Hablemos de sexo

“Al sexo le pasa como a la memoria:

si no se utiliza, desaparece”.

Eduardo Punset

Bien pues como dice el título hablemos de sexo. De esta palabra o actividad, como queramos verla, dependemos todos un poco. Al principio vivimos sin ser conscientes de que existe, pero según avanza el camino, es difícil no verlo y no tenerla como parte de nuestra vida.

Seamos sinceros y sinceras con nosotras mismas y pensemos que en algún momento esta palabra ha tenido un papel importante en nuestra vida. Desde el principio nos parece una palabra tabú, incluso en algún momento nos avergonzamos. A los padres les resulta difícil hablar a sus hijos del tema y al contrario, a los hijos les pone nerviosos comentarlo en una comida familiar…

Digamos que pensando en ellos me parece una pena que se pierda este tipo de comunicación y que no puedas recurrir a tus padres con dudas. Debería de ser un tema más. Deberíamos tratarlo desde pequeños con naturalidad porque al final las cosas terminarán haciéndose de la mejor forma. Negar algo de lo que tarde o temprano terminaremos necesitando o añadiendo a nuestra vida es perder energía.

Para los que no se hayan dado cuenta cada vez tenemos adolescentes descubriendo su sexualidad solos o acompañados en edades más tempranas. Yo recuerdo que al principio era hasta casi imposible sacar este tema. Incluso entre las amigas, no lo hablamos pero todas sabíamos que existía y que al principio, por mucho que llevaras con un chico esa situación no se iba a dar, pero llegó un momento en el que apareció la situación. Entonces no sabías muy bien qué harían ellas en tu lugar, cómo había que reaccionar y si lo estabas haciendo bien. A lo que me refiero es que de adolescentes teníamos pudor hasta en el momento vestuarios cuando todas nos metíamos en los vestidores para cambiarnos, y hoy en día nos paseamos en bolingas sin importarnos que nos miren las demás. Al final hemos perdido la vergüenza pero a ellas aún les queda…

¿Alguna recuerda una conversación sincera con sus padres sobre el sexo? sería muy afortunada. Y no me estoy refiriendo al momento típico en el que te sientan en el sillón y te hablan sobre preservativos y embarazos. Sino es un momento familiar en el que puedan resolverte dudas: ¿duele? ¿dura mucho tiempo? ¿qué debo hacer y cómo debo empezar? ¿qué medidas de higiene debo usar?

Seguro que todas conocemos a alguien que pensó en su momento que podría estar embarazada porque tenía un retraso, aun no habiendo fallo con los métodos anticonceptivos…. pero ahí estaba ese miedo y esa desinformación.

Título: Sexo en Nueva York.

Y ya si entramos en el tema de la masturbación, aquí nos quedamos solas y nunca mejor dicho. Mientras ellos parece que lo llevan de una forma más natural, y alardean de ello, nosotras no lo hablamos. Yo al menos he tenido pocas conversaciones sobre este tema y creo que no es nuevo para ninguna de nosotras. Espero que las próximas generaciones también vengan pisando fuerte en este tema y lo hablen y se enriquezcan con la experiencia de otras, porque ya sabéis “nunca se acostarán sin saber una cosa más”.

Me gustaría pensar que habiendo vivido esta forma de conocer y adentrarnos en el mundo del sexo, mi generación sabrá tratarlo cuando tengamos que lidiar con nuestros hijos. Espero que lleguemos a verlo como un tema más, sin tener que entrar en detalles, pero donde podamos explicar que es algo que se debe disfrutar pero siempre con precaución porque lo que nos jugamos es mucho si la cosa sale mal. Pero si sale bien, serán muchos los momentos en los que se puedan añadir una experiencia satisfactoria.

Y me repito: cada vez se adelanta más la edad en la que los jóvenes tienen su primera relación sexual, que ya no se espera a que llegue el príncipe azul para que sea el momento más especial, y que internet y las redes sociales cada vez están más presentes en sus vidas y pueden confundirles.

libros

Muchas mujeres han reconocido por fin que también les gusta el sexo tanto o más que a los hombres y que han leído Las cincuenta sombras de Grey. Aquí dejo el tema un poco en el aire para que cada uno/a piense en cómo llegó el sexo a su vida y qué papel en nuestro día a día. Cómo muchas de vosotras afrontaréis el momento cuando haya que sacar el tema con los hijos. Seguro que no está de más darle una vuelta.

Espero no haberos aburrido con la reflexión de hoy, pero es que a veces yo también me pregunto cómo llegaron las cosas a mí y cómo seré capaz de transmitirlas algún día.

Que tengáis una buena semana y nos leemos pronto!!!