Uno + uno + uno + uno…

“Yo soy lo que soy:
un individuo, único y diferente.”
Charles Chaplin

“Breve pero concisa”. Me gusta mucho esa frase pero reconozco que en la mayoría de los casos no la aplico. Me gusta enrollarme y dejar las cosas cuanto más claras, mejor, qué le vamos a hacer. Aunque escribiendo soy más de dejarme llevar.

Se me ha hecho larga la semana y la verdad es que estaba deseando desconectar de todo un poco. Pero eso, amig@s, es muy difícil. Por diversas circunstancias llevo pensando toda la semana en una sensación, que creo que muchos compartimos pero que la hacemos parte de nuestras vidas y la llevamos con nosotros día y noche. Seguro que alguna vez habéis pensado que sois un mero número dentro de una bola gigantesca, como las del bombo de la lotería de Navidad, que da vueltas y vueltas, y que nada te hace diferente de la que tienes al lado.

Existe en mí la sensación de que no somos diferentes, ni imprescindibles, ni especiales, ni tenemos un valor concreto. Nos han demostrado que en muchos casos no importamos como personas individuales y que solo les vale EL TODO. Pues no me gusta, lo siento, yo soy única y tú también. Estoy un poco harta de ver cómo nos hacen sentir una cifra para que otras personas se lleven un beneficio, de cualquier tipo. Somos personas con voluntad propia y personalidades diferentes, y en la variedad está el secreto del éxito.

En el trabajo, por ejemplo, para las empresas grandes somos fichas que mueven en función de intereses propios de una o más personas, ni siquiera por el bien de la compañía. Sentir que pueden hacer contigo lo que quieran, que no hay seguridad en nada de lo que va a pasar y que te sientes impotente ante ciertos movimientos, es el día a día. Creo que sería un poco más acertado dar unas ciertas señales de que, aunque no somos imprescindibles, tenemos un valor y somos personas, no números. Entiendo que el empresario no  se acuerde de los cumpleaños de los 3.000 empleados que tiene en la empresa, pero creo que hay otras formas de hacerles sentir emplead@s valorad@s. Tampoco estoy hablando de tener todos el sueldo de Gallardón, pero sí dar un jornal digno por el trabajo que se realiza y por el que esos empresarios van a ganar mucho dinero. La bendita reforma laboral nos rebajó a todos los trabajadores en la situación más vulnerable frente al empresario. Y así seguimos.

En muchas otras situaciones también podemos sentirnos un número más. Otro ejemplo, a la hora de ir al médico especialista. Me he dado cuenta cuál es la diferencia entre la sanidad privada y la pública: el trato. Ya sé que también hay diferencias en cuanto al dinero y, más importante, en cuanto a los recursos. Pero es que el trato que tienes en la pública, y siento decirlo desde mi experiencia, no es muy humano. Si alguien lo está leyendo y es de la sanidad pública, médico especialista, ojalá me diga que estoy equivocada, pero llevo 6 meses pensando lo contrario y he visto ya unos 6 especialistas diferentes de un mismo equipo médico. Todos cortados por el mismo patrón. Y sí, me he sentido un número más. No es que te traten mal, y no pretendo que se sepan mi nombre, mi edad y mi número de pie, pero sí que te miren cuando te hablen o te saluden, e inlcluso te llamen por tu nombre. Que no me manden callar o resoplen si se les preguntan cosas que, sintiéndolo mucho, todavía no he estudiado el idioma de los señores médicos. Que somos personas, una detrás de otra, sí, pero cada una con sus circunstancias y deseando que les expliquen de forma clara cuál es la situación. Reivindico una o varias asignaturas de Habilidades Sociales en toda aquella formación de gente que va a tratar con gente, por favor. Es básico ante ciertosmomentos. Y ojo, estoy hablando de médicos especialistas y no de todo el equipo sanitario porque no es lo mismo.

Y mi tercer ejemplo debería ser el de la política. Ahí sí que no somos ni números, somos votos, y da igual lo que nos esté pasando que mientras puedan “convencernos” y ganar un voto más, da igual la situación en la que nos encontremos. Pero tal y como se está poniendo el panorama político últimamente, ya no sabes a quién creer y siguen siendo los mismos pero con otro nombre. La verdad es que sería entrar en un debate muuuuuuucho más largo, y cuando se acerque la fecha lo veremos.

Y es que a veces se nos olvida lo más importante de nosotros mismos: que somos personas humanas y una de nuestras características es la comunicación y la vida en sociedad. Que parece mentira que estemos todo el día hablando de Redes Sociales y cada vez seamos menos sociables. Yo aún mantengo la esperanza de que algún día esté haciendo algo en lo que no me sienta así, viva al margen de grandes monopolios y las personas que me rodeen sean eso, personas, con un valor incalculable y que pueda disfrutar de ellas. Ojalá llegue el día en que no nos hagan sentirnos como un número más. De momento os animo a pensar que realmente somos seres individuales que aportamos riqueza a UN TODO, y que merece la pena ser un@ mism@. Os propongo intentar sentirnos así esta semana, a ver qué pasa.

Bueno, después de esta reflexión de domingo, la semana que viene que acaba febrero espero traer nuevas noticias. Os deseo una feliz semana y os dejo una canción que me gusta mucho y que nos anime a empezar con fuerza. A disfrutar!

Tachando lunas del calendario

“Que yo quiero encontrarme en tus ojos,
que me ganes y puedas perderme,
que me queden algunos antojos
y me dejes sabor al pensarte.”

                      Vanesa Martín en Frenar Enero

He visto que en otros blogs que leo a finales de mes suelen hacer como un apartado de preguntas del mes, sorteos, o incluso resúmenes de lo que ha ocurrido. Para mí este enero ha sido difícil, un poco duro, y ha supuesto una barrera que tenía que cruzar. Por fin puedo decir que ya ha pasado y que también ha tenido sus cosas buenas a pesar de todo. Y desde luego de esto tiene mucha culpa el Azuki que llevo dentro.

Dispuesta a hacer un resumen de lo que ha sido este primer mes del año, creo que lo voy a rectificar. Tenía pensado echarle la culpa de mis malos días, y también de los buenos, pero ahora mismo miro atrás y creo que me lo voy a tomar como uno más. Me he dado cuenta que mucha gente odia este mes, y no hace falta que haya una persona más pensado lo mismo.

Creo que todos y todas lo empezamos con muchas ganas pero alguien le puso la coletilla de “la cuesta de enero”, pues después de las vacaciones y de los excesos, toca frenar en muchos aspectos. Un mes duro económicamente hablando, en el que intentas retomar las dietas y los buenos hábitos de salud como volver al gimnasio. Porque os recuerdo que la norma social dice que para llegar estupend@ a junio hay que empezar YA! En fin…

Este es el primer año que me he dado cuenta de que es el mes más frío, y es que de golpe nos llegó el invierno, cuando yo no hago más que pensar en la primavera. De repente tienes que taparte hasta los ojos y aprovechar más que nunca los momentos de mantita en el sofá. Por un lado quieres tirar hacia delante y empezar el año de la mejor forma, pero por otro sientes que el tiempo pasa rápido y que hemos cerrado una Navidad más y vamos sin más remedio hacia el verano, y a empezar otra vez. ¿Por qué no pensamos en que es un mes más y que después viene febrero y que después ya veremos? ¿Por qué ponemos ya la mirada en el mes de junio? Es como si enero fuera un mirador desde el que vemos el valle de estío al que nos dirigiremos por una carretera de curvas. Y en realidad lo que no deberíamos perdernos es el camino que hay de por medio y el paisaje de ambos lados de la carretera. Vamos a probar a ver qué pasa, vamos mes a mes, kilómetro a kilómetro. Sin prisas. Enero ha acabado, a ver qué sucede en febrero.

Y como toca disfrutar de todo lo que ha traído el principio del año, os enseño cositas que han llegado a mí, y que pienso dar uso en cuanto pueda. Albornoz para no pasar frío al atravesar el pasillo de Narnia para ir del vestuario a la piscina y viceversa. albornoz

Dos lecturas muy interesantes. Una la pedí yo por el momento por el que estamos pasando y he visto que recomiendan leerlo. Y el otro fue una propuesta de mi amiga invisible para evadirme un poco del temita.

libros

Chaqueta, vestido y jersey de Natura, que aunque éste último vaya a utilizarlo dos semanas, me ha gustado tanto que no pude evitarlo y me quedé con él. El año que viene ya tendré tiempo de lucirlo.

chaquetavestidojersey

Al Azuki le trajeron los Reyes un trajecito, su primer álbum que completaremos con mucha ilusión, y una colonia sin alcohol que compartiremos los dos, jijiji. Eso ponía en el papel de Sus Majestades “Para el Azuki y su mamá”.

regalos azuki reyes

Pero no han sido los únicos regalitos que ha empezado a recibir el Azuki. Desde Nairobi y con mucho cariño, unos amigos le han traído un elefante que seguro le encantará porque es súper especial.

elefantito

Otros amigos nos han hecho un detalllito regalándonos la mantita de apego unisex porque aún no sabíamos el sexo. Seguro que no se despega de él.

apego

También tenemos ya una mantita y una muselina de algodón que una buena amiga tuvo el detalle de regalarnos una tarde en la que no íbamos a hacer nada y el nada se convirtió en todo. Yo también aproveché y le cogí unas perchas de Cars, que a su papá le encanta esa peli, jijiji.

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Su bisabuela tampoco ha podido evitar comprarle ya un par de cositas. Pensé que como la gente no suele caer en regalarte sábanas para la cuna, minicuna y carrito, pues que seguro que mi abuela iba a estar encantada de hacerlo. Y así fue, lo que pasa que ya le dije que se había adelantado mucho, jejeje, que no hacía falta que fuera ya, pensaba que fuera más bien para cuando naciera, pero a la mujer le hacía ilusión y a mí también, la verdad. Además vinieron acompañadas por un pijamita y un body preciosos. Como aún no tenemos casi ropita pues nos hizo mucha ilusión ver lo chiquitita que era. Con esto es que no me hago una idea, ahora os cuento. El caso es que el body iba en una redecilla con el pijama y le dijeron que era el gorrito, pero cuando lo abrimos tuvimos sorpresa, jejejeje. Ya habrá tiempo de cogerle gorrito y manoplas de recién nacido.

regalos bisa

detalles de la bisa

Su mamá también le ha cogido un par de bodys y de pijamas, me hacía ilusión y me vino muy bien ir a por ello. El caso es que cuando llego a la sección de bebés del centro comercial me encuentro con que no sé qué talla coger. Y ahora es cuando pensáis : pues la de recién nacido!!! Ajam…. pero la talla 0, la talla 0-1, alguna de la 1-3 por si es muy grande… en fin, que como hay gente que te dice que no le cojas de prematuro (talla 0) que luego a lo mejor no le vale, pues rechazas comprarla de primeras. Además, que yo sepa siempre he oído a mis amigas que cuando nacen pasan de los 50 cm y en la etiqueta del body también te viene este dato dependiendo de la talla. Conclusión, que yo me encontré con un follón porque a saber qué tamaño tendrá la criatura en 3 meses. Así que allí me veía a mí con bodys y pijamas de todas las tallas preguntándome cuál coger. Eso y que luego buscaba los que tuvieran corchete al lateral porque creo que cuando son tan pequeños son más fáciles para vestirles. También surgió mi indecisión a la hora de escoger manga larga o manga corta. Que la criatura viene en un mes que puede hacer bueno pero puede que no. Y es entonces, cuando tienes decidido el color, la talla y el cuello, te encuentras con que la manga no te convence. Así que por lo menos ese día me sacó una sonrisa el hecho de no tener ni idea sobre el mundo de los bodys, la prenda más básica de los bebés.

compras de mama

Y es que esto yo creía que iba a ser más fácil, y sé que mis amigas tienen razón cuando me dicen que no me preocupe que entre que me dejan ellas cosas y las que me regalen tendré más que de sobra, pero es que a mí también me hacía ilusión cogerle algo y así enterarme un poco de lo que hay. Que parece que con ellas las que no somos mamás hemos hecho un máster adelantado, pero no, queda hacer la parte avanzada o el llamado Experto. En fin, que sé que sin ellas no soy nada así que seguiré preguntándoles aquello que vaya surgiendo.

Y lo siguiente que me ha traído enero ha sido el cambio a la ropa que ya tengo que empezar a usar. Yo me he comprado un par de cosas, y sin aprovechar rebajas porque apenas las hay para este tipo de prendas. Así que entre lo que me he cogido y lo que me han regalado, tiraré con ello. Y creedme que os digo que es suficiente para los próximos tres meses. Así que encantada y agradecida por todo.

ropa premama

Y si a todo esto no entendéis el título de este post con todo lo que os acabo de soltar, simplemente deciros que mientras lo escribía sonaba una canción de la Oreja de Van Gogh. Relacionándolo con el tema del calendario, y asumiendo que soy bastante lunática, me vino bien pensar en que las lunas llenas pasan, y que no hay que perderse ninguna. Así que yo prefiero tachar lunas a tachar días. Así soy yo.

Y como final, os dejo una canción de Vanesa Martín, que habla de frenar enero, ella por sus razones, nosotr@s por las nuestras. Pasad una buena semana y sonreid todo lo que podáis.

Canción de Vanesa Martín Frenar enero: