Tarde con amigas

¿Alguna vez os ha hecho mucha ilusión estar en un sitio en el que realmente quisierais estar y pensar que es mucho mejor de como te has imaginado?

Pues esta es la descripción de mi Baby Shower. Ya lo hicieron con mi despedida de soltera pero es que vuelven a repetir creando ese momento mágico en el que no quiero que el tiempo pase y me siento la mar de a gusto con ellas. Cada una de su padre y de su madre, pero es que yo no sabría elegirlas mejor. Y no sé cómo darles ya las gracias por regalarme ese ratito que hace que lo que llevo dentro se llene de felicidad.

Tarde con amigas, es el título del post de hoy, pero podía haber elegido cualquier otro. Pero es que yo quiero llamarlas así, por su nombre. Ha sido un ratito estupendo y no podía dejar de compartir, para aquellos que sois un poco curiosos de lo que hemos hecho, y para aquellos que penséis que vaya chorrada más grande. Que sepáis que ojalá tod@s tuviéramos de estas “chorradas” de vez en cuando en nuestro día a día. Que cualquier excusa es buena para juntarse, y esta ocasión bien lo merece. La gente celebra cumpleaños, bodas, despedidas… nosotras lo que se nos ponga por delante.

Para los que no saben qué es un Baby Shower, digamos que es una celebración que viene de los americanos en la que se juntan las amigas de una futura mamá y le ofrecen: juegos, merienda y regalitos. Y muchas risas por cierto. La verdad es que yo tengo que decir que en este caso tanto los juegos como todo lo demás han sido una pasada, venir de donde venimos la mayoría no tiene precio. Seguramente vernos en acción debe ser algo impresionante para la gente que no está acostumbrada a la preparación de juegos, eventos y manualidades. Es que me encanta disfrutarlo. Aunque sé que me conocéis y yo haciendo soy mucho más feliz que recibiendo, pero en esta ocasión he parado a observar y ser espectadora y no me ha podido gustar más lo que he visto. Gracias por el esfuerzo de todas.

Confieso que algo me olía por las fechas en las que estábamos, quedan menos de un mes según las tablas médicas, y justo esa semana es cuando mi cuerpo ya me pidió un respiro, pero nada de eso consiguió aguar la sorpresa. Es solo que soy muy bruja y observo mucho los comportamientos y algo podía intuir.

Agradezco no haber tenido que hacer relevos de cambiar pañales ni adivinar sabores de potitos estupendos que luego nos atrevemos a darles a los niñ@s, es un alivio. Me voy con la preocupación de que cuando nazca el Azuki no sepa verle ningún tipo de parecido, pero bueno, creo que la gente también se encarga de estas cosas. “Ay! cómo se parece a su padre” “tienes los ojos de su madre” “mira, mira, ese gesto es clavadito al tuyo” “los lunares que tiene son del mismo tamaño que los que tú tienes”… habrá un poco de todo.

Bueno pues os enseño un poquito de lo que hemos disfrutado. Aun así si alguien quiere preparar un evento como este, que me pregunte que conozco a unas chicas muy majas que los organizan y es éxito asegurado 😉

Los detalles que vais a ver están ambientados en Peter Pan, Campanilla y Nunca Jamás. Esta vez toma algo más de importancia el niño perdido, ya que Campanilla vuelvo a ser yo y a él le toca tomar el protagonismo de la historia a partir de ahora.

Los detalles del evento:

detalles aperitivos detalles2 detalles4

También estuvo presente la elección del nombre pero creo que voy a ahorrarme el ponerlos para que no hay más debate. No lo vamos a sber hasta que no le veamos, así que irá en la ficha técnica que mandemos, jejeje.

Nos dedicaron a los tres unas palabras que algún día le enseñaré para que lo
lea él mismo.

tenderete

Y esto es lo que nos regalaron: ropita, un pañuelo para portear, un espejito con música para estimularle y unos pañales de tela.

ropita P1060786 P1060784 P1060783

Además de esto vino lo hecho a mano: un body precioso dedicado especialemte. Una arrullo con gorrito, patucos, y muñequito a juego que no tiene precio. Y una tarta de pañales con un detalle precioso.

P1060780 P1060776 P1060774

Y así quedó en la habitación:

habitacion

Y esto es mi pequeña historia que ha dejado huella para siempre y que hoy quería compartir, porque forma parte del lado bueno de mis cosas. Hace un año no me hubiera imaginado estar en esta situación, y esta vez la vida me va a cambiar pero de una forma especial y deseada.

Gracias chicas, gracias a todos los que estabais ayudando a que esto se produjera, dentro de poco le tendremos aquí y esa será otra aventura para vivir.

Espero que paséis una buena semana. Yo seguiré preparando cositas y descansando. Nos leemos pronto.

De mí para ti

“El destino pone a muchas personas
en tu vida, pero solo las mejores
permanecen para siempre.”

               Anónimo

llamador

Hay veces en la vida que te encuentras con personas que siguen un camino paralelo al tuyo sin ninguna intención. Al principio no te das cuenta pero según va pasando el tiempo y continúas cerca de esa gente, descubres y aprendes a verlo desde el cariño.

Nunca me había parado a analizarlo desde una perspectiva como la que hoy tengo. Llevo toda la vida unida a una personita que en el fondo sé que pensará como yo, y sino, sé que lo va a leer y compartirá muchas de las cosas a las que me refiero en este post.

Nacimos el mismo año y desde entonces unos lazos nos unirían para siempre, inevitablemente para nosotras, aunque nunca ha sido un problema, todo lo contrario. Se puede decir que hemos tenido épocas de compartir más cosas y otras en las que apenas hemos sabido la una de la otra.  Lo que nos unió sin remedio desde que nacimos se convirtió en una bonita historia de amistad.

Hemos recorrido un camino paralelo, viniendo de casas muy distintas, y destinadas a una comparación eterna entre nosotras, jamás lo hemos llevado mal. Somos como la noche y el día pero en los detalles es donde nos hemos encontrado y así durante más de 30 años.

Desde pequeñas ya cada una apuntaba personalidades diferentes, pero complementarias. Crecimos entre tardes de sábados con pañuelos, noches de cuentos de Las mil y una noches, Festivales de Eurovisión, cumpleaños y navidades que un día nos hicieron madurar. Cartas en las que nos pasaba de todo, porque era nuestra mejor forma de expresarnos y tener una comunicación continua. Y de ahí los concursos literarios y la elección de la misma carrera universitaria. Pero aunque todo era igual, cada una lo hacía diferente, y vuelta a las comparaciones. Aún así creo que nunca nos llegaron a ofender, nos dio igual. Incluso nuestro trabajo está basado en el cuidado y diseño de la comunicación, pero de nuevo desde dos puntos de vista diferentes.

Es más, creo que hasta en el dolor nos hemos mirado y hemos entendido que seguíamos unidas por el mismo camino y lo que eso significaría para las dos y sé exactamente a lo que se refería cuando en aquel instante me miró y me dijo que aunque ELLA no estuviera, yo saldría adelante, como le tocó hacer a ella.

Y ahora, apenas con una una diferencia de tres semanas, volvemos a pasar por el mismo sendero, como una vez pasó hace muchos años cuando nosotras nacimos. Pero también en esta ocasión siendo lo mismo, tendremos algo distinto, tú rosa,  yo azul. Y otra vez más se nos comparará, pero eso no nos enfrenta, nunca lo hizo. Y siendo cada vez más distintas, nos tenemos la una a la otra. Creo que en el respeto está la clave.

Y quería dedicarle unas palabras, de las que nosotras sabemos y utilizamos porque es mucho lo que hemos pasado juntas y por separado. He aquí mi carta para ella y mis mejores deseos de que todo salga bien y que pronto estemos los cuatro paseando al sol.

Gracias por ese tintineo que nos has regalado y que sin saberlo hace que me convierta en más Campanilla para él de lo que jamás podría haber conseguir.

Distintos caminos, pero paralelos y así hasta llegar al final. Feliz última semana de enero.

Laura y yo

Día de Brunch

Porque en cada sitio que estés,

porque en cada sitio que esté,

en las cosas que vives,

yo también viviré.

Laura Pausini

Qué tal ha ido la semana? Espero que muy bien. Yo no os voy a mentir, ha tenido de todo, creo que no me ha faltado de nada, aunque sin llegar a los extremos malos, pero sí a los buenos.

He visto que gustó el anterior post, me alegro y agradezco a las personas que le han dado a “Me gusta” por haber dedicado unos minutos a leerme. Gracias!!!

Hoy podría contaros que hemos hablado de sexo entre mis amigas y yo, pero no. Chicas, para la próxima hay que cambiar el tema de los niños un ratito por este tema y dedicarnos un ratito en este aspecto que seguro que nos hace evolucionar a todas, jijijijiji.

Dejando a un lado las conexiones entre los post, hoy os voy a contar que he quedado con mis amigas del grupo de madres, que le llamo yo. La mayoría han tenido hijos recientemente, incluso una está en ello (de nuevo) y somos minoría las que parece que nos resistimos. Quedar se nos hace cada vez más complicado y se nos ocurrió ponernos una fecha fija cada dos meses para vernos todas, sin niños, sin hombres, sin preocupaciones… un ratito para nosotras. Empezábamos hoy, a ver cuánto conseguimos que nos dure. En cada ocasión una de nosotras buscará el plan y nos citará en un sitio a una hora y allí que vamos. Hoy nos hemos ido de BRUNCH.

Seguro que muchos de vosotros conocéis esta palabra y lo que implica. Por si acaso, Brunch viene de la combinación Breakfast + Lunch. Tiene lugar el sábado o domingo (más el segundo) a eso de las 11 de la mañana y ya con esto no tienes hambre hasta las 8 de la tarde. Haces una comida en dos y tomas lo que comerías de desayuno y luego un plato combinado caliente. Conclusión, te pones como el kiko, que es como hemos acabado nosotras.

Con motivo de la reciente noche de Halloween hemos ido un poco ambientadas en la famosa fiesta americana y allí que nos hemos plantado casi a la 1 de la tarde (y eso que teníamos hora  las 12:30). Para ser el primer día hemos hecho CASI un completo y la verdad es que ha sido muy agradable y la comida estaba súper rica.

La excusa de juntarnos también nos va a servir para hacer cosas diferentes y desconectar durante un rato para que por lo menos en estos años no perdamos el contacto. Es verdad que por el grupo de whatsupp estamos todas bien informadas de lo que va ocurriendo, pero vernos un ratito y en sitios como estos, no tiene precio.

Pensadlo bien, llevamos demasiada carga de cosas importantes durante la semana y dos días solo no son suficientes para descansar y asimilar todo lo que va pasando. Nuestra mente soluciona problemas todos los días y no la dejamos descansar ni siquiera en horas de sueño. Así que hay que intentar tener momentos de estos en los que el único problema que tenemos es que no sabemos qué plato vamos a tomar. Y mientras tanto disfrutar de un rato con gente a la que quieres y con la que intercambias sucesos del día a día y que normalmente no harías. A veces escuchando a otras personas nos damos cuenta de lo mucho que nos queda por aprender, de que los miedos pueden desaparecer porque alguien te va a decir cómo, y de que se puede explorar otros lugares por boca de ellas y te harán viajar.

No sé si somos conscientes de la riqueza que tenemos en la persona que está al lado. Yo no me canso de decirlo, pero hoy volvía a ser rica, 7 tesoros a mi alrededor dedicándome y dedicando a todas un poco de nosotras mismas.

Mirad, por si queréis echarle un vistazo al sitio, se llama café Mür y está entre el metro de Plaza España y Ventura Rodríguez. Tiene dos plantas y el lugar es muy acogedor y está muy bien decorado, yo pienso repetir. Os dejo alguna imágenes:

El Café

01-mur-cafe

La degustación: de todo un poco

brunch2 brunch3 brunch

El final

Terminando

Y os dejo, a lo mejor no era lo que esperabais pero según he llegado a casa tenía que contarlo, porque la vida está hecha de ratitos como estos, que son los que nos hacen crecer y ser felices. Gracias chicas, nos vemos pronto, pero sino en enero tenemos una cita. Que tengáis una buena semana.

PD: pongo una canción que hace mucho que no pongo nada y esta señorita, Meghan Trainor, me ha llamado mucho la atención.

¡Por las hadas!

“La vida en sí es el más maravilloso cuento de hadas.”

Hans Christian Andersen

 

Hace un año, aproximadamente, volvía a casa después de haber pasado uno de los mejores fines de semana de mi vida. Hace un año mis amigas, casi todas allí presentes, me dedicaron su tiempo y me hicieron muy feliz.

Y yo que pensaba que lo de casarse no era buena idea, pues ese día me alegré aún más de haber tomado esa decisión, jijiiji.

Creo que ya alguna vez he mencionado que yo no soy muy devota de las despedidas de soltera, pero reconozco que la mía fue perfecta. Fue lo que yo sabía que tenía que ser una despedida: una reunión con amigas y que todas pudieran estar aunque fuera un ratito. Que sepáis que no eché de menos el Spa, ni el viaje en avión, ni el boys, ni la playa (jijijiji) ni estar alcoholizada…. Simplemente mis amigas me conocen y me hicieron disfrutar tanto que hubo momentos en los que lo di todo, y hay testigos.

Voy a intentar explicar lo especial que fue, y puede que hoy sea un post cortito, pero no iba a dejar que se pasara esta oportunidad de rendir homenaje a personas como ellas.

Y diréis, seguro que te lo imaginabas. Pues no, lo hicieron perfecto. Y mi chico, lo hizo mejor aún. Sobre todo porque ya no sabía cómo seguir reteniéndome en casa. Lo que iba a ser un paseo en moto, se convirtió en una súper reunión en mi casa.

A primera hora de la mañana las hadas inundaron el salón con brillos interminables que venían de sus alas rosas. Desplegaron un interminable desayuno del que disfrutamos todas mientras el sol terminaba de ponerse en lo alto. Y con los rayos más fuertes me transformaron en Campanilla y nos fuimos al bosque.

El Capricho fue nuestro destino, perfecto, no había uno mejor. Las hadas se desplegaron y comenzó la búsqueda. Recorrí el lugar encontrando hadas que me hacían pasar por pruebas que me llevarían a descubrir un tesoro (tal vez). No faltó detalle, ni las risas, ni las miradas de confusión o de vergüenza. Es verdad que en ese momento sientes que no hay nada que no puedas hacer. Ellas están allí y te lo estás pasando como nunca, y lo han preparado para ti. No puedes defraudar.

Cuando terminamos el juego y nos volvimos a reunir, nos fuimos a comernos unos trocitos de la mejor pizza con la mejor compañía, por eso estaba tan buena. Lo que pasa es que calculamos un poco de más y tuvimos que llevárnosla, pero sin problema. Y allí se animó alguna más. Ya por la tarde nos fuimos a un lugar inesperado, del que intentaron confundirme, pero yo sabía que todas las alas estaban allí ya.

Y llegó el momento emotivo, el que me hizo estremecer, de verdad. Que tus amigas te preparen una sorpresa es muy grande, pero que además te dediquen unas palabras diciéndote lo que para ellas representas, es inmejorable. No fue un momento ñoño, ni fue un momento triste, ni nostálgico, ni tampoco descojonante (y perdón por la palabra). Fue un momento mágico, como el que surge de un hada cuando ríe. Mis amigas me hicieron un Dixit describiéndome. En algunos momentos no podía ni leer las tarjetas, todas personalizadas para mí. Y en ese momento es cuando yo no paro de temblar, de llorar, de recordar momentos importantes con todas ellas. Pensar que han estado ahí y que siempre estarán y que a día de hoy puedo decir, que han estado en el momento más feliz de mi vida y también en el más triste. Y ni una sola de ellas me ha defraudado. Si esto no es ser rica, en esta vida, que venga quien sea y me lo diga. Porque sin ellas yo no sería quién soy.

Yo he tenido unos años para conocerlas, y ahora vienen años en los que las voy a cuidar. Y con esto estoy refiriéndome a las que pudieron venir y a las que no también, porque sé que lo hubieran hecho.

Terminé la tarde transformándome en campana. Ro, tienes unas manos que no tienen precio y me hiciste un vestido, con gorro a juego, que me dejó sin palabras (sé lo mucho que trabajaste en él y eso lo hizo brillar más). Me pusieron guapa y nos fuimos a cenar y que yo me echara unos bailes… y ahí lo dejamos.

Por la noche estuvimos de fiesta hawaiana hasta que el cuerpo aguantó. Para algunas acabó pronto para otras intentamos darlo todo aunque fuera de palique. Pero aquello no acabó allí. A la mañana siguiente, y otra vez con los rayos del sol, volvimos a desayunar, porque lo del día anterior fue imposible acabarlo y me dejaron con mi último traje y el que no podía faltar: el de rociera. Llevaba 29 años sin perderme el Rocío y allí que fuimos, con todos los demás, a pasar la mañana y la tarde y bailar. Porque aquello también formaba parte de mí.

Así que además de las fotos, los disfraces, el Dixit y los regalos, me queda grabado en el corazón cada una de vuestras sonrisas de aquel día. Mil gracias por convertirme en hada, sin vosotras no lo sería.

Os dejo algunas imágenes de ese día inolvidable. Hoy he vuelto a releer todo lo que me escribisteis y aún derramo gotitas de rocío 😉

Hadas llegando:

hadas2

Parte del desayuno. Gracias Elena por cocinar tan bien y estar presente aunque fuera de esta forma. Sabéis que sois mi segunda familia:

desayuno

Hadas en el bosque encantado:

hadas1

Dixit:

dixit2 dixit (2)

La reluciente campana, retales de hawaiana y final rociero:

campana aloha rocio

 

Yo siempre lo digo, tener un amig@ es tener un tesoro, así que me considero inmensamente rica, a más no poder. Y dentro de mí siempre tendré un lugar para ellas, y para las que no vinieron pero sé que estaban, porque me lo han demostrado de muchas otras formas.

Os quiero de aquí a la luna…. Y vuelta.

“Polvos por aquí… polvos por allá…. Daaaameeee polvos”

campanilla disney