Amor con preaviso

“Respira. Serás madre/padre toda la vida. Enséñale las cosas importantes… las de verdad.  A saltar en los charcos, a dar besos de mariposa y abrazos muy fuertes. Dile cuánto le quieres siempre que lo pienses. Déjale imaginar e imagina con él. Las paredes se pueden volver a pintar, los objetos se rompen y se reemplazan. Serás madre/padre toda tu vida…
Él solo será niño una vez”.

Reparando Alas Rotas by Jessica Gómez

 

 

No iba a poner frase, pero a veces el facebook te da sorpresas por las mañanas, de esas en las que piensas que las cosas pasan por algo.

Y como no sé cuándo será la siguiente vez que escriba, sí quería dedicarle unas palabras a quien hace un año decidió venir antes de tiempo. Pero que me alertó con 24 horas de preaviso. No podría haberle pedido nada más bonito que lo que él nos concedió. Y después de un año sigue teniendo las cosas muy claras y decidiendo por él mismo hacia dónde ir. Aprender cosas a su lado es un lujo que nunca pensé que tendría la suerte de vivir.

En mi último post hablaba de cómo no monipolizar las conversaciones con “mi monotema” de la crianza, pero después de un año hoy sí que se merece que hable de él.

Hoy te escribo a ti, pequeño, para agradecerte todo lo que nos aportas. Ya apareces en mis sueños y tu carita me hace sonreír en cada momento. He aprendido el significado de la palabra paciencia y comprensión. Mi móvil está bloqueado por la cantidad de fotos que te hacemos, no consigo llevar la ropa sin decorar ni un solo día y no paro de tararear tus canciones favoritas. Tú marcas el camino a día de hoy.

A veces cuando nos miramos no hace falta nada más, pero por si acaso en cada momento que tenga ocasión te diré que Te quiero. Tú nos hiciste papás para siempre, pero como dice la primera frase, solo serás niño una vez. Así que perdona que te tengamos a base de achuchones, juegos de escondite, que te soltemos de vez en cuando para que caigas y te enseñemos a levantarte, te contemos cuentos hasta caer rendido, nos hagamos selfies con los que no paras de reírte, te subamos a los hombros para tocar los quicios de las puertas rozando, te miremos los dientes a cada momento y te llenemos de besos. Seguiremos siendo tu pequeño refugio hasta que tú decidas volar.

Expresar con palabras escritas o de viva voz lo que esta experiencia ha significado para nosotros es muy complejo. El punto de agotamiento a día de hoy es máximo, pero el de felicidad también. No estamos preparad@s, y esto es la pura realidad. Nunca nadie podría imaginarse nada de lo que va a ocurrir. Esta es una de esas cosas de la vida que no vas a poder planear, y ahí reside el encanto. Lo único que sigo pensando, igual que hacía antes de la llegada del Azuki, es que me faltan horas en el día para volver a ser solo yo.

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Algún día miraré hacia atrás y sé que olvidaré lo duro de este proceso, orque ya hay cosas que no recuerdo. Pero también sé que esto no acaba más que empezar. Y ahora los días los llenas tú, y yo no quiero que se acaben.

Si algo tengo claro es que a veces las cosas ocurren cuando tienen que pasar. Yo sabía que nacerías en día impar, sabía que elegirías el día y que para nosotros ya siempre tendría un buen significado. A partir de aquí escribimos nuestra historia, una historia que anunciaste con preaviso.

Feliz primer año, no podría haberlo imaginado de otro modo, difícil pero completo.

Dame tu presente, tu futuro incierto, y que el mundo nos recuerde por soñar despiertos… Y si alguna vez te pierdes, solo ven a vernos.

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Cambiemos de tema

Cómo hemos cambiado
que lejos ha quedado aquella amistad.
Ah! ¿qué nos ha pasado?
cómo hemos olvidado aquella amistad.

“Cómo hemos cambiado” Presuntos Implicados

horizonte

A veces me sorprendo a mí misma de las canciones que recuerdo de aquellas fiestas de junio y septiembre en la terraza del Social hace millones de años. Podría hacer una lista en el Spotify que se llamara “Canciones fiestas del club años 90”.

Pero sintiéndolo mucho, cambiemos de tema. En realidad yo vengo a hablar de otra cosa. Y no es que hoy tenga mucho tiempo para escribir, pero viendo lo que es mi vida últimamente, creo que sacaré lo suficiente para hacer algo decente y que a mí personalmente me llene.

A día de hoy le he dedicado mucho tiempo a pensar en todo lo relacionado con ser mamá. Desde que te enteras de la próxima llegada del enan@ hasta el día de hoy, el mundo gira alrededor de lo mismo, por lo menos en mi caso. No voy a generalizar para que cada un@ le dé su interpretación al texto. Es solo que tu mundo se reduce a buscar lo mejor del mundo mundial para una personita. Y quieras o no, terminas dejando el resto de cosas en un segundo lugar. No lo puedes evitar y tampoco quieres, pero puede que a veces esto se exceda.

Sé que a lo mejor molesto a ciertas personas con lo que pienso, puede que otras crean que vaya de lista pero permitidme expresar, una vez más, lo que creo. Hace poco una buena amiga colgaba en el Facebook algo así como una frase con determinación: Estado civil: hasta el coño. Soy consciente de que las palabras no tienen volumen de voz, pero tengo claro que esto se decía muy alto.

A veces damos por sentado que cuando vivimos ciertas experiencias en nuestra vida, son las cosas que deben pasarnos “de normal” en este camino. Y estamos muy equivocados. Lo nuestro no tiene por qué ser la norma a seguir, sino que es una vivencia más que sumamos al resto, o como solemos decir por aquí cerca: aquello que echamos a la mochila. Esa mochila que cargada de momentos llevamos a la espalda con orgullo hasta el final.

A veces intento ponerme en la piel de las personas que no tienen pareja “estable”, que no están casadas, y que no son padres/madres. A veces pensar desde su perspectiva, y yo reconozco que lo hago poco, nos resulta muy difcícil. Pero que ell@s tengan que ponerse en nuestro lugar nos parece la cosa más normal del mundo. Si ell@s fueran… si ell@s tuvieran… Pues a lo mejor no lo hacían como nosotros o simplemente no es lo que buscan para llenar su mochila. A día de hoy ya no hay que terminar los estudios universitarios, buscar un trabajo, encontrar una pareja, comprarnos un coche, una casa, casarnos, tener dos niñ@s y trabajar hasta el fin de nuestros días. Hay personas que buscan esto, y totalmente de acuerdo, pero hay otras que no. Y no son bichos raros. Simplemente quieren disfrutar de un concierto, viajar al otro lado del mundo, correr media maratón o acostarse con alguien nuevo cada sábado. Pienso que a los amigos hay que quererles por lo que nos aportan como personas, no por lo que ellas quieran hacer con su vida.

Y es que a veces nos olvidamos de que los cambios en nuestra vida los elegimos nosotros mismos, no los demás. Y eso es lo bonito de este juego. Que la toma de decisiones es nuestra porque costó mucho conseguir que fueramos medianamente libres. Yo quiero mucho a mi familia y mi situación, pero debo hacer el esfuerzo de respetar el ritmo que lleven los demás con su vida.

Lanzo un pequeño ejercicio para el que lo quiera hacer. La próxima vez que seáis invitados en una boda, evitad hacer la pregunta: ¿Para cuándo los niños?. No sirve de nada. Y a lo mejor la respuesta puede que sea hasta desagradable: “No podemos tener hijos”. Y sea verdad o no, quedarás fatal. Dejemos que la gente haga el camino que quiera hacer y respetemos las situaciones personales de cada uno. Hay gente que tiene las cosas muy claras y hay otra que no. Y no por hacer vidas diferentes a las personas se las quiere menos. Cuesta mucho trabajo hacerse un camino de felicidad en este mundo. No lo pongamos más difícil y disfrutemos los unos de los otros no queriendo monopolizar con nuestro monotema. Cambiemos de tema.

Y yo voy a seguir haciendo mi ejercicio. Por hoy me doy por satifecha. Buenas noches.

 

 

Siete, el número mágico

“I‘m thinkin’ bout how, 
People fall in love in mysterious ways, 
Maybe it’s all part of a plan, 
Me I fall in love with you every single day…”

Ed Sheeran Thinking out loud

Tenía escrito un post para lanzar ya mismo, esta semana, pero me he echado atrás. Creo que iba  poner más de lo mismo, más de lo que leo en muchos blogs. Más de lo que ya decimos todas las que hemos sido mamás… y precisamente era eso lo que quería evitar desde el primer momento en el que lo planteé.

Ayer, dando la última toma del día al Azuki me di cuenta de lo mucho que había cambiado mi vida, mi forma de pensar, de actuar, y hasta la forma de verme a mí misma.

Hemos estado pasándolo muy bien, hemos tenido momentos duros, y de todos hemos aprendido algo. Sobre todo él, que es como una esponja. Estaba dispuesta a explicaros todo aquello que nos pasa a las mamás primerizas en los primeros meses de vida del bebé, pero creo que ya nos encargamos de hablar de ello día y noche. Porque no tenemos otro tema de conversación. Porque nadie o casi nadie te pregunta qué tal estás y te habla de otros temas, aunque sea de política. Pero tampoco es que nos siente mal, es solo que no quería repetirme en este post con lo mismo de siempre.

Estoy bien, estamos bien, dormimos poco, comemos a ratos y jugamos y reímos todo lo que nos dejan. Aprendemos por momentos y sentimos que los días tienen más de 24 horas. Pero el tiempo pasa volando.

Sin embargo, mientras daba el pecho al enano, esta vez no se quedó dormido. Esta vez se paró y me miró. Me invitó a reír con él. A jugar una última vez en ese día. Me regaló muchas pedorretas, carcajadas y sus últimos gorgojeos de un largo día. Y es en ese momento en el que te das cuenta de que tienes lo más bonito del mundo mundial entre tus brazos y que merece la pena todo lo que lo acompaña.

Sigo echando de menos tener tiempo para mis cosas y para la gente que quiero, pero volverá, es simplemente que estoy haciendo un cambio de rumbo y a veces cuesta adaptarse. Lo reconozco, me está costando más de lo que yo pensaba. No estaba preparada para esto, y nadie podría haberme hecho imaginar lo que significa hoy en día ser madre. Llevamos un ritmo más acelerado del que pensamos y el frenazo puede ser grande. Pero por suerte, hay mucha gente a mi lado ayudándome. Doy las gracias, empezando por el papá y siguiendo por esas personas al otro lado del teléfono, whatsupp o de la misma puerta de mi casa.

Ahora sí puedo decirlo, no cambio estos meses por nada del mundo. Y lo que nos queda… Ahí va:

Mi momento del día: una sopita de miso.
Lo que me enamora: las carcajadas con su padre.
Lo que me hace sonreír: su mirada (largas pestañas).
Lo que me da energía: sus bracitos.
La lección del día: nuestros cuentos.
Mi oxígeno: su respiración al dormir tranquilamente.
Las ganas de aprender y esforzarme: sus pequeños llantos.
Nuestra canción: https://www.youtube.com/watch?v=lp-EO5I60KA

 

Por cierto, que dentro de poco, y siguiendo lo que hacen en otros blogs, voy a sortear una cosita de las mías. Y sé que a mucha gente le va a gustar.

Que tengáis un buen fin de semana. Nos leemos pronto. Esta vez sí.

Cumplir sueños

Hoy se lo dedicamos a todo aquel o aquella que tenga un sueño:

” Lo contrario de vivir
es no arriesgarse”

HEntre la espada y la pared. Fito&Fitipaldis

Queda más bonita la frase si pongo “Cumplir sueños” que “Cumplir metas” u “objetivos”. Pero al fin y al cabo estamos haciendo lo mismo llamándolo de distintas formas. Y es muy importante para mí que esto suceda en mi vida y ojalá le pasara a todo el mundo.

Ahora mismo yo estoy en proceso de cumplir uno muy importante, probablemente sino el que más, uno que además es para toda la vida. Conlleva sacrificio, si es que uno lo ve así, o/y felicidad al mismo tiempo. Es una decisión que hemos tomado dos personas para ser más felices, y que aunque no dependía solo de nosotros, al final se dieron las circunstancias idóneas para que ocurriera. Así es como pienso yo que ocurren estas cosas y cuando realmente estás preparad@ y eres consciente de la realidad, cumples sueños.

Al que me conozca sabe que yo me he ido poniendo muchos objetivos en la vida, algunos se han cumplido, otros no, otros ya vendrán… pero siempre voy buscando un camino en el que encontrar aquello que me haga estar a gusto conmigo misma y con mi alrededor. Siempre que las circunstancias lo permitan tienes que intentar no quedarte mirando cómo pasa la vida y tú no actuar en ella. Cada uno tenemos distintos papeles en esta obra y hay que ir trabajando en ellos. El personaje, por supuesto, evolucionará a lo largo de los años, pero sin sueños que perseguir nos quedamos estancados.

Últimamente me alegra ver que hay gente que se propone metas y llega hasta el final y las cruza. Y además de una en una, poniendo toda su atención en la que toca en ese momento. Habrá tiempo siempre de cumplir otras, pero es mejor centrarse en lo poco y no en lo mucho. Y a esto ayuda tener las cosas claras. Y que conste que a veces cumplir un objetivo puede ser pasar un periodo de tiempo de descanso, dedicándote a tu familia y a tu gente, porque es lo que realmente toca para luego pasar a otras cosas. Lo importante es ir decidiendo nosotr@s nuestro destino/camino y que no sean otros quienes lo hagan.

Además, es curioso en el punto de la vida en el que me encuentro yo ahora y lo digo sobre todo por mi alrededor. En este momento es cuando ves la diferencia entre los unos y los otros, aunque tengamos una edad parecida, año arriba o abajo. Es muy bonito y realmente gratificante fijarte en aquellos proyectos que los demás se proponen, por muy distintos que sean a los tuyos. Y es en esa variedad donde está la belleza de ser personas diferentes pero que respetan lo que otros con sus proyectos de vida pueden aportarnos a nosotros y a la sociedad.

Ya me estoy poniendo melancólica, pero es que es verdad. Y me explico con ejemplos. A mi alrededor hay gente que tiene como objetivo labrarse una carrera profesional, hasta llegar a una meta. Pone todos sus esfuerzos e invierte su tiempo, lo más valioso que tenemos, es llegar. Y cuando lo haga, sabe que vendrán otras cosas a las que les dedicará todo su energía porque será otra meta que alcanzar. Otras personas decidieron ser madres/padres como prioridad ante su trabajo y relaciones sociales. Porque era lo que les llenaba en ese momento, porque sino la vida no tenía sentido. En otro caso que conozco ha sido recuperar el tiempo perdido de disfrutar Madrid, de día y de noche. Sabiendo en qué realidad nos movemos y dejando planes vitales para más adelante, porque lo que le toca ahora es comerse la ciudad y estar con amig@s. En otro caso la meta era real, y había que llegar después de mucha preparación física y psicológica para demostrase a uno mismo que se puede, metafóricamente esa meta significa mucho más que dos horas, porque es la entrada a las que vendrán después.

Y no quiere decir que conseguir un objetivo vaya a ser conseguirlos todos, pero intentarlo merece la pena. Vivir de sueños no es un error cuando haces que se conviertan en realidad y asumes las consecuencias de ganar o perder.  Existen los comienzo fáciles y los difíciles, y siempre tienen un final. Yo buscaré los que sean a mi medida, porque para eso los elijo yo. Plantearos cuáles son los vuestros porque seguro, seguro, que ya estáis pensando en alguno.

estrella fugaz

Espero que tengáis una buena semana y nos leamos pronto. Y que vuestros sueños se hagan realidad 😉

“Lista” para Marzo

“¡Lo has olvidado! la vida crece entre los matices,
se esconde siempre lo que no dices para hacerse de rogar.
Un día claro, y aquellas cosas que no viviste,
vuelven hoy para decirte: quédate un ratito más…”

                                    Maldita Nerea “No podíamos ser agua”

La verdad es que empezar la semana con un constipado, habiéndome librado de la gripe tan tremenda que ha habido este año, no debería ser motivo de queja, pero lo cierto es que estoy cruzando los dedos y tomándome mi poción para que esto no vaya a más. Así que como no puedo ir a nadar, voy a intentar descarnsar un poco y dedicarme tiempo a mí con otras distracciones: escribir sobre algo, por ejemplo.

El jueves anunciaron que este fin de semana tendríamos una primavera adelantada en cuanto a las temperaturas, y ya empiezan a sonar los refranes tales como: cuando en marzo mayea, en mayo marcea… y a mí eso no me está gustando mucho. Estoy deseando que se acabe el invierno, sobre todo porque esta primavera viene lo más bonito para mí, pero no quiero que las temperaturas se descontrolen y menos en mayo.

Febrero se me ha pasado muy rápidio, sé que es un mes corto, pero éste lo ha sido en especial. No se me está haciendo nada largo el período de espera, y reconozco que me está gustando ir día a día, pero confieso que me da un poco de miedito acercarme al final. Y aunque no tiene mucho que ver, he visto ciertas cosas por las redes sociales estos días y me gustaría compartir una lista con vosotr@s, una de muchas, y animaros a que también lo hagáis. Son los 10 imprescindibles del mes de marzo. Voy a buscar razones por las que creo que este mes va a ser interesante, o dónde voy a poner toda mi atención.

1. Balón del que creo que me voy a hacer muy amiga y que será un imprescindible las semanas que quedan. Todavía no lo hemos empezado a usar en las clases de gimnasia pero la semana que viene entra de lleno en mi vida.

pelota

2. Las prendas de nueva temporada, o mejor dicho, de primavera, que aunque no sean de estreno hacen que deje atrás el invierno y los cuellos altos, y las bufandas, y hagamos hueco para poner la ropita de dos.

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3. Lo dulce del mes de marzo. MIra que yo ya no tomo azúcar, pero han empezado a despertarse en mí unas ganas locas a dulce a todas horas. Menos mal que ya sé muchos recursos para evitar el venenoso azucarado, y aunque no prometo no caer nunca, sí que puedo tener muchas otras alternativas que están buenísimas. Los bizcochos y las galletas, sin azúcar de ningún tipo, me vuelven loca, y al Azuki también.

galletas

4. Mis cuentos. Algunos los voy a leer varias veces, pero con cada uno iré haciendo una lectura diferente para que él se vaya acostumbrando y yo también. Ya dicen que puede oírme así que intentaré distraerle y hacerle pasar un buen rato conmigo mientras no para ahí dentro.

adivina cuanto te quiero

5. Ir al cine, si no lo hago ahora creo que voy a estar mucho tiempo sin hacerlo, aunque en noviembre tengo una cita con la última de los Juegos del Hambre, que ya hay que acabarla sí o sí. Así que busco niñer@ para ese día, jejeje. Y este mes vamos con otra saga friki de las que me enganchan: Insurgente. Aparte de ir a ver a Grey, que no os puedo mentir, ya que estamos si hay que ir se va.

insurgente

6. Ratos de amigas. De estos también espero tener unos cuantos. Hace poco hicimos una cena muy especial, que nos debíamos a nosotras mismas y oye, que fue estupenda. que creo que es un lujo disfrutar de personas que están a tu lado. Y este mes, como es impar, también tocaba merienda!!! No me puedo quejar!!

meriendas

7. Las flores. MIentras pueda seguiré teniendo una rosa en el salón todas las semanas. Voy turnando los colores y a mí me da mucha alegría verla. Además, que este mes entramos en la primavera, después de un otoño y un invierno de espera, por fin va a llegar. Me apiado de los alérgicos, mucho ánimo!!! y si podéis, dicen por ahí, que quitarte los lácteos ayuda mucho en esta época para pasarlo mejor.

rosa semanal

8. Los paseos. Ahora que ya hace menos frío no me va a importar tanto salir. Además los días son más largos y se nota, así que me voy a intentar poner las zapatillas y salir a andar por donde sea. Si hace igual de bueno que este fin de semana no me va a costar nada de nada. Lo único que tengo que solucionar un pequeño contratiempo con el aparatito donde llevo la música que se ha estropeado un poco…

paseo_arbolado_aranjuez

9. Las velas. Como ya os comentaba en el anterior post, ahora más que nunca buscaré momentos para poder hacer respiraciones y relajarme y me he hecho con unas cuantas velas para crear ambiente. Normalmente me quedo dormida y no llego al final del ejericio de relajación, pero intentaré entrenarme para que esto no pase. Hay unas en Ikea que tiene triple llama y son geniales. Tamibén las tienen en Zara Home y la tienda de CASA.

vela tres mechas

10. La piscina. Que por lo menos este mes seguirá siendo mi sitio habitual dos o tres veces por semana, donde voy y sin pensarlo llego hasta el agua porque si me parara por el camino no llegaría nunca de la pereza que me da. Pero sé que me viene muy bien y ahora mismo es mi rincón favorito de Madrid.

piscina

Y aquí acabo de escribir este post, un poco más ligero que otros, pero que ya que lo había empezado, lo acabo. Y por cieto, que me auto-felicito por hacer un añito de blog. Ya me tomaré un trocito de tarta de zanahoria a la salud de todas las palabras escritas. Espero no dejar de hacerlo, aunque sea a las 3 de la mañana cuando tenga que estar despierta porque alguien me necesita.

Así que termino dedicándole este post a todas la mujeres, y que nadie se piense que va con connotaciones feministas, porque yo no soy de ese pensamiento, aunque lo respeto. Pero sí creo que nos merecemos un “FELICIDADES” trabajemos fuera o dentro de casa, o en los dos sitios. Porque nosotras lo valemos y muchas como nosotras dieron su vida por conseguir muchos derechos que ellas no tuvieron solo por nacer mujeres. Así que me despido hasta dentro de poco, espero. Nos seguimos leyendo!!!

Que tengáis una buena semana de marzo.

Uno + uno + uno + uno…

“Yo soy lo que soy:
un individuo, único y diferente.”
Charles Chaplin

“Breve pero concisa”. Me gusta mucho esa frase pero reconozco que en la mayoría de los casos no la aplico. Me gusta enrollarme y dejar las cosas cuanto más claras, mejor, qué le vamos a hacer. Aunque escribiendo soy más de dejarme llevar.

Se me ha hecho larga la semana y la verdad es que estaba deseando desconectar de todo un poco. Pero eso, amig@s, es muy difícil. Por diversas circunstancias llevo pensando toda la semana en una sensación, que creo que muchos compartimos pero que la hacemos parte de nuestras vidas y la llevamos con nosotros día y noche. Seguro que alguna vez habéis pensado que sois un mero número dentro de una bola gigantesca, como las del bombo de la lotería de Navidad, que da vueltas y vueltas, y que nada te hace diferente de la que tienes al lado.

Existe en mí la sensación de que no somos diferentes, ni imprescindibles, ni especiales, ni tenemos un valor concreto. Nos han demostrado que en muchos casos no importamos como personas individuales y que solo les vale EL TODO. Pues no me gusta, lo siento, yo soy única y tú también. Estoy un poco harta de ver cómo nos hacen sentir una cifra para que otras personas se lleven un beneficio, de cualquier tipo. Somos personas con voluntad propia y personalidades diferentes, y en la variedad está el secreto del éxito.

En el trabajo, por ejemplo, para las empresas grandes somos fichas que mueven en función de intereses propios de una o más personas, ni siquiera por el bien de la compañía. Sentir que pueden hacer contigo lo que quieran, que no hay seguridad en nada de lo que va a pasar y que te sientes impotente ante ciertos movimientos, es el día a día. Creo que sería un poco más acertado dar unas ciertas señales de que, aunque no somos imprescindibles, tenemos un valor y somos personas, no números. Entiendo que el empresario no  se acuerde de los cumpleaños de los 3.000 empleados que tiene en la empresa, pero creo que hay otras formas de hacerles sentir emplead@s valorad@s. Tampoco estoy hablando de tener todos el sueldo de Gallardón, pero sí dar un jornal digno por el trabajo que se realiza y por el que esos empresarios van a ganar mucho dinero. La bendita reforma laboral nos rebajó a todos los trabajadores en la situación más vulnerable frente al empresario. Y así seguimos.

En muchas otras situaciones también podemos sentirnos un número más. Otro ejemplo, a la hora de ir al médico especialista. Me he dado cuenta cuál es la diferencia entre la sanidad privada y la pública: el trato. Ya sé que también hay diferencias en cuanto al dinero y, más importante, en cuanto a los recursos. Pero es que el trato que tienes en la pública, y siento decirlo desde mi experiencia, no es muy humano. Si alguien lo está leyendo y es de la sanidad pública, médico especialista, ojalá me diga que estoy equivocada, pero llevo 6 meses pensando lo contrario y he visto ya unos 6 especialistas diferentes de un mismo equipo médico. Todos cortados por el mismo patrón. Y sí, me he sentido un número más. No es que te traten mal, y no pretendo que se sepan mi nombre, mi edad y mi número de pie, pero sí que te miren cuando te hablen o te saluden, e inlcluso te llamen por tu nombre. Que no me manden callar o resoplen si se les preguntan cosas que, sintiéndolo mucho, todavía no he estudiado el idioma de los señores médicos. Que somos personas, una detrás de otra, sí, pero cada una con sus circunstancias y deseando que les expliquen de forma clara cuál es la situación. Reivindico una o varias asignaturas de Habilidades Sociales en toda aquella formación de gente que va a tratar con gente, por favor. Es básico ante ciertosmomentos. Y ojo, estoy hablando de médicos especialistas y no de todo el equipo sanitario porque no es lo mismo.

Y mi tercer ejemplo debería ser el de la política. Ahí sí que no somos ni números, somos votos, y da igual lo que nos esté pasando que mientras puedan “convencernos” y ganar un voto más, da igual la situación en la que nos encontremos. Pero tal y como se está poniendo el panorama político últimamente, ya no sabes a quién creer y siguen siendo los mismos pero con otro nombre. La verdad es que sería entrar en un debate muuuuuuucho más largo, y cuando se acerque la fecha lo veremos.

Y es que a veces se nos olvida lo más importante de nosotros mismos: que somos personas humanas y una de nuestras características es la comunicación y la vida en sociedad. Que parece mentira que estemos todo el día hablando de Redes Sociales y cada vez seamos menos sociables. Yo aún mantengo la esperanza de que algún día esté haciendo algo en lo que no me sienta así, viva al margen de grandes monopolios y las personas que me rodeen sean eso, personas, con un valor incalculable y que pueda disfrutar de ellas. Ojalá llegue el día en que no nos hagan sentirnos como un número más. De momento os animo a pensar que realmente somos seres individuales que aportamos riqueza a UN TODO, y que merece la pena ser un@ mism@. Os propongo intentar sentirnos así esta semana, a ver qué pasa.

Bueno, después de esta reflexión de domingo, la semana que viene que acaba febrero espero traer nuevas noticias. Os deseo una feliz semana y os dejo una canción que me gusta mucho y que nos anime a empezar con fuerza. A disfrutar!