Tachando lunas del calendario

“Que yo quiero encontrarme en tus ojos,
que me ganes y puedas perderme,
que me queden algunos antojos
y me dejes sabor al pensarte.”

                      Vanesa Martín en Frenar Enero

He visto que en otros blogs que leo a finales de mes suelen hacer como un apartado de preguntas del mes, sorteos, o incluso resúmenes de lo que ha ocurrido. Para mí este enero ha sido difícil, un poco duro, y ha supuesto una barrera que tenía que cruzar. Por fin puedo decir que ya ha pasado y que también ha tenido sus cosas buenas a pesar de todo. Y desde luego de esto tiene mucha culpa el Azuki que llevo dentro.

Dispuesta a hacer un resumen de lo que ha sido este primer mes del año, creo que lo voy a rectificar. Tenía pensado echarle la culpa de mis malos días, y también de los buenos, pero ahora mismo miro atrás y creo que me lo voy a tomar como uno más. Me he dado cuenta que mucha gente odia este mes, y no hace falta que haya una persona más pensado lo mismo.

Creo que todos y todas lo empezamos con muchas ganas pero alguien le puso la coletilla de “la cuesta de enero”, pues después de las vacaciones y de los excesos, toca frenar en muchos aspectos. Un mes duro económicamente hablando, en el que intentas retomar las dietas y los buenos hábitos de salud como volver al gimnasio. Porque os recuerdo que la norma social dice que para llegar estupend@ a junio hay que empezar YA! En fin…

Este es el primer año que me he dado cuenta de que es el mes más frío, y es que de golpe nos llegó el invierno, cuando yo no hago más que pensar en la primavera. De repente tienes que taparte hasta los ojos y aprovechar más que nunca los momentos de mantita en el sofá. Por un lado quieres tirar hacia delante y empezar el año de la mejor forma, pero por otro sientes que el tiempo pasa rápido y que hemos cerrado una Navidad más y vamos sin más remedio hacia el verano, y a empezar otra vez. ¿Por qué no pensamos en que es un mes más y que después viene febrero y que después ya veremos? ¿Por qué ponemos ya la mirada en el mes de junio? Es como si enero fuera un mirador desde el que vemos el valle de estío al que nos dirigiremos por una carretera de curvas. Y en realidad lo que no deberíamos perdernos es el camino que hay de por medio y el paisaje de ambos lados de la carretera. Vamos a probar a ver qué pasa, vamos mes a mes, kilómetro a kilómetro. Sin prisas. Enero ha acabado, a ver qué sucede en febrero.

Y como toca disfrutar de todo lo que ha traído el principio del año, os enseño cositas que han llegado a mí, y que pienso dar uso en cuanto pueda. Albornoz para no pasar frío al atravesar el pasillo de Narnia para ir del vestuario a la piscina y viceversa. albornoz

Dos lecturas muy interesantes. Una la pedí yo por el momento por el que estamos pasando y he visto que recomiendan leerlo. Y el otro fue una propuesta de mi amiga invisible para evadirme un poco del temita.

libros

Chaqueta, vestido y jersey de Natura, que aunque éste último vaya a utilizarlo dos semanas, me ha gustado tanto que no pude evitarlo y me quedé con él. El año que viene ya tendré tiempo de lucirlo.

chaquetavestidojersey

Al Azuki le trajeron los Reyes un trajecito, su primer álbum que completaremos con mucha ilusión, y una colonia sin alcohol que compartiremos los dos, jijiji. Eso ponía en el papel de Sus Majestades “Para el Azuki y su mamá”.

regalos azuki reyes

Pero no han sido los únicos regalitos que ha empezado a recibir el Azuki. Desde Nairobi y con mucho cariño, unos amigos le han traído un elefante que seguro le encantará porque es súper especial.

elefantito

Otros amigos nos han hecho un detalllito regalándonos la mantita de apego unisex porque aún no sabíamos el sexo. Seguro que no se despega de él.

apego

También tenemos ya una mantita y una muselina de algodón que una buena amiga tuvo el detalle de regalarnos una tarde en la que no íbamos a hacer nada y el nada se convirtió en todo. Yo también aproveché y le cogí unas perchas de Cars, que a su papá le encanta esa peli, jijiji.

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Su bisabuela tampoco ha podido evitar comprarle ya un par de cositas. Pensé que como la gente no suele caer en regalarte sábanas para la cuna, minicuna y carrito, pues que seguro que mi abuela iba a estar encantada de hacerlo. Y así fue, lo que pasa que ya le dije que se había adelantado mucho, jejeje, que no hacía falta que fuera ya, pensaba que fuera más bien para cuando naciera, pero a la mujer le hacía ilusión y a mí también, la verdad. Además vinieron acompañadas por un pijamita y un body preciosos. Como aún no tenemos casi ropita pues nos hizo mucha ilusión ver lo chiquitita que era. Con esto es que no me hago una idea, ahora os cuento. El caso es que el body iba en una redecilla con el pijama y le dijeron que era el gorrito, pero cuando lo abrimos tuvimos sorpresa, jejejeje. Ya habrá tiempo de cogerle gorrito y manoplas de recién nacido.

regalos bisa

detalles de la bisa

Su mamá también le ha cogido un par de bodys y de pijamas, me hacía ilusión y me vino muy bien ir a por ello. El caso es que cuando llego a la sección de bebés del centro comercial me encuentro con que no sé qué talla coger. Y ahora es cuando pensáis : pues la de recién nacido!!! Ajam…. pero la talla 0, la talla 0-1, alguna de la 1-3 por si es muy grande… en fin, que como hay gente que te dice que no le cojas de prematuro (talla 0) que luego a lo mejor no le vale, pues rechazas comprarla de primeras. Además, que yo sepa siempre he oído a mis amigas que cuando nacen pasan de los 50 cm y en la etiqueta del body también te viene este dato dependiendo de la talla. Conclusión, que yo me encontré con un follón porque a saber qué tamaño tendrá la criatura en 3 meses. Así que allí me veía a mí con bodys y pijamas de todas las tallas preguntándome cuál coger. Eso y que luego buscaba los que tuvieran corchete al lateral porque creo que cuando son tan pequeños son más fáciles para vestirles. También surgió mi indecisión a la hora de escoger manga larga o manga corta. Que la criatura viene en un mes que puede hacer bueno pero puede que no. Y es entonces, cuando tienes decidido el color, la talla y el cuello, te encuentras con que la manga no te convence. Así que por lo menos ese día me sacó una sonrisa el hecho de no tener ni idea sobre el mundo de los bodys, la prenda más básica de los bebés.

compras de mama

Y es que esto yo creía que iba a ser más fácil, y sé que mis amigas tienen razón cuando me dicen que no me preocupe que entre que me dejan ellas cosas y las que me regalen tendré más que de sobra, pero es que a mí también me hacía ilusión cogerle algo y así enterarme un poco de lo que hay. Que parece que con ellas las que no somos mamás hemos hecho un máster adelantado, pero no, queda hacer la parte avanzada o el llamado Experto. En fin, que sé que sin ellas no soy nada así que seguiré preguntándoles aquello que vaya surgiendo.

Y lo siguiente que me ha traído enero ha sido el cambio a la ropa que ya tengo que empezar a usar. Yo me he comprado un par de cosas, y sin aprovechar rebajas porque apenas las hay para este tipo de prendas. Así que entre lo que me he cogido y lo que me han regalado, tiraré con ello. Y creedme que os digo que es suficiente para los próximos tres meses. Así que encantada y agradecida por todo.

ropa premama

Y si a todo esto no entendéis el título de este post con todo lo que os acabo de soltar, simplemente deciros que mientras lo escribía sonaba una canción de la Oreja de Van Gogh. Relacionándolo con el tema del calendario, y asumiendo que soy bastante lunática, me vino bien pensar en que las lunas llenas pasan, y que no hay que perderse ninguna. Así que yo prefiero tachar lunas a tachar días. Así soy yo.

Y como final, os dejo una canción de Vanesa Martín, que habla de frenar enero, ella por sus razones, nosotr@s por las nuestras. Pasad una buena semana y sonreid todo lo que podáis.

Canción de Vanesa Martín Frenar enero:

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Cuando llegó septiembre

“Y vuela como un huracán,
en busca de tu libertad,
y sin dirección porque lo mejor
está por llegar”

                        El sueño de Morfeo

 

Sé que llevo dos meses sin escribir, pero sinceramente no tenía mucha inspiración y aunque lo intenté en un par de ocasiones, los post se han quedado de borradores hasta que pueda verlos preparados para ver la luz.

Han sido dos meses concentrada en acabar un año o curso (como cada uno considere) en el que decidí que para mí terminaría antes de mis vacaciones. Así que tomé la decisión de empezar un curso nuevo yéndome de vacaciones. Vamos a probar a ver qué tal va de esta forma. No quería que la vuelta y el comienzo fueran del tipo “vaya rollo que tengo que volver a mi rutina”; “no soy capaz de madrugar”; “se acabó lo bueno y hasta el año que viene”. He hecho un cambio de chip y voy a ver qué tal me va empezar disfrutando. Así a lo mejor regreso con ganas de volver porque hay muchas cosas que dejamos paradas y que luego podemos retomar con mucha más ilusión. Eso y que yo ya tengo mil cosas en la cabeza para hacer.

Ha sido un verano tranquilo, y de momento un verano sin fin. Tengo muy buenas vibraciones para mí y para la gente que está cerca de mí. Creo que toca que este año despeguemos y haya buenas noticias. Tengo que decir que puede que mi euforia venga porque estamos en septiembre y aún hace bueno!!! Me encanta este mes, para cualquier cosa, le debo muchos buenos momentos y va camino de ser mi mes favorito.

Sé que a veces puede parece el mes horrible de transición entre el verano y la vuelta a la rutina y al invierno, pero en realidad es un mes estupendo para disfrutar. Creo que nos complace a los que queremos calor y los que lo odian, te llenas de nuevas ideas y organizas los próximos meses. Y los colores a tu alrededor cambian y en algunas zonas son indescriptibles.

A mí de pequeña me encantaba que llegara septiembre. Cuando mejor me lo pasaba en verano, más ganas tenía. Me gustaba ver los libros nuevos y forrarlos. Alguien estará pensando en este momento “empollona…”; bueno, me animaba ver qué iba a aprender. Al principio no me lo creía y al final terminaba con el curso resuelto. Y carpeta nueva, cuadernos nuevos, bolis y estuche. Si yo sé que tenía que haber montado una papelería. Yo y el 75% de las que estáis leyendo esto….

Luego un poco más crecidita, septiembre traía el final del verano con colofón de fiestas en todos los pueblos de alrededor de la capital. Así que de fiesta que íbamos. Ya llevaba unas cuantas pero unas pocas más te ayudaban a dar un empujón al comienzo de clases que se avecinaba.

Y un poco más mayorcita, septiembre es el mes que me trajo el amor. Ni febrero ni mayo… yo me enamoré en septiembre y sigue siendo así cada año. Incluso por no tener un aniversario tengo tres, y lo mejor es que son con la misma persona. Y este año por ser el primero oficial y oficioso, decidimos celebrarlo con amigos. Como el día de la boda no puedes disfrutar de todos, hemos decidido celebrarlo de nuevo cada año con pequeños grupos, y diferentes personas! este año le di una sorpresa a mi chico porque pensó que iríamos a cenar los dos solos, pero cuando vio que la mesa reservada tenía 8 sillas me miró y me dijo: “ya me la has liado”. Escogí el mismo sitio y así aprovechábamos y esta vez probaríamos la cena, jejeje. De esta forma invitamos a cenar recordando ese día y contándonos las vacaciones. Un buen ratito que hemos visto que merece la pena. Repetiremos!!

Así pues volveré con fuerzas porque este año he empezado de la mejor forma. Espero que vosotros y vosotras empecéis igual de bien y que este año lo dediquemos a hacer del mundo un sitio mejor para las personitas que van a venir, que hay muchas buenas que disfrutar.

Nos leemos!!! Pasad una buena semana y un mejor mes de septiembre. Os dejo unas fotitos de este verano.

Regalo de Cumpleaños!! sin palabras

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Volvera comer fuera de casa y encontrar sitios interesantes. Buffet Japonés muy recomendable. Gracias Cris y Patri. Volveremos.

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Un look muy importante, uno de los regalos de este verano de algo que todavía no tengo palabras de cómo explicar: una promesa.

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Septiembre me enamoró.

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Uno de mucho buenos momentos.

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Y yo así estaré….. ya os contaré más cosas, como siempre.

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Verano 2014

Después de unos cuantos días, realmente no sabía por dónde empezar a escribir, hasta que esta semana me he hartado a leer en todas partes “bienvenido verano 2014”.

Parece que todo el mundo tenía muchas ganas de que llegara esta época del año. Bien porque lo relacionemos con vacaciones, desconexión, nuevos lugares que visitar, nuevas personas que conocer… Bien porque parece que cerramos mentalmente una etapa, y aunque no acaba el año, sí damos por terminadas muchas cosas.

Yo este año, de hecho, cierro etapa, curso o temporada, y para mí esto es el break que necesito para coger fuerzas, dejar el pasado atrás y pensar en nuevos proyectos, ya en serio. Pero de momento vamos a ver cómo se presenta este verano!!!

Canciones nuevas del verano y sitios que abren las puertas a una época en la que parece que todos estamos más felices. Los días son más largos y hace mejor tiempo. Sé que a muchos el calor les agobia, pero es que a mí me encanta. No sé si es porque yo nací en esta estación, pero yo lo disfruto cada año y es energía que me envuelve. No tengo pensado hacer nada especial, las vacaciones ya os dije que estaban por concretar, pero me da que van a surgir muchos planes y que van a cambiar muchas cosas. Creo que no voy a hacer nada de lo que he hecho otros veranos, este va a ser diferente.

De primeras ya me he intentado ir de rebajas, las primeras que surgen ya en algunos sitios, y como siempre, yo voy a lo que no está rebajado. No hay forma, y es que además sé que no lo van a poner más barato y que no me voy a meter en el mogollón de revolver y revolver entre la ropa. No sirvo para eso, me agobia el desorden que se crea y la ansiedad de algunas por buscar las gangas. Así que creo que voy a probar a ver si desde internet, primero no pico en las cosas de nueva temporada o no rebajadas… y segundo no me agobio. Y si no me gusta luego lo devuelvo. De todas formas, este año no tengo especial interés en comprarme nada. pero sí que hay una prenda que me ha vuelto loca: el kimono. Ya me he cogido dos, pero ando detrás de alguno de flores, y tengo algunos ya fichados, pero no sé si al final elegiré alguno más. Creo que en la calle Fuencarral hay una tienda donde son preciosos. Iré con Patri a ver qué vemos, jijiji.

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Otra cosa que tengo pendiente es ir a la peluquería a darme algo de forma a este pelo y además me apetece mucho ir a ver a las chicas de la peluquería de Laura. está en Boadilla y si alguien quiere un buen resultado y un trato aún mejor, esta es su peluquería. Yo llevaba mucho tiempo queriendo encontrar una de la que luego no te separas y de la que te fías ya para siempre… pues allí están Laura y sus chicas que son geniales. Iré en luna creciente que dicen que es cuando hay que cortarse el pelo para que te crezca más rápido y yo para el año que viene tengo que volver a tener melena 😉

Y ahora es cuando vienen a mi mente recuerdos de meses de julio y agosto de hace unos cuantos años en los que esperábamos esta época de calor y piscina como agua de mayo. Algunas veces los veranos empezaban con fiestas y bailes, entregas de trofeos y cruces de miradas, daba igual que perteneciéramos a distintos grupos. Hasta que un año pasamos de las miradas a la acción y querías destacar y sentir el éxito del verano en todos los sentidos y en todos los rincones de la piel. Y todas sabéis a lo que me refiero. Bendita adolescencia que hace que vivas esta época como si no hubiera un mañana. Uno de estos veranos fue de los que no me quité los tacones ni para dormir, salí absolutamente todos los días de la semana hasta las 6 de la mañana y pisé la playa más que nunca. Y unos pocos en los que descubrí Nunca Jamás y me quedé allí sin crecer. Pero aun así reconozco que ha habido muchos otros de calma que no cambiaría por nada del mundo. Cambié la noche llena de música, y los días de juego por el mes de septiembre (y a veces octubre) y los lugares mágicos por descubrir siendo dos. Y todos esos veranos, si lo pensáis, van en nuestra mochila y no somos capaces de deshacernos de ellos. En alguno conoceríamos un amor de verano, o dos; en otro al de por siempre jamás; en otro solo disfrutamos de amig@s y reímos como nunca se ha vuelto a repetir. En otros descubrimos nuestro nuevo destino, puede que hasta un lugar para vivir, un trabajo o una familia. Yo creo que si lo pienso tengo uno para cada cosa y eso me hace reír hoy que me cuesta un poco más que otros días.

atardecer

Solo espero que no pase todo volando, aunque si tiene que ser así porque luego lo recuerde como uno de los mejores veranos de mi vida, entonces adelante. Para mí acabará a finales de septiembre, cuando vuelva de no se sabe aún de dónde, pero tiene pinta de que nos vamos a perder por playas baleares y quién sabe por dónde más.

Mientras tanto tengo pendiente ver a gente que vuelve de un largo viaje, mi cumple, una promesa importante, disfrutar de amigos y de amigas, hacer visitas (no tantas porque crecí pero siempre irán con algo dulce), crear nuevas historias y nuevos diseños, y creo que alguna sorpresa.

Si a veces hay que dar pasos hacia atrás para coger carrerilla, yo estoy dispuesta a volar del impulso. Este finde me perdí una gran fiesta de bienvenida al verano, pero puede que fuera porque para mí el verano empieza hoy. Así que vamos a tratarlo como se merece.

Estoy ya con el siguiente post, así que nos vemos pronto, o antes de lo esperado. espero que los rayos del sol os sienten tan bien como espero que me sienten a mí. Feliz verano!!!!

PD: Aran, te dedico esta canción que me recuerda a una acampada de hace mucho mucho tiempo. Fresones rebeldes “Al Amanecer”

Llegan los cambios (1)

“Sé el cambio que quieres ver en el mundo”.

Gandhi

Como ya os avisé, no pude corresponder con un post de la semana pasada, pero esta irá uno doble. Como todas las semanas ya he puesto mi reloj de arena, que me dedica tiempo para mí, y he silenciado el móvil y vamos a ver de qué hablamos esta semana.

Una de las razones por las que no he escrito ha sido porque nos escapamos en el puente. Mirad por qué estoy enamorada de estas vistas… (que aunque parezca mentira en mí, tenía muchas ganas de ir).

santa pola

Y esto es uno de los últimos placeres que me voy a dar en unos meses, ya os contaré, pero estos estaban buenísimos y formaban parte del plan, jejeje.

helados

Quería aprovechar y ya que he estado en la playita os voy a hablar del cambio de armario… Sí sí. Como algún chico lea esto a lo mejor con estas líneas ya se está despidiendo, pero tengo que decir que es un ritual curioso que suele darse en casi todas las casas al menos dos veces al año. Y ya que me lío a describir este cambio, me lío también con otros cambios que estoy haciendo en otros aspectos de la casa, de la vida y de todo en general. Ya lo sabéis, me lío y me lío.

A mí me dio por hacerlo después de haber ido al Ikea, haber pasado un ratillo duro y haber decidido comprar una caja más de tela para guardar y ordenar mejor mi armario. Tenía toda la tarde por delante, así que me dije: ahora o nunca. Y mientras me ponía un par de pelis en el ordenador de la habitación para matar dos pájaros de un tiro, empecé a sacar ropa de invierno del armario y a sacar ropa de verano de cajas. Ya que hago el cambio, aprovecho y limpio el armario más a fondo aprovechando que lo vacío.

armario vacio

Tengo que aclarar que esta es sólo una parte del armario y que la otra es donde cuelgo prendas, pero pensé que con enseñar una valía para haceros una idea. Así parece que es imposible llenarlo, pero ahí está el fallo. Que cuanto más piensas que no lo vas a llenar, te vuelves loca y lo terminas haciendo. Pero yo no sé cómo ocurre eso todavía. Como dice mi cuñado “lo de la ropa es por arte de magia”. Sólo que él se refiere a que le aparece la ropa lavada, planchada y/u ordenada…

Bueno pues la segunda fase es la de ver qué ropa necesita pasar por la plancha y cuál no, antes de meterla en el armario y que se quede allí olvidada. Aquí no tengo mucho problema porque procuro guardarla bien doblada para que luego no me pase esto con todo el mogollón. Y llega el momento de empezar a colgar. A vosotras no sé si os ocurre pero me pasan varias cosas. La primera es que me encanta ver las prendas de verano, me alegran mucho más los colores y no puedo evitar tener más cantidad que con la de invierno. Otra cosa es el calzado. Me da muchísima rabia decir “adiós botas” y “hola tiritas” para las rozaduras de todas las sandalias. Pero bueno, me considero una fanática de las botas. A estas las voy a echar de menos estos meses, últimamente no me las quitaba.

botas

Lo siguiente que me ocurre es que empiezo a ver vestidos y camisetas de las que ni me acordaba y que de repente aparecen y me da un subidón. Y estoy deseando que haga un pelín más, todavía, de calor para ponérmelas. Tengo una nueva incorporación para este año. Falda larga en color verde “mint” , que decimos en el trabajo. Es de Promod y es uno de los colores que más se llevará esta primavera/verano y ya se llevó la temporada pasada. También la tienen en color salmón tirando a naranja, que igualmente es un color de moda.

falda

Lo siguiente que ocurre es ir haciendo huecos y ordenando dónde pongo cada cosa para tener más a mano ciertas prendas y con mejor visibilidad porque es de lo que más me pongo. Por ejemplo: las camisetas de manga corta y las de tirantes a una altura media que pueda visualizar bien. Más arriba dejaré las sudaderas para noches fresquitas y los pañuelos. Entonces es cuando ficho las prendas que son de todo el año y hago revisión de colores. Intento tener siempre básicos, que se llaman, de camisetas blancas y negras, y luego me fijo en qué otros colores tengo y cuáles me faltan para no estar comprando siempre los mismos. Que esto pasa. Nos da por uno y de repente tenemos 6 camisetas de tirantes del mismo color pero ninguna para combinar con la falda nueva. Error!!!! Yo revisaría los colores y las posibles combinaciones y así ahorraremos.

Y es que esto lo pongo porque me he prometido a mí misma que a partir de ahora prenda que no tenga con qué combinarla, en lugar de comprarme algo sólo para esa camiseta o pantalón, sale nominada y expulsada…

Y ya que estamos haciendo revisión, un consejo que me dieron a mí hace un par de años: prenda que lleves dos temporadas sin ponerte porque no te convence, prenda que tiene que salir urgentemente del armario. Otra cosa es que hayas variado la talla o sea un fondo de armario, que puede pasar. Pero si es algo que no te gusta ya y han pasado dos temporadas, decidle “adiós”!!.

Bien pues en este punto ya había acabado Tres bodas de más y llevaba un ratito de Blue Jasmine. Después de la selección de lo que se coloca, hay que ver qué se guarda para la siguiente temporada. Y aquí es donde ocurre el momento crítico. Ves la cantidad de ropa de la que tienes que deshacerte. Yo este año optaré por llevarla directamente a una ONG o asociación para gente que la necesite. Mucho ojo con dejarla en contenedores que están en la calle porque a veces se acercan personas y se la llevan para revenderla… yo prefiero asegurarme de darla a alguien que la necesite de verdad.

Bueno pues 3 horas y dos películas después, ya estaba ordenado este tema y yo me encontraba mejor. Menos mal que el calzado lo tengo bien distribuido y no hace falta cambiar nada de sitio. Este es el resultado.

armario ordenado

Y como ya me he enrollado lo suficiente, los otros cambios os los cuento otro día. Aquí sí que habrá una segunda parte.

Y quería dejar por escrito una felicitación. El día de la madre iba a ser especialmente extraño este año. No porque yo lo haya celebrado mucho en mi familia o porque creo que no sólo existe un día para esto, sino porque ha sido casi un mes de tortura con todos los anuncios publicitarios sobre este tema. Y antes no me había dado cuenta, pero la verdad es que le dan y le buscan mucho beneficio a esta celebración. Me ha parecido, además de incómodo (mentiría si no lo dijera) muy curioso. Pero bueno, que lo que quería era mandar un besazo muy muy grande a todas las mamás, a las primerizas sobre todo, y a la mía en particular. Por qué no le iba a mandar un beso también a ella!!! De un año para acá hemos aumentado las familias y han nacido unos niños y niñas preciosos. Pero hay que tener una cosa presente: cuando hay un nacimiento no sólo nace un bebé, sino que también nace una madre y, afortunadamente en la mayoría de los casos, un padre. Así que ojalá sigamos creciendo 😉

Os dejo una canción que no he pareado de escuchar esta semana y que da buen rollo y anuncia el verano. Va con ritmo y todo hay que decirlo… qué bueno sigue estando Ricky Martín. Y ya sabéis:

nota

Yo de mayor quiero ser…

“Caperucita sólo tiene dieciséis
primaveras sin flores, papá le dice: Ven.
Caperucita eres joven y tienes que aprender
a ocuparte de la casa, que serás una mujer.”

Ismael Serrano, Caperucita

Estoy segura de que esta semana que empieza, por unas cosas o por otras, estamos todos más contentos ya que vamos a tener un respiro y unas minivacaciones en la mayoría de los casos. Aunque no me olvido de aquellas personas que tienen que trabajar aunque sea fiesta nacional y a los que hay que agradecerles el esfuerzo. Cuando de pequeña te planteas qué vas a ser de mayor, nadie te cuenta estas cosas, y tú tampoco te paras a pensar en si te vendrán bien o no.

Pues vamos a hablar hoy de eso, de “qué voy a ser cuando sea mayor”. Puedo empezarlo desde muchos puntos de vista, y no es un tema que yo me planteara para escribir un post, pero como ya sabéis, esta semana ha habido momentos en los que me he parado a pensar en ello.

Vale pues empiezo mencionando el momento en el que me di cuenta que cuando somos pequeños sólo nos planteamos qué queremos ser de mayores porque es lo que nos hace felices al imaginarnos en ese trabajo. Últimamente sabéis que estoy rodeada de amigas y conocidas que son mamis recientemente, y no tan recientes. Pero todas preocupadas por el bienestar de una personita. Pues el otro día una de ellas me preguntó: “Oye Sara, tú que has estudiado E. Infantil, ¿a ti te hablaron del método Montesinos o Waldorf? Es que estoy mirando una alternativa a la educación que se da en el sistema que tenemos, algo que se adapte más a lo yo quiero ofrecerla”. Y aquí nos pusimos a hablar sobre el sistema educativo en España, tema candente estos días.

Me encanta hablar de estos temas y me encanta discutir sobre ellos porque creo que debemos tener una opinión crítica, aunque pensemos diferente. Me encanta que los padres y madres se preocupen por la clase de educación que van a recibir sus hijos y que se involucren. Tendría varias cosas que decir en cuanto a educación, pero creo que este no es el post para hacerlo. Así que sigo.

A partir de esta conversación sobre los métodos educativos “alternativos” al sistema (Montesinos y Waldorf son dos métodos que trabajan con proyectos de diferente metodología a la habitual del sistema educativo y del currículum que todos conocemos) me surgió el pensamiento de cómo había llegado yo a estudiar mi carrera habiendo querido hacer otras cosas diferentes cuando era pequeña. Cuando le preguntas a un niño o a una niña qué quiere ser de mayor en muchos casos te contestarán mencionando los trabajos de los padres o por defecto, el trabajo de profesora que es bien conocido por ellos. Al principio recurres a lo que tienes más cerca, pero no siempre. Yo no quería ser lo que eran mis padres. Mi madre era ama de casa y a mí nunca se me ha dado bien ni me ha llamado la atención lo de limpiar o cocinar, o hacer la compra. Y eso es lo que ves cuando eres un niño. Ahora sé la importancia que tiene este trabajo y el cariño con el que lo hacen los padres y madres a los que les toca. Pero de pequeña no lo ves. Y el de mi padre no lo entendía ni veía qué hacía. Cuando me preguntaban en la ficha que cada año había que rellenar en el cole, ponía que era banquero. Trabajaba en un banco, pues banquero. Hasta que me enteré que banquero es el dueño del banco, así que llevaba poniéndolo mal toda la vida. En fin, que como encima parecía que tenía muchas matemáticas, y nunca me han gustado… pues banquera tampoco quería ser.

Así pues se me presentaban otras alternativas que yo veía que me atraían más. Y ahí es donde quiero llegar. Yo no sé vosotras pero yo lo que hacía era jugar con mi hermano a desempeñar algunas de las profesiones que nos gustaban. A esto le podemos llamar juego libre y hay que dejar que lo experimenten todos los peques porque en ese momento el trabajo es realmente un juego, te hace feliz y no te agobia. Y mi hermano y yo teníamos muuuucho trabajo. Os pongo dos ejemplos. Uno de nuestros trabajos favoritos era hacer que éramos profesores en un cole y cada uno era profesor de lo que le gustaba, claro. Mi hermano era más de geografía (creo que a los 8 años podría haber dado clases él solo sobre esta asignatura a cualquier nivel), de naturales y dibujo. Y seguro que de algo más pero él tiene mucha más memoria que yo. A mí me gustaba dar clase de historia, lengua e inglés. Así que nos dividíamos las clases, nos hacíamos un horario y dábamos la lección en ratitos de 10 o 15 minutos en nuestras habitaciones. Y así nos tirábamos una tarde entera. En este caso más de uno seguro estará pensando que profesores hemos querido ser todos. Pues depende de si has tenido buena o mala experiencia en el cole y si tu profe molaba lo suficiente.

El otro trabajo que nos encantaba era el de comerciales de un concesionario de coches. Hubo una época en la que nuestros padres estaban en proceso de cambio de coche y nos llevaban a los concesionarios. ¿Y qué hacíamos? Pues cogíamos los catálogos en los que venían las características de los automóviles, nos los llevábamos a casa y jugábamos a que los vendíamos a otras personas y les explicábamos todo. Ahora que lo pienso me hace mucha gracia, sobre todo sabiendo que ninguno somos expertos en mecánica ni creo que vaya a ser el caso. Pero éramos muy buenos convenciendo a la gente para que comprara.

Y a esto puedo añadirle una época en la que quise ser tenista, igual que otros querían ser futbolistas. Me planteé ya con más edad hacer derecho, incluso filología hispánicas. El caso es que hasta que consigues decidirte y llega el momento de hacerlo, podemos soñar ser muchas cosas y no te planteas ciertas condiciones que luego de mayor sí. Cuando eres pequeño y quieres ser profe nadie te dice que ganan una mierda pero que tienen muchas vacaciones, y no te lo planteas. Cuando quieres ser astronauta o piloto, no sabes las pruebas físicas y la física que tienes que preparar y lo difícil que va a ser. Cuando te gustan los animales tanto que quieres tenerlos todos, no te dicen que vas tener que abrirles en canal, meterles la mano por el culito a las vacas y que no solo vas a saber sobre animales que te gustan sino que es una carrera de las más difíciles de conseguir y sobre la que luego derivan muchas otras profesiones y no solo veterinaria.

Simplemente te dejan ser feliz pensando que eso que te gusta es lo que serás de mayor. Y hay que seguir haciéndolo porque si siguiéramos con esa idea y no fuéramos tan adultos y responsables, trabajaríamos mejor y no tan agobiados por todo. Hoy en día que lo del trabajo está tan mal en este país, parece que buscamos cualquier cosa menos la que realmente nos hace felices, por necesidad. En muchos casos he oído decir a un padre a su hijo que no haga tal carrera porque no tiene futuro. ¿Y si es lo que le gusta y lo que le hace feliz? Es muy difícil tomar la decisión de qué quieres hacer con tu vida y qué estudios quieres tener cuando tan solo tienes 18 años, pero si algo hay que contestarles a los que se lo preguntan es: haz lo que te haga feliz y luego ya buscaremos la solución al trabajo. Esto siempre que se pueda porque existen muchos casos en los que por cuestiones económicas hay que buscar otras vías y los padres no tienen la culpa.

Si ya después de la etapa de estudiante, y con unos pocos años de persona adulta, nos preguntan si nos gusta nuestro trabajo, habrá algunos que digan que se equivocaron, que no lo tenían claro y se metieron a algo genérico; que realmente no sabían y eligieron sus padres; que fueron a lo fácil; que no les dio la nota y tuvieron que hacer otra cosa. Pero entonces, ¿qué pasó con los futbolistas, los profesores, los médicos, los bomberos, las azafatas, los pilotos? Si os paráis a pensarlo lo que realmente contestábamos cuando éramos pequeños a la pregunta ¿qué quieres ser de mayor? Era: quiero ser feliz y hacer lo que me gusta. En realidad eso es en lo que deberíamos acabar todos. Tú lo que querías era hacer algo que te parecía guay, ¿por qué luego no lo hacemos?

Yo en mi caso tengo que decir que llevo poco tiempo pero que he pasado por diferentes etapas, y que soy culo inquieto. Realmente me encantaría hacer muchas cosas y cuanto más tiempo pasa más quiero hacer y estudiar. Y es curioso porque siguen sin atraerme ciertas tareas o trabajos que de pequeña no me gustaban y que tengo claro que no son para mí. Y sin embargo sigo haciendo algunas que me ilusionaban y era a lo que yo quería dedicarme. Seguramente cuando me preguntaban qué quería ser cuando fuera mayor, la respuesta no era la que daría hoy por hoy. Pero sí sé que entonces, para mí, era importante contestar algo que realmente me gustara. Y en ese momento realmente éramos sinceros y no pensábamos en las muchas condiciones que le ponemos a las cosas cuando somos adultos.

En fin, que de todas formas yo sé que la vida da muchas vueltas y que se puede seguir aprendiendo y buscando un sitio en el que encajes. Y que espero también que esta “crisis” acabe pronto y se hagan las cosas bien. Y que hay que dejar que los más pequeños se ilusionen y si luego se equivocan, si les hemos educado bien, sabrán buscar la solución. Que la pregunta “ qué quieres ser de mayor” hay que hacérsela a los 10, a los 15, a los 18, a los 20, a los 25, a los 30 y ahora, y hay que contestar como cuando eres pequeño: “quiero ser feliz”.

Y después de este rollo de hoy, que más que un post era un pensamiento que se me ha metido a mí en la cabeza esta semana, os voy a dejar dos notas gráficas de esta semana. La primera es que el jueves estuvimos en una cena de trabajo, porque vino un fichaje nuevo que tenemos en Portugal, Patricia, y vino a aprender el sistema que tenemos en la revista para que luego ella pueda trabajar desde Lisboa. Y fuimos a cenar a un sitio que está en el centro de Madrid, que nos recomendaron: La gabinoteca http://www.lagabinoteca.es/

Sitio curioso al que ir y tomarte algo, conocer algo diferente. Pero ya os aviso que no es un lugar típico de cañas en Madrid. Yo recomiendo probarlo y si os gusta, ya volver será cosa vuestra. Mirad algunas de las cosas que cenamos.

La No típica ensalada César. (traen dos macetas, una con el cogollo de lechuga y unas tijeras para cortar las hojas; y la otra maceta con tiras de pollo, tiras de berenjena y rodaja de lima. La salsa aparte). Tú te lo montas.

No ensalada

Potito de huevo con más cosas que a mí personalmente no me emocionó pero a las demás les encantó.

huevo

La Típica tarta de cumple de chocolate y galleta, en plato de Spiderman.

tarta

Y la otra nota de la semana, es una comprita que hice, que como esta semana ha salido más el sol y tuve que ir a por un regalo, pues ya de paso aproveché. Es un jersey fresquito, una camiseta de estampado floral (ya dije en un post anterior que lo intentaría y aquí está) y un fular de estampado de besos que se lleva mucho ahora . Es todo de una pequeña tienda, Renata & go, que se encuentra en el centro comercial Zielo, en Pozuelo de Alarcón. Espero que os guste.

compras

Y para acabar yo quería poneros un trocito de la peli El club de los poetas muertos. La peli es un clásico y yo lo he descubierto hace poco. Creo que es muy apropiada para el tema de hoy y también es por lo que le he dado vueltas y he decidido reflexionar.

Nos vemos la semana que viene. Feliz semana santa y que disfrutéis os vayáis a algún sitio o no.

Pequeños momentos de tiempo

“Lo único que realmente nos pertenece es el tiempo: incluso aquel que no tiene otra cosa cuenta con eso.”
Baltasar Gracián

Hoy tenía el día para dedicarme más que unos pocos minutos a escribir. Y aunque me he puesto a pensar sobre varias cosas, al final he decidido hablar sobre El Tiempo en mi segundo post. Como hoy podía dedicarme una mañana entera he pensado que qué mejor que hacer algo que me gusta mucho y eso ha hecho que cambiara el tema y os hablara sobre “mis momentos de tiempo”.

Me apetece mucho contaros cosas de las que me han ido pasando estas semanas, pero creo que pueden esperar y así yo también las reviso y os busco un poco más de material gráfico para ilustrarlas. Hoy me va a ser complicado poner imágenes pero tengo alguna muy buena que os va a gustar.

reloj

Este es mi nuevo reloj de arena que me han regalado mis amigas y está cargado de buenos sentimientos. Me lo dieron para que me dedicara tiempo a mí misma, cosa que no solemos hacer. Yo por mi parte estoy haciendo el esfuerzo de intentar cada día realizar algo por mí, aunque sea leer un ratito o pensar o escuchar música o correr.

Muchas veces pienso en que ojalá tuviera más horas el día, que me faltan días a la semana y que ya ha pasado un mes más y se nos echa encima el verano… y eso hace que se pasen los momentos y a veces no los disfrutamos como deberíamos. Sí que es verdad que desde hace unos meses empiezo a valorar más mi tiempo. Una vez me dijo mi amiga Bea que el tiempo es lo único que no vamos a recuperar. Se puede perder un trabajo, dinero, una amistad, un amor, una sudadera, etc., pero se pueden recuperar. Hasta la salud se puede recuperar en muchos casos. Pero el tiempo no, y por eso tendríamos que aprender a valorarlo. Por supuesto que los empresarios y grandes jefes del mundo también deberían valorar las horas que la gente trabaja para ellos, y algunos lo hacen, pero empecemos por nosotros mismos y valoremos cada segundo que vivimos porque es nuestro.

Y esto me lleva a recordar algunas frases hechas como “Perder el tiempo”. Recurrimos a esta expresión cuando tenemos un desamor, un suspenso no merecido, un trabajo que rehacer, una conversación mal dirigida… Pero no deberíamos tener esa sensación porque seguro que ha habido algo que podemos recuperar de la mala experiencia y que en algún momento nos hizo sentir bien o aprender de ella. Y de aquí a otra frase “El tiempo lo cura todo”, así que lo utilizaremos para sanar, generalmente, nuestras emociones y sentimientos. ¿Pero cuánto tiempo necesitamos? Pues a veces más o a veces menos de lo que pensamos. Siempre es diferente para cada persona y para cada suceso. Un día te levantas y ya no piensas en eso que te molestaba y pasas a estar pendiente de otra ilusión.

Es curioso porque el tiempo es contra lo único que no podemos luchar. Va a pasar y no lo vamos a poder parar. Por mucho que las pelis de Hollywood intenten detenerlo, a día de hoy todavía no han dado con la máquina que lo consiga al otro lado de la Gran pantalla. Pero es que no hay que pararlo, simplemente tenemos que hacer que “cada día cuente” como bien dijo Jack en el Titanic. “Haz que cuente”.

Y no quiero que ahora pensemos que andamos perdiendo el día trabajando para otros o pendientes de cualquier cosa o persona ajena, sino que intentemos aprovecharlo para nuestro beneficio, conocimiento, satisfacción o como queráis llamarlo. A mí me gusta creer que es aprendizaje para lo que viene después, que no sé lo que será, pero que seguro que es una sorpresa y las sorpresas me encantan.

Y así me doy cuenta de que la vida pasa, porque cada segundo que hemos vivido nos va a llevar a otro que tarde o temprano nos curará. Querer que llegue mañana será disfrutar menos del hoy y a lo mejor es este instante el que realmente nos va a reconfortar.

maleta

Así que haciendo caso de este replanteamiento del Tiempo este fin de semana voy a disfrutarlo en cada minuto perdiéndome por un pueblo de Toledo, Hontanar, gracias a un precioso regalo de boda de mis amigos Alejandro, Blanca, Cris y David. Es un refugio perdido en la naturaleza y que además el sol y las estrellas van a acompañarnos. Es El Refugio de Cristal. Seguro que es un finde perfecto para disfrutar de esos momentos de tiempo, en este caso, para mí y para mi chico.

Y aunque no he conseguido congelar el tiempo con el post, tengo que agradeceros el gran regalo que me hacéis al dedicar unos minutos vuestros a leer lo que escribo. Y no lo estáis perdiendo, y para que no sea solo de vosotras hacia mí, os dejo unas cartas del juego Dixit para que cada persona elija aquella con la que interpretar el TIEMPO. ¿Con cuál os quedáis?

cartas tiempo

Nos vemos la semana que viene. Os dejo una cita de una peli recomendable:

“Hoy empiezan cientos y cientos de días”  de Una cuestión de Tiempo.