compartirlo con alguien más, que dentro de poco, será papá. Por si acaso aún no se lo cree, va a ser el mejor padre del mundo y lo va a demostrar.

Te presento a tu papá:

Cuando tú llegues te cogerá y te calmará solo con mecerte entre sus brazos y decirte que estés tranquilo: “papá está aquí”. Sus canciones no serán las nanas de cuna sino los susurros que le salgan de dentro sin temor a desafinar. Su olor hará que no dejes de sonreír porque te sentirás seguro en su regazo.

No estás aquí y ya te quiere y te cuida y te mantiene tranquilo solo con poner su mano sobre mí. Y sabe que cuando estés fuera va a ser cansado y renunciaremos a muchas cosas pero está como loco porque llegue ese momento en el que nos cambies la vida. No dudes que se levantará a refugiarte entre las sábanas y te calmará con un beso de los mágicos, o con unos cuantos.

Dice que no sabe contar cuentos, pero es que todavía no lo ha intentado. Pero sí te contará todo aquello que le apasiona, y te hablará de mil cosas e historias que guarda en su mochila. No lo sabe aún, pero querrá escucharte desde el primer momento en el que sueltes tu primer “papá”. Y la primera carrera la darás con él, y la primera herida con la bici te la curará él también.

Estará dispuesto a llevarte a todos los eventos deportivos que le propongas y se emocionará viéndote ganar. Reirás con él sin parar porque esa es una de sus grandes virtudes, una que me enamoró a mí y por eso tú estás en camino.

Te hará reflexionar aunque él aún no sabe si será capaz, pero sí que lo será. Te mostrará el mejor camino y siempre estará ahí para lo que podamos necesitar. Será un gran amigo, ese que una vez te dio la vida y que se sintió agradecido y orgulloso de que nacieras.

Quiérele porque él lo hará incodicionalmente. Ya me lo contarás, ya verás como tú también le vas a querer para siempre.

Te vemos dentro de poco. Mua.

tus papas

Y para terminar este post, dedicado a cada uno de los papás y futuros papás, os dejo una canción dedicada a un padre, al que le he robado una de las frases de la carta.

Nos leemos pronto y que paséis un buen finde y feliz entrada de la primavera!!!!

Yo te espero cada noche…

” Y es que hay veces que una pareja
arrastra tanto que ni el amor es suficiente…
Ni el amor es suficiente.”
                              Albert Espinosa.
Sé que hace mucho que no actualizo y que no me paso por aquí, pero han sido unas semanas intensas, a nivel emocional sobre todo, y he preferido esperar a sentarme tranquila frente a la pantalla. Sé que me siento todos los días delante pero no es lo mismo. Esto hay que cogerlo con ganas.
  Llevo tiempo dándole vueltas a un tema, y que hoy seguramente no me meta mucho en él, vamos a ver una especie de introducción, porque en los temas de pareja podríamos quedarnos horas y horas de sesión y de charla.
  Hace poco llegó a mis manos un texto que trata sobre las relaciones de parejas y los tipos de relaciones por los que pasamos. Creo que sería incapaz de recordar absolutamente todo lo que cuenta pero me quedé con ciertas ideas que puedo trasladaros.
  A veces pienso que nos cuesta hablar claramente de cómo nos sentimos en este ámbito. Parece que es algo muy íntimo y no nos atrevemos a comentar cómo nos sentimos, pero sobre todo nos pasa cuando nos va bien. Generalmente cuando hablamos de estos temas es cuando estallamos, cuando algo de la otra persona no nos gusta o discutimos, pero no suelo escuchar decir “¿sabes qué? es una persona maravillosa que me hace muy feliz”. A lo mejor deberíamos probar, y yo me lo apunto la primera, a decirlo en alto de vez en cuando.
  Posiblemente esté haciendo esta reflexión, además de porque el texto me lo pedía, porque yo ahora sí que estoy muy feliz, porque sé desde hace tiempo que tengo a una persona muy importante a mi lado y que me ha demostrado más de lo que nunca le hubiera pedido. Y entonces me doy cuenta de la importancia que tiene respetar a otra persona que intenta comprender aquellos aspectos que él o ella nunca podrá entender porque no los ha vivido.
  Si podéis parar y pensar en si alguna vez habéis tenido una relación en la que realmente os hicieran sentir plenamente felices, notar que el tiempo se para, que el mundo calla y que no os importa dónde estáis ni a dónde irá. Quedaos con ese pensamiento de vez en cuando porque lo necesitaremos.
  Pero seguramente esto nos lleve también a pensar que habéis tenido la relación dependiente, donde no sabíais qué hacer si no os llamaba, cuando sentíais miedo de que se fuera y no volviera, donde la confianza brillaba por su ausencia. Por esa también pasamos.
Seguro que estos dos tipos de relación os han sucedido a casi tod@s vosotras/os. O también puede que hayáis vivido ambos casos en una misma relación. Puede ser que haya alguien que piense que la primera se da sólo al principio, cuando te estás conociendo y estás en el punto más alto del enamoramiento. Y cuando se pasa te das cuenta de cómo es realmente la persona y entonces es cuando la realidad se da de frente contra tu cabeza, porque hasta ahora mandaba tu corazón. Bueno pues no pasa nada porque en ese estado de enamoramiento es imposible vivir eternamente, pero sí que puedes compartir muchas cosas con alguien especial…
  Casi creo que es más peligroso el otro estado de dependencia. Y soy la primera que he pasado por él, pero creo que en este caso puede llegarse a puntos muy peligrosos como es la violencia de género. Digamos que la dependencia no es una palabra que a mí me guste. No la quiero para nada, ni en temas de pareja, ni de ninguna otra forma. Es la forma más cruel que hay de eliminar la libertad de cada persona. Pero también tenemos que ser conscientes de que a veces somos nosotros mismos los que la permitimos y otras veces la necesidad del momento.
  Igualmente, y alargándome un poquito más con esto último, no creo que nada ni nadie merezca que no seamos felices por depender de nadie. Acordémonos que estamos hablando del tema de las relaciones. No lo estaremos pasando bien, no lo disfrutamos y lo poco bueno que puede darnos, os aseguro que no va a ser suficiente.
  Atent@s a esto porque llegar a los límites y dejar que otras personas se aprovechen de nuestra dependencia emocional puede ser muy peligroso y nunca será beneficioso. Si alguien no siente el apoyo y el cariño, no digo que se tenga una discusión y ya dejemos todo, digo que si realmente nos puede más lo malo que  lo bueno, es mejor una retirada a tiempo que una falsa victoria. Protegeos y cuidado con los límites de la dependencia emocional porque son peligrosos y dañinos.
  Bueno, solo quería hacer esta reflexión, pero otro día le voy a dar caña a esto. Son muchas las mujeres y también hombres, que sufren dependencia de sus parejas e incluso se llega al maltrato (físico o psicológico). Y no te das cuenta cuando ya estás dentro.
  Hoy no hay imágenes porque durante el mes de noviembre se ha hecho una dura campaña contra el maltrato y creo que ese aspecto en cuanto a imágenes lo tenemos claro. Pero sí que creo que con una canción podemos cerrar el post, no muy largo, de hoy. Voy tomando carrerilla con el ordenador.
 Os dejo a Merche, que aunque os parezca lo que os parezca, la letra me viene muy bien al hilo del post. Un besito y cuidaros mucho

Verano 2014

Después de unos cuantos días, realmente no sabía por dónde empezar a escribir, hasta que esta semana me he hartado a leer en todas partes “bienvenido verano 2014”.

Parece que todo el mundo tenía muchas ganas de que llegara esta época del año. Bien porque lo relacionemos con vacaciones, desconexión, nuevos lugares que visitar, nuevas personas que conocer… Bien porque parece que cerramos mentalmente una etapa, y aunque no acaba el año, sí damos por terminadas muchas cosas.

Yo este año, de hecho, cierro etapa, curso o temporada, y para mí esto es el break que necesito para coger fuerzas, dejar el pasado atrás y pensar en nuevos proyectos, ya en serio. Pero de momento vamos a ver cómo se presenta este verano!!!

Canciones nuevas del verano y sitios que abren las puertas a una época en la que parece que todos estamos más felices. Los días son más largos y hace mejor tiempo. Sé que a muchos el calor les agobia, pero es que a mí me encanta. No sé si es porque yo nací en esta estación, pero yo lo disfruto cada año y es energía que me envuelve. No tengo pensado hacer nada especial, las vacaciones ya os dije que estaban por concretar, pero me da que van a surgir muchos planes y que van a cambiar muchas cosas. Creo que no voy a hacer nada de lo que he hecho otros veranos, este va a ser diferente.

De primeras ya me he intentado ir de rebajas, las primeras que surgen ya en algunos sitios, y como siempre, yo voy a lo que no está rebajado. No hay forma, y es que además sé que no lo van a poner más barato y que no me voy a meter en el mogollón de revolver y revolver entre la ropa. No sirvo para eso, me agobia el desorden que se crea y la ansiedad de algunas por buscar las gangas. Así que creo que voy a probar a ver si desde internet, primero no pico en las cosas de nueva temporada o no rebajadas… y segundo no me agobio. Y si no me gusta luego lo devuelvo. De todas formas, este año no tengo especial interés en comprarme nada. pero sí que hay una prenda que me ha vuelto loca: el kimono. Ya me he cogido dos, pero ando detrás de alguno de flores, y tengo algunos ya fichados, pero no sé si al final elegiré alguno más. Creo que en la calle Fuencarral hay una tienda donde son preciosos. Iré con Patri a ver qué vemos, jijiji.

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Otra cosa que tengo pendiente es ir a la peluquería a darme algo de forma a este pelo y además me apetece mucho ir a ver a las chicas de la peluquería de Laura. está en Boadilla y si alguien quiere un buen resultado y un trato aún mejor, esta es su peluquería. Yo llevaba mucho tiempo queriendo encontrar una de la que luego no te separas y de la que te fías ya para siempre… pues allí están Laura y sus chicas que son geniales. Iré en luna creciente que dicen que es cuando hay que cortarse el pelo para que te crezca más rápido y yo para el año que viene tengo que volver a tener melena 😉

Y ahora es cuando vienen a mi mente recuerdos de meses de julio y agosto de hace unos cuantos años en los que esperábamos esta época de calor y piscina como agua de mayo. Algunas veces los veranos empezaban con fiestas y bailes, entregas de trofeos y cruces de miradas, daba igual que perteneciéramos a distintos grupos. Hasta que un año pasamos de las miradas a la acción y querías destacar y sentir el éxito del verano en todos los sentidos y en todos los rincones de la piel. Y todas sabéis a lo que me refiero. Bendita adolescencia que hace que vivas esta época como si no hubiera un mañana. Uno de estos veranos fue de los que no me quité los tacones ni para dormir, salí absolutamente todos los días de la semana hasta las 6 de la mañana y pisé la playa más que nunca. Y unos pocos en los que descubrí Nunca Jamás y me quedé allí sin crecer. Pero aun así reconozco que ha habido muchos otros de calma que no cambiaría por nada del mundo. Cambié la noche llena de música, y los días de juego por el mes de septiembre (y a veces octubre) y los lugares mágicos por descubrir siendo dos. Y todos esos veranos, si lo pensáis, van en nuestra mochila y no somos capaces de deshacernos de ellos. En alguno conoceríamos un amor de verano, o dos; en otro al de por siempre jamás; en otro solo disfrutamos de amig@s y reímos como nunca se ha vuelto a repetir. En otros descubrimos nuestro nuevo destino, puede que hasta un lugar para vivir, un trabajo o una familia. Yo creo que si lo pienso tengo uno para cada cosa y eso me hace reír hoy que me cuesta un poco más que otros días.

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Solo espero que no pase todo volando, aunque si tiene que ser así porque luego lo recuerde como uno de los mejores veranos de mi vida, entonces adelante. Para mí acabará a finales de septiembre, cuando vuelva de no se sabe aún de dónde, pero tiene pinta de que nos vamos a perder por playas baleares y quién sabe por dónde más.

Mientras tanto tengo pendiente ver a gente que vuelve de un largo viaje, mi cumple, una promesa importante, disfrutar de amigos y de amigas, hacer visitas (no tantas porque crecí pero siempre irán con algo dulce), crear nuevas historias y nuevos diseños, y creo que alguna sorpresa.

Si a veces hay que dar pasos hacia atrás para coger carrerilla, yo estoy dispuesta a volar del impulso. Este finde me perdí una gran fiesta de bienvenida al verano, pero puede que fuera porque para mí el verano empieza hoy. Así que vamos a tratarlo como se merece.

Estoy ya con el siguiente post, así que nos vemos pronto, o antes de lo esperado. espero que los rayos del sol os sienten tan bien como espero que me sienten a mí. Feliz verano!!!!

PD: Aran, te dedico esta canción que me recuerda a una acampada de hace mucho mucho tiempo. Fresones rebeldes “Al Amanecer”

¡Por las hadas!

“La vida en sí es el más maravilloso cuento de hadas.”

Hans Christian Andersen

 

Hace un año, aproximadamente, volvía a casa después de haber pasado uno de los mejores fines de semana de mi vida. Hace un año mis amigas, casi todas allí presentes, me dedicaron su tiempo y me hicieron muy feliz.

Y yo que pensaba que lo de casarse no era buena idea, pues ese día me alegré aún más de haber tomado esa decisión, jijiiji.

Creo que ya alguna vez he mencionado que yo no soy muy devota de las despedidas de soltera, pero reconozco que la mía fue perfecta. Fue lo que yo sabía que tenía que ser una despedida: una reunión con amigas y que todas pudieran estar aunque fuera un ratito. Que sepáis que no eché de menos el Spa, ni el viaje en avión, ni el boys, ni la playa (jijijiji) ni estar alcoholizada…. Simplemente mis amigas me conocen y me hicieron disfrutar tanto que hubo momentos en los que lo di todo, y hay testigos.

Voy a intentar explicar lo especial que fue, y puede que hoy sea un post cortito, pero no iba a dejar que se pasara esta oportunidad de rendir homenaje a personas como ellas.

Y diréis, seguro que te lo imaginabas. Pues no, lo hicieron perfecto. Y mi chico, lo hizo mejor aún. Sobre todo porque ya no sabía cómo seguir reteniéndome en casa. Lo que iba a ser un paseo en moto, se convirtió en una súper reunión en mi casa.

A primera hora de la mañana las hadas inundaron el salón con brillos interminables que venían de sus alas rosas. Desplegaron un interminable desayuno del que disfrutamos todas mientras el sol terminaba de ponerse en lo alto. Y con los rayos más fuertes me transformaron en Campanilla y nos fuimos al bosque.

El Capricho fue nuestro destino, perfecto, no había uno mejor. Las hadas se desplegaron y comenzó la búsqueda. Recorrí el lugar encontrando hadas que me hacían pasar por pruebas que me llevarían a descubrir un tesoro (tal vez). No faltó detalle, ni las risas, ni las miradas de confusión o de vergüenza. Es verdad que en ese momento sientes que no hay nada que no puedas hacer. Ellas están allí y te lo estás pasando como nunca, y lo han preparado para ti. No puedes defraudar.

Cuando terminamos el juego y nos volvimos a reunir, nos fuimos a comernos unos trocitos de la mejor pizza con la mejor compañía, por eso estaba tan buena. Lo que pasa es que calculamos un poco de más y tuvimos que llevárnosla, pero sin problema. Y allí se animó alguna más. Ya por la tarde nos fuimos a un lugar inesperado, del que intentaron confundirme, pero yo sabía que todas las alas estaban allí ya.

Y llegó el momento emotivo, el que me hizo estremecer, de verdad. Que tus amigas te preparen una sorpresa es muy grande, pero que además te dediquen unas palabras diciéndote lo que para ellas representas, es inmejorable. No fue un momento ñoño, ni fue un momento triste, ni nostálgico, ni tampoco descojonante (y perdón por la palabra). Fue un momento mágico, como el que surge de un hada cuando ríe. Mis amigas me hicieron un Dixit describiéndome. En algunos momentos no podía ni leer las tarjetas, todas personalizadas para mí. Y en ese momento es cuando yo no paro de temblar, de llorar, de recordar momentos importantes con todas ellas. Pensar que han estado ahí y que siempre estarán y que a día de hoy puedo decir, que han estado en el momento más feliz de mi vida y también en el más triste. Y ni una sola de ellas me ha defraudado. Si esto no es ser rica, en esta vida, que venga quien sea y me lo diga. Porque sin ellas yo no sería quién soy.

Yo he tenido unos años para conocerlas, y ahora vienen años en los que las voy a cuidar. Y con esto estoy refiriéndome a las que pudieron venir y a las que no también, porque sé que lo hubieran hecho.

Terminé la tarde transformándome en campana. Ro, tienes unas manos que no tienen precio y me hiciste un vestido, con gorro a juego, que me dejó sin palabras (sé lo mucho que trabajaste en él y eso lo hizo brillar más). Me pusieron guapa y nos fuimos a cenar y que yo me echara unos bailes… y ahí lo dejamos.

Por la noche estuvimos de fiesta hawaiana hasta que el cuerpo aguantó. Para algunas acabó pronto para otras intentamos darlo todo aunque fuera de palique. Pero aquello no acabó allí. A la mañana siguiente, y otra vez con los rayos del sol, volvimos a desayunar, porque lo del día anterior fue imposible acabarlo y me dejaron con mi último traje y el que no podía faltar: el de rociera. Llevaba 29 años sin perderme el Rocío y allí que fuimos, con todos los demás, a pasar la mañana y la tarde y bailar. Porque aquello también formaba parte de mí.

Así que además de las fotos, los disfraces, el Dixit y los regalos, me queda grabado en el corazón cada una de vuestras sonrisas de aquel día. Mil gracias por convertirme en hada, sin vosotras no lo sería.

Os dejo algunas imágenes de ese día inolvidable. Hoy he vuelto a releer todo lo que me escribisteis y aún derramo gotitas de rocío 😉

Hadas llegando:

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Parte del desayuno. Gracias Elena por cocinar tan bien y estar presente aunque fuera de esta forma. Sabéis que sois mi segunda familia:

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Hadas en el bosque encantado:

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Dixit:

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La reluciente campana, retales de hawaiana y final rociero:

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Yo siempre lo digo, tener un amig@ es tener un tesoro, así que me considero inmensamente rica, a más no poder. Y dentro de mí siempre tendré un lugar para ellas, y para las que no vinieron pero sé que estaban, porque me lo han demostrado de muchas otras formas.

Os quiero de aquí a la luna…. Y vuelta.

“Polvos por aquí… polvos por allá…. Daaaameeee polvos”

campanilla disney

Fan hasta la médula

“Esa es mi generación, ¿dónde estabas entonces?
Esa es mi generación, cuando todas las noches
eran una canción.”

Modestia Aparte.

 

Estos días nos ha envuelto el tema “fan” en el trabajo y me apetecía contarlo porque ha sido curioso. Ahora a lo mejor estamos en otro punto de la vida, pero cuando teníamos entre 12 y 18 años fuimos adolescentes con carpetas forradas y habitaciones llenas de pósters. Para quien no pudiera ponerlos en las paredes, los armarios eran muy recurrentes. Despertarte, abrir la puerta para ver qué te ibas a poner y encontrarte allí a tu príncipe azul… no tenía precio.

Por razones obvias, al trabajar en una revista para adolescentes, el fenómeno fan es nuestro mejor amigo y nuestra ruta de trabajo. Tengo que decir que hoy en día no triunfa el que canta bien, o es el mejor actor, sino el que consigue más fans y está todo el día enganchado a las redes sociales. Todas dispuestas a pasar horas en la calle para verles a una distancia demasiado grande en muchos casos. Pero que viven su presencia al 200%. Estuvimos recordando a alguno de ellos. A ver si coincidís.

Hace poco vinieron a España los Backstreet Boys. Vamos a empezar por ahí. Bueno pues cuál fue mi sorpresa que en la redacción cuatro de las chicas, como locas, fueron a verles. Pero es que lo curioso era oírlas recordar cómo eran hace 15 años y contaban que se desvivían por ir a un concierto y verles cantar. Y al día siguiente del concierto, volvieron emocionadas. Y de verdad que les hacía mucha ilusión revivir esos momentos de fan incondicional. Y no son las únicas, porque sé que alguna más hubiera pagado por ir a verles pero que al final no pudo ser. Pero que para ellas, este grupo y sus canciones fueron su talismán en la época teenager.

BSB

Luego estuvimos viendo los primeros números de la revis hace 18 años. Este mes cumplimos la mayoría de edad y estamos de celebración. Era justo cuando yo estaba con las hormonas a tope y el mundo era muy complicado para que los adultos me entendieran. Pero en la música y el cine encontrabas una vía de escape que entendía perfectamente cómo te sentías. Por supuesto uno de los que estaba en el top ten era Jon Bon Jovi. Y ahí sigue de giras y haciendo conciertos sin cobrar más que para cubrir los gastos de montaje. Que se lo digan a mi amiga Arancha que ha viajado a otros lugares de la geografía española sólo para verle y disfrutar de un concierto más. Claro que sí!!

BONJOvi

Otro de los fuertes era, sin lugar a dudas, Brad Pitt. A mí este sí que me gustaba. Vamos a decir que en esa época era más de rubios que de morenos 😉

Vamos, quién no se enamoró de él en Leyendas de pasión. Yo sobre todo del personaje, pero a este chico sí que le explotaron bien. Y luego ya pasados los años en El curioso caso de Benjamin Buton le vuelven a rejuvenecer. Tiene una escena que va sobre una Harley que es para no perdérsela…

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Junto con Brad, no podemos olvidar a Leonardo. Yo reconozco que a mí este chico me ha gustado ya pasado el tiempo. Que en época de Titanic yo no le tenía entre los mejores, pero en cuanto a su carrera como actor es de los mejores y yo reconozco que me he terminado enamorando. Y sé que muchas tenían empapelado hasta el último rincón de su habitación. Este hombre también rompía muchos corazones. Y ha sido muy buen intérprete y de muy diferentes papeles a lo largo de su carrera. El papel que hizo en Romeo y Julieta a mí me encantó, aunque tiene otros mucho mejores.

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Otro que gustaba mucho entre el corrillo que hicimos fue Davon Sawa. ¿Visteis la peli de Casper? Pues yo sí. Y me acuerdo perfectamente del momento en el que desaparece el fantasma y aparece él y todo el cine soltamos un suspiro. Estaba en Fuengirola, pasando unos días en casa de Bea, y es que nos dejó a todas enamoradísimas…. Pero este chico es de los que no se ha sabido mucho y el cambio ha sido a peor… no todos podían terminar como Sean Connery.

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Y bueno, estos son los que os he resaltado pero hay mucho más que eran dignos de ocupar un sitio en nuestra habitación. Por aquel entonces mi favorito era Chris O´Donnell. Perfecto para mí, sé que no hizo mucho en cine pero me enamoré de sus ojos.

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Y luego, pues siempre recuerdas otros ídolos que a lo mejor el físico no era su fuerte, o sí. A mí por ejemplo siempre me ha gustado mucho Celine Dion, por nombrar a una chica, pero no ha venido a España. Así que no he tenido la suerte de verla en directo y a las Vegas todavía no me ha dado a mí por ir. Pero otros muchos que triunfaban eran Miguel Bosé, Eduardo Noriega, Enrique Iglesias, Alejandro Sanz, Mario Casas, etc. Y sé que me estoy dejando a muchos, pero bueno, esto era solo para hacer una reflexión de aquello que fuimos y a quiénes dedicábamos nuestros suspiros. Con quién soñábamos y por quién derramábamos lágrimas sin importarnos que vivieran en otros mundos.

Hoy en día vienen pegando fuerte algunos otros que mantienen a las chicas al pie del cañón, siguiendo todo aquello que hacen. Y encima hoy tienen las redes sociales y con ellas es imposible no saber qué hacen tus ídolos a cada momento. Que se lo pregunten a Justin Bieber, Miley Cyrus o Abraham Mateo. O los que más fuerte vienen pegando: One Direction.

Para que tengamos un poco de todo, os dejo una de las canciones de esta Boyband que pienso que no está tan mal y es un poco más de lo que nosotras escuchábamos hace unos pocos años, poquitos eh!?

Nos vemos en unos días. Como me decía un buen amigo: sonreíd!!! Nadie lo va a hacer mejor que vosotras mismas.

Por primera vez…

“Aquello no era lógico, era amor.”
Sexo en Nueva York

Casi voy a retirar el post anterior… ya os dije que la Primavera era la estación más traidora, y desde luego ha hecho una entrada triunfal: me ha hecho volver a sacar el abrigo del armario. Pero bueno, démosle una segunda oportunidad.

Como cada semana, esta tampoco va a ser la que escriba sobre un tema ya pensado, sino sobre otro que ha surgido. No quiero escribir solo de una cosa, pero en algo tenemos que centrarlo. Esta semana me pasó algo en el trabajo que me hizo volver al pasado, y que además, coincidió con un pensamiento que tuve el lunes y que me hizo sonreír al recordarlo. La culpa fue de una autocar escolar.

Digamos que en la revista tenemos una sección que se llama “Mi primera vez”. Y no es sobre sexo, sino que las chicas nos escriben y nos cuentan su primera vez o sus historias en el tema del amor. La redactora que se encarga de organizar la información que llega y adaptarla a la revista nos hizo un comentario durante la comida en el que dejaba ver que estaba algo decepcionada con el amor. Sus palabras fueron “es que yo no creo en el amor, al final siempre se fastidia y el enamoramiento no dura eternamente”. Si os estáis preguntando cuántos años tiene la redactora en cuestión, diré que 24 o 25. Y el resto nos miramos y sonreíamos. No somos mucho mayores que ella, entre 25 y 30, pero sí que intentamos explicarle que así va a seguir si no se quita esa idea tan negativa de la cabeza.

Y ahora es cuando nos preguntamos, ¿nos hemos enamorado alguna vez? ¿cuántas veces? ¿se acaba el amor? Pues yo no soy nadie para contestar a estas preguntas, pero por diferentes motivos voy a hablar del tema, porque esta semana he hablado con personas que me han ido dando diferentes ejemplos en cuanto a relaciones se refiere, y a experiencias que les han pasado. Y todo relacionado con este tema. Y por supuesto voy a contar la primera vez que me enamoré yo. Y si puedo hacer que vosotr@s penséis también en ello y sacaros una pequeña sonrisa, me doy por satisfecha.

Empiezo por mí. El pensamiento al que he hecho alusión al principio fue precisamente el recuerdo del primer chico del que me enamoré. Creo que tenía 12 años, todavía estaba en el cole y no había pasado al instituto. Me fijé en él un día en el que le oí gritar de rabia en una pista de tenis. La verdad es que fue un desastre porque la relación se basaba en una llamada telefónica una vez por semana, los jueves creo, y cuando nos veíamos los fines de semana para jugar en el equipo casi ni hablábamos. Pero duró muuuuuucho tiempo. Y es que estaba enamorada como una tonta. Daba la casualidad de que su ruta del colegio pasaba por mi casa todas las tardes, y a la misma hora. Así que me dedicaba a asomarme a la ventana cada día a las 5:20 para verle pasar y que él corriera la cortina y me mirara. ¿Veis como es para reírse? Si alguna vez lee esto va a saber quién es y espero que también se ría. Hace mucho que no le veo, ahora vive en otra ciudad, pero por lo poco que veo en facebook le debe de ir bien y me alegro. No esperéis ni besos, ni morreos, ni cosas por el estilo en esta historia que no las hay, pero yo sé que estaba enamorada. Y tampoco acabó aquí la historia, pero esto va sobre “la primera vez” y tengo más cosas de las que hablar.

Y aparte de la primera vez que me enamoré, tengo una primera vez para un beso y para el sexo, y ha sido con chicos diferentes y me siento afortunada porque de todas tengo buen recuerdo. Y cuando en alguna de ellas no tienes una buena experiencia, porque no a todas nos pasa, de todo se aprende y las siguientes veces sabrás qué hacer y sobretodo qué no hacer. Pero no hay que desesperarse porque una de las cosas buenas que tiene que seamos seres humanos es el hecho de poder enamorarnos. Es una sensación que hay que vivir al menos una vez en la vida, aunque sea para siempre.

amor

Podemos enamorarnos una o más veces, podemos hacerlo de varias personas a lo largo de la vida o creer que solo te enamoraste de una persona en tu vida. Puedes enamorarte de la misma persona una y otra vez. Puede que esto os suene raro, pero puede que él consiga volverte a enamorar cuando crees que te has estabilizado y que solo le quieres hasta el infinito y más allá. Pero de repente, llega y te enloquece, y vuelves a reír como creías que ya no lo harías. Y lo sé porque la sensación que tienes te lo dice. Y ¿hasta cuándo? Pues no lo sé, hasta que dure, habrá que aprovecharlo porque nunca sabes cuándo volverá a pasar.

Tener dudas… No voy a decir si hace poco o hace mucho, una persona que conozco se casaba o se casa y además de sentir nervios, sentía dudas. Es la primera vez que se casa y puede ser comprensible que te asalte el pensamiento de “estoy haciendo bien o me precipito”. ¿Por qué nos casamos hoy en día? ¿Nos casamos enamorados? No hace falta contestar a esta pregunta porque no tenemos que Hay que pensar en si vas a disfrutar eso que vas a hacer. Si para ti significa un momento de compromiso entonces perfecto, estás preparado. Sin embargo hay gente que se agobia porque “para siempre” es mucho tiempo. Pero creo que es mejor no pensarlo y hacer lo que quieras hacer. Los cambios que vengan después, ya vendrán y no los vas a evitar casada o no. Hay quien se toma las bodas como fiestas en las que invitar a todos los amigos y gente a la que quiere, otras veces se llenan de compromisos, otras es una firma con dos testigos y la consecución de un papel. Y de todas hay que buscar algo más para que tu vida en ese momento sea mejor, no peor. Si no, es un error desde mi punto de vista. Tener dudas antes de hacer algo es humano, pero hay que deshacerse de esa inseguridad y confiar en que lo que haces es porque en ese momento quieres hacerlo.

Y volviendo a la redactora que escribe esta página, algunas le dedicamos una par de historias en las que podía inspirarse, además de las que les mandan las niñas y recibimos en la revista. Digamos que queríamos que viera que si estás receptiva las historias bonitas nos pasan a todas. Por muy casadas que estemos hemos sido adolescentes y siempre recuerdas alguna experiencia que no llevó a nada pero que guardas con cariño.

Seguramente todas tenemos recuerdos de momentos románticos. Y no estoy hablando de sexo, ojo, sino de encuentros en los que se te removían las mariposas en el estómago. Momentos de paseos por las calles de una ciudad, en los amaneceres en las fiestas de la playa, en miradores de pueblos perdidos de Córdoba. En viajes con amigas en los que te encuentras con otro grupo de chicos que son del otro lado de la geografía española, pongamos País vasco, por ejemplo, y que conociste en Portugal. Una nochevieja con amigos y un encuentro inesperado entre toda la gente del local. Aquel chico que te enamoraba en el pueblo de verano en verano. Al que conociste al otro lado del charco, pero igualmente la distancia no hacía posible una relación a los 16 años, aunque sí que te queda una canción. Incluso aquella chica que dejaste ir, que ahora sabes que era tu alma gemela y que llevaba un tatuaje que para ti lo significa todo en la vida y era una señal. O la que un día hablando un poco de todo te dijo “¿desayunamos algún día?”. Y no penséis que todos son momentos míos, que no doy para tanto. Pero algunas son anécdotas bonitas que me han contado y que también he disfrutado viendo cómo las personas se enamoran, aunque luego hayan encontrado una historia mejor. Mirad, os dejo la canción de una de las historias de adolescencia de alguien, que podría ser una de las vuestras también. Notting Hill, When you say nothing at all

Y es que tenemos derecho a enamorarnos, aunque se acabe. A tener una primera vez para muchas cosas. Habrá veces que salga bien y que además lo disfrutes. Y lo bueno es tener esas historias para un día contarlas a quien quieras o para recordarlas como pretendo que hagáis ahora vosotras. Y seguramente penséis en lo bueno de aquello, y os reiréis al recordar lo mucho que nos afectaba todo, y lo complicado que se va haciendo a medida que pasa el tiempo. Incluso puede que como yo queráis meteros en la máquina del tiempo y poder vivirlo otra vez. Porque si lo pensamos bien, estamos donde estamos por todas esas historias que han hecho de nosotr@s las personas que somos aquí y ahora.

Para la que lo necesite, os presento a los Expertos en el amor de la peli Frozen. Hoy os recomiendo que la veáis. En el trabajo les tengo machacados, y sé que es una peli de Disney, pero es que además habla un poco de este tema. Para las dos hermanas hay muchos “Mi primera vez” y una de ellas experimenta su primer amor y lo que es hacer una locura por amor. Mi personaje favorito es Olaf, el muñeco de nieve.

expertos en el amor

También ha sido mi primera vez esta semana con un bizcocho que intenté hacer. De repente me entraron unas ganas locas de hacer uno y bueno, recordé el que hacía mi madre y ahí tuve un momento de bajón. No tenía la receta porque no se me había ocurrido intentarlo hasta ahora. Pero para eso están las amigas, y sobre todo las que son mamás y saben mucho de esto. Acudí a Maite y ella sin pensarlo me llamó y me dijo: haz esto, esto y esto con esto. Os voy a dejar la receta adaptada porque como vais a ver, sustituí por productos ecológicos casi todo excepto el yogurt. Y no salió mal, pero tengo que pillarle el truco al azúcar ecológico y al horno… Pero en cuanto lo haga me lanzo a por uno de calabaza que hace una compi del trabajo, Teresa, que le sale buenísimo!!!! Aquí os dejo la receta y unas fotitos del Making off.

bollo

Ingredientes: 4 huevos, un yogurt de vaso de cristal, harina, 1 sobre de levadura, azúcar y aceite (aunque yo voy a probar con 250g de tulipán en el siguiente). Y luego puedes echarle rayadura de naranja, o de limón, o una cucharada de chocolate desgrasado.

  1. Precalentar el horno a 180º mientras mezclas el resto.
  2. Batir huevos con el yogurt.
  3. Echar 2 medidas del vasito de azúcar y 3 medidas de harina. En la tercera, a la mitad, echar el sobre de levadura y llenar con la harina. Batir de nuevo todo.
  4. Echar medio vasito de yogurt de aceite o 250g de tulipán. Y batir todo junto.
  5. Echar las rayaduras que se quieran o el cacaco y batir de nuevo.
  6. Meter al horno a 180º durante 30 minutos y luego 15 minutos más apagado sin abrir nunca el horno.

Yo tengo que mejorarlo porque creo que en mi horno tienen que ser 40 minutos mínimo, pero bueno, es ir pillando el punto.

Y cómo no he sido capaz de elegir entre la frase con la que empezaba el post, os pongo la otra opción para acabar. Hoy va un 2×1. Hasta la semana que viene.

“Puede que no sea muy listo, pero sé lo que es el amor” Forrest Gump