Miedo a la paz

“El miedo es la prisión

del corazón”.

                   Anónimo

Es en este mismo momento estoy intentando sentir un momento de paz. De esos que antes tenía a millares y de los que no disfrutaba, y ahora valoro como si no hubiera nada más deseado en el mundo.

Siento no poder actualizar semanalmente como hacía antes, y lo siento sobre todo por mí. Pero es que esta nueva vida me está restando tiempo para todo aquello que antes hacía sin apenas valorar los minutos. Es decir, el Azuki no me deja tiempo para nada y cuando lo hace, no es el suficiente para hacer las mil cosas que debo hacer. Para mí es como ir a contra reloj, buscando horas del día que no existen.

En fin, que ya estamos casi en Navidad. Sí señores y señoras, cuando parecía que el tiempo de la camiseta de tirantes y gafas de sol estaba por llegar, de repente nos ha golpeado el invierno, zas!! Madre mía, si es que cada vez tenemos menos época de entretiempo que le llamo yo: otoño y primavera. Y para colmo es asomarme a la ventana y ver las luces ya puestas que nos recuerdan que la Navidad está a la vuelta de la esquina.

Para mí no es una época que desee que llegue pronto y este año no es una excepción. Pero es que parece que no lo podemos evitar, y encima parece que empezamos otra carrera para hacer la lista a los Reyes Magos antes cada año. Y este blog está hecho para contar lo bueno y no lo malo, así que eso es lo que voy a intentar hacer aun en esta época.

Pero dejadme que escriba un párrafo sobre la palabra “miedo”, que es lo que alguno intentan que sintamos cada día de nuestra vida al pasear por la calle, ir a un concierto o salir a cenar. Parece que por desgracia el terrorismo es algo muy presente ennuestros días. Sé que si te tiene que tocar estar en ese momento, no lo vamos a poder evitar. Pero ojalá se pararán a pensar que no es una forma digna de reivindicar nada, por mucho que su religión, doctrina o principios se lo inculquen. El miedo es de las peores emociones que podemos sentir, que afecta a nuestro organismo, y a nuestra salud, directamente y nadie quiere sentir. Se dicen muchas cosas por las redes sociales, y en los medios de comunicación. Los políticos se llenan la boca de frases preelectorales para llegar al poder. Está claro que alguno llegará, pero espero que no sea por lo que están diciendo estos días. No creo que la violencia haya que pagarla con violencia, aunque sea el primer sentimiento que se nos pase por la cabeza cuando perdemos a alguien querido. Pero desgraciadamente deberíamos preguntarnos más allá de ese lamento si somos todos, en sociedad, los que de alguna forma indirecta estamos haciéndoles llegar armas a aquellos que tienen tanto odio dentro. Creo que los poderosos no nos cuentan ni la mitad de lo que tienen y de cómo lo consiguen. Creo que miramos hacia otro lado en muchas ocasiones y no queremos ver. Creo que hay más formas de parar las armas que no sea con armas más grandes aún. Yo he leído muchas cosas esta semana y me han hecho reflexionar y pensar hasta qué punto los intereses de los governantes y las sociedades (y demás personas con poder) pueden parar esto de forma civilizada.

Sólo quería lanzar esta reflexión. Ahora voy a ver si escribo algún post más para próximos días, y así aprovecho este ratito para mí que me ha regalado el día de hoy.

Espero que estéis todos bien. Siguiente post me toca hablar un poco de maternidad, que también hay para rato.

Que tengáis una buena semana y una feliz entrada en el último mes del año. Disfrutad de los colores del otoño 😉

Eiffel Tower

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