Érase una vez…

“Si soy honesta debo decir que
todavía leo cuentos de hadas
y son los que más me gustan.”

Audrey Hepburn.

Como pequeño homenaje al día del libro esta semana, que fue el pasado 23 de abril, dedicaremos el post de hoy pero hablando de un tipo de libro al que cogemos mucho cariño porque son los primeros que vemos cuando llegamos a este mundo y que luego, por desgracia, muchas veces olvidamos: el cuento.

Me apetecía mucho hacer un post como este porque en los cuentos encontré muchas respuestas. Podemos pensar que estas historias se quedan en la etapa de la infancia que casi no recordamos ya, pero pueden volver a nosotros. Quería dedicarles unas palabras, por lo menos por todo aquello que me han dado ellos a mí.

Y por si no llegáis al final, si sois padres o madres, o algún día lo seréis, dejad que lo que más tengas sea cuentos, sean historias de animalitos, niños y niñas y de seres extraños. Hacedles una pequeña biblioteca a la que vayan todos los días y os los cuenten, sin saber leer. Eso no está pagado.

Así que ahí vamos.

El primer cuento del que quería hablaros ha sido un clásico de hoy día: Adivina cuánto te quiero. Y es que para mí supone un recuerdo precioso de mi última etapa activa en los campamentos. Ya hablaremos en otro momento del campamento, porque se lo debo, pero de momento seguimos con los cuentos. Este libro lo recomiendo 100% a todas las mamás para que se lo regalen a sus niños y niñas, para decirles lo mucho que les quieren, les va a encantar. Porque cuántas veces nos preguntamos si habremos dicho suficientes veces “te quiero” a una persona a la que realmente queremos. Nuca muchas son demasiadas. Es lo que en moda se llama “un básico”, pues este tesoro hay que tenerlo, contárselo y escenificarlo. Debéis poner voces, moveros y que ellos lo hagan con vosotras. Es una joya.

adivina cuanto te quiero

Otros dos cuentos especiales son el de Casi o El punto, ambos de H. Raynolds. Los pongo juntos porque ambos me han ayudado a dar y explicar parte de la formación en Ocio y Tiempo libre. Con ellos se pueden contar muchas cosas, pero de las fundamentales encontramos el triunfo de la realización personal a cualquier edad. Todos llevamos dentro una parte creativa que a veces no dejamos salir. Y no me refiero a saber dibujar, sino a que tenemos grandes ideas y somos resolutivos, solo tenemos que creerlo. La gente dice que no existe la perfección, pero porque siempre debemos pensar en mejorar. Pero “casi perfecto” seguro que ocurre muchas veces. A mí me tenían que haber leído este cuento con 6 años cuando una vez en clase de plástica había que hacer un camino de una oveja a su casa pegando lana y no pude acabarlo porque el tejido, rosa, se me quedaba en los dedos y era imposible que acabara en el papel. ¡¡Tendría que haber tenido estos cuentos cerca!!!

Reynolds

Para los que ya no recuerdan lo que es enamorarse, empezad con este: Enamorados. Y es que de pequeñas el amor no surgía de hormigueos, sino con aquel que nos pegaba y nos molestaba y los mayores decían: es que está enamorado de ti. Y no entendíamos por qué nos quería de esa forma si con los papás o los abuelos eso no pasaba. Y te preguntaban las amigas de tu abuela: ¿tienes novio? Y con 4 años contestabas: claro, 3 o 4 en el cole. Todos loquitos por ti. Pero por favor, que de mayores no nos pase esto, que ya no hace gracia que quien te quiera te haga sufrir. Ya lo hablaremos, pero no dejéis que eso pase, seáis chico o chica. Este cuento es muy chulo. Es de Rebecca Dautremer.

No querría olvidarme de ninguno importante, pero es que todos tienen algo especial. Ahora estoy enganchada a los que tienen mensajes ocultos y que me gusta interpretar, a mi manera. Son cuentos para más adultos y yo los leo de día en día. Ahora están muy de moda los de un famoso ilustrador francés: Benjamín Lacombe. Yo tengo dos, Los amantes Mariposa y Genealogía de una bruja. El primero es una leyenda o cuento de amor muy muy bonita. Este cuento me inspira pasión, no sé por qué. El otro me encanta porque me considero un poco brujilla. En él encuentras dos tomos. Uno de ellos es el cuento de una bruja y el otro es una colección de hechizos y de historias sobre quiénes eran realmente brujas muy famosas como Isis, Medusa, Juana de arco, la mona Lisa, etc… No todas eran malas, como suele ocurrir. Pero tienen poderes y la gente los malinterpreta. Ahí lo dejo.

lamcome

Volviendo un poco a los infantiles, aunque ya digo que puede valer para cualquier edad, hay uno que es también todo un éxito si tenéis que hacer un regalo. ¿A qué sabe la luna? Con lo que yo me quedo de este cuento es que cuando alguien quiere conseguir algo y no puede, a veces busca ayuda y si lo mereces, habrá gente que estará ahí contigo. Y no hay que subestimar al que parece más débil y más pequeño, porque las apariencias muchas veces engañan. Pero lo mejor es que un trabajo en equipo bien hecho es el mejor camino a la meta. Y encima el cuento lo protagonizan animales, así que eso les gusta todavía más. Y este se lo dedico a Marta T, que con gran creatividad utilizó este cuento para trabajar con su clase e hicieron unos dibujos sobre la historia muy bonitos. Y Marta, no sé si lo llegaste a contar en inglés, pero lo entendieron perfectamente. Eres una gran profe.

El otro cuento especial es El árbol de las cosquillas. Afortunada quien lo reciba como regalo porque es de los presentes más bonitos que puedan dedicarnos, aunque sea un cuento. Y además tiene magia, porque tiene rima y eso a los niños les gusta mucho, les llama la atención y les hace sonreír. La poesía es una gran olvidada pero siempre tendrá poderes para todo. Y un secreto para las mamis: ayuda a que cuando lo cuentas se vayan felices a dormir, shuuuuuuu. Y lo que más me gusta es la dedicatoria del ilustrador, Poly Bernatene: Para mis hijos que me enseñaron a volar…Gracias Tani.

luna y cosquillas

Uno de los que más regalo es este. Viene muy bien para regalo del Día de la Madre, por cierto. A mí me gusta mucho y siempre que lo regaléis la persona que lo reciba se va a sentir especial. Y no puedo decir más… Pero quería por lo menos nombrarlo: Algún día de Alison McGhee y Peter H. Reynolds.

Algun dia

Hay otros dos que no quiero tampoco dejar de mencionarlos. Son dos cuentos muy bonitos. Si eres profe y quieres tratar temas de integración, estos dos vienen muy bien. Aunque tratan el tema de la ceguera, solamente, son preciosos y se pueden hacer actividades con ellos desde el punto de vista de los sentidos con todos los niños y niñas en general. Uno de ellos fue un regalo de Promesa, gracias por hacerlo tan especial. Me encanta Ana. Los cuentos son El libro negro de los colores de Menena Cottin y Rosana Faría, y Cierra los ojos de Victoria Pérez Escrivá y Claudia Rannucci.

libro negro

Uno de los últimos que me han regalado, una compi de trabajo que algo tiene que ver con este mundillo, es este: Ver la Luz de Emma Giuliani. Es simplemente la historia de la vida, en pequeñas pinceladas y acompañado por unas ilustraciones que se despliegan para poner la nota de color a la vida y el movimiento a la historia. Y la última palabra es: resistir. A mí me hizo mucha ilusión recibirlo porque dieron en el clavo con él. Ya hemos hablado del tema de los regalos y este es uno de los que se dan porque sí. Así que GRACIAS.

ver la luz

Y no me quiero dejar los que últimamente he recibido, como Pequeño catálogo de instantes de felicidad, o el Catálogo de Besos, que son una locura de divertidos y que uno de ellos ya lo habéis visto en otro post porque ya lo he mencionado. Lo vuelvo a hacer porque me encanta.

Pero no me voy a olvidar de uno especial, a quien lo ha recibido sabe que es porque no había Nada más que regalar. Y que aún me queda una persona más que va a recibirlo, esto será dentro de pocos meses. Es un cuento muy sencillo sobre una amistad muy sencilla y que seguramente uno de los dos protas refleje lo que a veces nos pasa con ciertas personas y que ya comenté en el post de los regalos: no sabemos ya qué regalar. Así que este lo clasifico dentro de mis favoritos: ¿Nada? de Patrick McDonnell. Este es el que me llevaría dentro de la maleta si tuviera que elegir dos o tres de los cuentos… es que uno solo no me llevo.

nada

Y como estos tengo un montón y me estoy dejando alguno muy bonito pero es que entonces no acabaría nunca y quería poner una muestra para que si alguien quiere más o me recomienda alguno, soy toda oídos, que con esto no tengo límites, jeje. Habrá algún otro que os mostraré en otros post tratando otros temas. O tendremos una segunda parte el año que viene 😉

Acabo con uno que nos regaló la coordinadora, Miriam, en uno de los campas que hice como monitora y que el tema de la quincena eran los cuentos. Y qué casualidad, o no, que el que me tocó a mí fue este, todo un clásico: Peter Pan. Y estoy detrás de una adaptación de Cuentos de Wendy que vi en la Fnac en Navidades pero que luego cambiaron todo de sitio y nunca llegué a apuntar el nombre ni la editorial… pero lo conseguiré.

peter pan

Por esta semana os voy a dejar. La que viene no sé muy bien cuándo publicaré, si no hay, prometo hacer doblete la siguiente.

Os dejo uno de los cuentos de una serie que yo veía cuando era pequeña y que he recuperado casi todos los capítulos. En youtube he encontrado uno de ellos: El Cuentacuentos, El gigante sin corazón. Me gustaba mucho y quería compartirlo. Feliz semana.

De Madrid a…

 

“El mundo habrá acabado de joderse el día
en que los hombres viajen en primera clase
y la literatura en el vagón de carga.”

Gabriel García Márquez.

De todos los puentes y períodos de vacaciones del año, la Semana Santa es el mejor para quedarse en la capital y hacer lo que quieras. Sobre todo si como este año ha sucedido, hace buen tiempo. Y es que una de las características de esta fiesta es que llueve, todos los años. Y yo me aventuro a intentar saber por qué.

Resulta que la fecha de la Semana Santa depende del ciclo lunar que hay entre los meses de marzo y abril. Digamos que hace muchos años, en el Concilio de Nicea (325 d.C) llegaron al acuerdo de que el domingo de Pascua de Resurrección sería el domingo inmediatamente posterior a la primera Luna llena tras el equinoccio de marzo (22 de marzo que es cuando llega la primavera). Por ello puede ocurrir no antes de esta fecha y nunca más tarde del 25 de abril. Así pues yo creo que la fase lunar tiene algo que ver con la meteorología. El ciclo lunar es muy importante para muchas cosas, y pienso que en esto también. Aunque bueno, son cosas mías.

Y como estos días la gente se va de vacaciones y sale de su ciudad para la desconexión, yo también me he permitido desconectar y pensar en aquellos lugares a los que quiero ir de vacaciones. Como ha caído tan tarde la Semana Santa, hay que ir pensando en qué vamos a hacer este verano. Generalmente cuanto antes pilles las vacaciones más barato te puede salir, aunque eso no es siempre así. Para los más atrevidos tendréis la opción de los chollos de última hora, y a disfrutar.

De todo lo que me he planteado estos días seguramente pueda hacer poco, ya que el año pasado ya hicimos un buen viaje. Este año se trataba de pensar en algo más tranquilo y a lo mejor un viajecito a alguna capital europea. Pero como está de moda soñar, he estado mirando más destinos además de los… permitidos.

Una de las primeras opciones que he mirado es Formentera. Para esos días tranquilos de playa que queríamos pienso que es un lugar ideal, lo que pasa es que he descubierto que es un destino exclusivo… He estado echando un vistazo a los apartamentos, porque lo de los hoteles no lo tengo muy claro y preferimos ir a nuestra bola con las comidas…. Y me he dado cuenta de que no es un sitio barato. Lo que pasa es que me han hablado muy bien de él, tiene que tener unas playas muy bonitas y seguro que es tranquila la isla. En ella dicen que es donde se rodó parte de la peli Lucía y el sexo. Película, por cierto, que recomiendo. Es del tipo Abre los ojos, con un poco de paranoias, pero está bien. Aquí podéis ver el faro que sale en el largometraje.

cap-barbaria-formentera

La opción alternativa a Formentera que voy a mirar más en serio es la de Ibiza. Pero no la parte fiestera, sino la que dicen que disfrutas yendo por sus calas. Llevo mucho tiempo oyendo hablar de esta parte menos conocida de la isla pero no menos interesante. Una de mis compañeras de trabajo venía de allí y hablaba maravillas de sus calas. Ahora mismo creo que se ha vuelto y está pasando una temporada con su familia mientras escribe su segundo libro. Pero os voy a recomendar el primero. Es una gran obra y doy fe que Natalia Cárdenas es muy buena escritora. El libro además está basado en una historia real y perfectamente documentado. Hoy os lo recomiendo y os dejo un vídeo para que os entre la curiosidad. El libro es Yo jugué con un asesino, de una ibicenca con mucho talento.

La última opción de isla sería Menorca, pero no sé por qué es la que menos me atrae. Sé que vas a lo seguro y que es muy bonita, muy tranquila y que me gustaría, pero de estas tres es la que menos papeletas tiene. A lo mejor intento hacer un sondeo entre la gente a ver qué me aconsejan. No está mal a veces escuchar la opinión de otros, conocidos, porque para los desconocidos tengo los foros. Uno que os recomiendo y que seguro que muchos ya conocéis es el del viajeros. Si queréis saber algo sobre el destino al que vais, tenéis que ojearle.

http://www.losviajeros.com

Y mirando hacia el extranjero, aquí ya sí que tengo que decir que se me va un poco la olla. En realidad lo que me gustaría es volver a cruzar el charco una vez más. Y en este caso tendría varios destinos. Uno que me encantaría es el de Chile, siempre hemos querido ir pero también somos consciente de que necesitaríamos tener varios días para visitarlo bien. El billete no es una broma cuando tienes que pagarlo y no es que podamos llegar e ir en febrero, sino que encima habría que ir en los meses de invierno. Así que sé que algún día será un buen destino y lo disfrutaré mucho, pero me da que no va a ser el caso de este año.

La otra opción es California, la zona de Las Vegas y San Francisco. Yo siempre dije que no quería irme de este mundo sin visitar Nueva York y tengo que decir que esto ya lo he cumplido, pero es que la otra parte que me queda es San Francisco. Tengo la sensación, sin conocerlo, de que si es como en las pelis, al igual que pasa con NY, y si es así entonces me quedo a vivir allí. Desde luego que no me iba a atrever a hacer footing por esas cuestas, pero tengo que ver el horizonte desde arriba y pensar que es uno de los lugares en el mundo que para mí representan la libertad. Seguramente esté equivocada y esa parte idealista que nos muestran sea exagerada, pero yo quiero ir y verlo. Hay una peli que me sorprendió mucho, aunque me declaro fan incondicional de Sean Penn y por eso accedí a verla. Y como el tema de hoy es recurrente para las historias reales, ésta también es una de ellas. Me estoy refiriendo a Mi nombre es Harvey Milk. Pero hay otras como Noviembre dulce o Princesa por sorpresa que también sacan imágenes de esta ciudad. Como veis os pongo un poco de todos los géneros.

Pero si nos vamos al otro lado del charco, entonces descartamos días de playa. Sino, la combinación perfecta sin tener que ir tan lejos sería Croacia. Se puso de moda hace poco y es un destino que tiene de todo. Dicen que es sencillo alquilar un coche y moverte por allí. Cualquier ciudad que quieras ver es bonita y también encontraría playa. Pero sobre todo yo creo que Croacia tiene mucho componente histórico que no hay que perderse tampoco cuando visitas ciudades europeas. Lo que pasa que hace un par de años hablamos de hacer este viaje en grupo de amigas y bueno, todavía podría ocurrir…

croacia2

Siguiendo el camino europeo, hay dos ciudades que son las favoritas para, si se da el caso, pasar 4 o 5 días: Berlín y Estambul. De la primera nadie habla mal, y sé que no vamos a parar ni un momento y que no me va a decepcionar. Este año he estado en un viaje fugaz en Munich y he de decir que me gustó lo poquito que vi. Y me han dicho que Berlín es más… creo que la palabra es internacional. Pienso que allí están más acostumbrados a turistas perdidos que recurren al inglés mal hablado ya que el alemán no es que sea de los idiomas que más se aprendía antes. Ahora es más común desde que la situación política y económica apunta a que Alemania es de los mejores… pero no me voy meter, de momento, en esos temas. Simplemente creo que Berlín también es de las ciudades que como Madrid, desprende rincones conocidos, y no tan conocidos, que te atraen y te enseñan diferencias culturales, sobre épocas y diversas modas.

Por otro lado Estambul dicen que es impresionante, y más europeo de lo que pensamos. Y la verdad que no me consigo imaginar cómo va a ser. Tengo que admitir que esta ciudad no crea en mí buenas ni malas expectativas. Creo que me va a sorprender pero porque no me quiero hacer ninguna idea de nada y seguir como hasta ahora. Con este lugar lo que me pasa es que no me gustaría casi ni buscar información, me encantaría llegar y conocerla de cero. Así que voy a ver si hago un pacto y llegamos al acuerdo de si es esta ciudad el destino final, entonces yo no lo organizo y me dejo llevar. A ver si lo consigo, y lo digo porque me encanta organizar y no hacerlo me va a costar, pero es que en este caso prefiero que no sea así.

estambul

Y bueno, alguien me estará leyendo y dirá, esta loca y afortunada que tiene la inmensa suerte de poder viajar este verano y permitirse destinos como estos… pero en realidad no sé si podré. A día de hoy es difícil confirmar nada de esto. Sólo sé que si puedo lo haré y si no puedo, me iré unos días a las playas del Mediterráneo o del Cantábrico, sin poner problemas. Sólo estaba fantaseando un poco. Yo no sé dónde voy a estar ni el mes que viene ni qué pasará, pero eso tampoco me va a quitar las ganas de desear ver mundo. Si no empiezo por hacerme planes, entonces es cuando no voy a llegar a aterrizar nunca. Y sino, lo dicho, estas ciudades no se van a mover y en España hay muy buenos camping, apartamentos y playas. Sólo digo que hay que intentar tener unos días de desconexión: primero para soñarlo y luego para disfrutarlos.

Y como siempre, de esta semana os voy a destacar algo importante para mí. Fuimos a dar una vuelta en moto, subiendo hacia el Escorial. Como ha hecho tan bueno era una gran oportunidad de estrenar casco y guantes. Como estamos con el tema de los viajes, este es el que yo me hice esta Semana Santa. Aunque tengo que confesar que no llegamos a nuestro destino porque el casco es demasiado nuevo, y a pesar de lo que me ha costado (en todos los sentidos), aún hay que darlo de sí un poco más… Pero fue una vuelta estupenda que repetiremos con el buen tiempo.

casco

He empezado el post con una frase de uno de los más grandes escritores, maestro para cualquiera que desee perderse en un libro. Es uno de los mejores autores porque él escribió mi libro favorito, Cien años de soledad. Y la verdad es que otro viaje estupendo sería ir a Macondo, que por soñar no quede.

Y para terminar, el trailer de la peli que os he recomendado antes. Para los que aún no la habéis visto, merece la pena.

 

Nos vemos la semana que viene. Ya me contaréis dónde queréis ir vosotros. Ciao.

 

 

Yo de mayor quiero ser…

“Caperucita sólo tiene dieciséis
primaveras sin flores, papá le dice: Ven.
Caperucita eres joven y tienes que aprender
a ocuparte de la casa, que serás una mujer.”

Ismael Serrano, Caperucita

Estoy segura de que esta semana que empieza, por unas cosas o por otras, estamos todos más contentos ya que vamos a tener un respiro y unas minivacaciones en la mayoría de los casos. Aunque no me olvido de aquellas personas que tienen que trabajar aunque sea fiesta nacional y a los que hay que agradecerles el esfuerzo. Cuando de pequeña te planteas qué vas a ser de mayor, nadie te cuenta estas cosas, y tú tampoco te paras a pensar en si te vendrán bien o no.

Pues vamos a hablar hoy de eso, de “qué voy a ser cuando sea mayor”. Puedo empezarlo desde muchos puntos de vista, y no es un tema que yo me planteara para escribir un post, pero como ya sabéis, esta semana ha habido momentos en los que me he parado a pensar en ello.

Vale pues empiezo mencionando el momento en el que me di cuenta que cuando somos pequeños sólo nos planteamos qué queremos ser de mayores porque es lo que nos hace felices al imaginarnos en ese trabajo. Últimamente sabéis que estoy rodeada de amigas y conocidas que son mamis recientemente, y no tan recientes. Pero todas preocupadas por el bienestar de una personita. Pues el otro día una de ellas me preguntó: “Oye Sara, tú que has estudiado E. Infantil, ¿a ti te hablaron del método Montesinos o Waldorf? Es que estoy mirando una alternativa a la educación que se da en el sistema que tenemos, algo que se adapte más a lo yo quiero ofrecerla”. Y aquí nos pusimos a hablar sobre el sistema educativo en España, tema candente estos días.

Me encanta hablar de estos temas y me encanta discutir sobre ellos porque creo que debemos tener una opinión crítica, aunque pensemos diferente. Me encanta que los padres y madres se preocupen por la clase de educación que van a recibir sus hijos y que se involucren. Tendría varias cosas que decir en cuanto a educación, pero creo que este no es el post para hacerlo. Así que sigo.

A partir de esta conversación sobre los métodos educativos “alternativos” al sistema (Montesinos y Waldorf son dos métodos que trabajan con proyectos de diferente metodología a la habitual del sistema educativo y del currículum que todos conocemos) me surgió el pensamiento de cómo había llegado yo a estudiar mi carrera habiendo querido hacer otras cosas diferentes cuando era pequeña. Cuando le preguntas a un niño o a una niña qué quiere ser de mayor en muchos casos te contestarán mencionando los trabajos de los padres o por defecto, el trabajo de profesora que es bien conocido por ellos. Al principio recurres a lo que tienes más cerca, pero no siempre. Yo no quería ser lo que eran mis padres. Mi madre era ama de casa y a mí nunca se me ha dado bien ni me ha llamado la atención lo de limpiar o cocinar, o hacer la compra. Y eso es lo que ves cuando eres un niño. Ahora sé la importancia que tiene este trabajo y el cariño con el que lo hacen los padres y madres a los que les toca. Pero de pequeña no lo ves. Y el de mi padre no lo entendía ni veía qué hacía. Cuando me preguntaban en la ficha que cada año había que rellenar en el cole, ponía que era banquero. Trabajaba en un banco, pues banquero. Hasta que me enteré que banquero es el dueño del banco, así que llevaba poniéndolo mal toda la vida. En fin, que como encima parecía que tenía muchas matemáticas, y nunca me han gustado… pues banquera tampoco quería ser.

Así pues se me presentaban otras alternativas que yo veía que me atraían más. Y ahí es donde quiero llegar. Yo no sé vosotras pero yo lo que hacía era jugar con mi hermano a desempeñar algunas de las profesiones que nos gustaban. A esto le podemos llamar juego libre y hay que dejar que lo experimenten todos los peques porque en ese momento el trabajo es realmente un juego, te hace feliz y no te agobia. Y mi hermano y yo teníamos muuuucho trabajo. Os pongo dos ejemplos. Uno de nuestros trabajos favoritos era hacer que éramos profesores en un cole y cada uno era profesor de lo que le gustaba, claro. Mi hermano era más de geografía (creo que a los 8 años podría haber dado clases él solo sobre esta asignatura a cualquier nivel), de naturales y dibujo. Y seguro que de algo más pero él tiene mucha más memoria que yo. A mí me gustaba dar clase de historia, lengua e inglés. Así que nos dividíamos las clases, nos hacíamos un horario y dábamos la lección en ratitos de 10 o 15 minutos en nuestras habitaciones. Y así nos tirábamos una tarde entera. En este caso más de uno seguro estará pensando que profesores hemos querido ser todos. Pues depende de si has tenido buena o mala experiencia en el cole y si tu profe molaba lo suficiente.

El otro trabajo que nos encantaba era el de comerciales de un concesionario de coches. Hubo una época en la que nuestros padres estaban en proceso de cambio de coche y nos llevaban a los concesionarios. ¿Y qué hacíamos? Pues cogíamos los catálogos en los que venían las características de los automóviles, nos los llevábamos a casa y jugábamos a que los vendíamos a otras personas y les explicábamos todo. Ahora que lo pienso me hace mucha gracia, sobre todo sabiendo que ninguno somos expertos en mecánica ni creo que vaya a ser el caso. Pero éramos muy buenos convenciendo a la gente para que comprara.

Y a esto puedo añadirle una época en la que quise ser tenista, igual que otros querían ser futbolistas. Me planteé ya con más edad hacer derecho, incluso filología hispánicas. El caso es que hasta que consigues decidirte y llega el momento de hacerlo, podemos soñar ser muchas cosas y no te planteas ciertas condiciones que luego de mayor sí. Cuando eres pequeño y quieres ser profe nadie te dice que ganan una mierda pero que tienen muchas vacaciones, y no te lo planteas. Cuando quieres ser astronauta o piloto, no sabes las pruebas físicas y la física que tienes que preparar y lo difícil que va a ser. Cuando te gustan los animales tanto que quieres tenerlos todos, no te dicen que vas tener que abrirles en canal, meterles la mano por el culito a las vacas y que no solo vas a saber sobre animales que te gustan sino que es una carrera de las más difíciles de conseguir y sobre la que luego derivan muchas otras profesiones y no solo veterinaria.

Simplemente te dejan ser feliz pensando que eso que te gusta es lo que serás de mayor. Y hay que seguir haciéndolo porque si siguiéramos con esa idea y no fuéramos tan adultos y responsables, trabajaríamos mejor y no tan agobiados por todo. Hoy en día que lo del trabajo está tan mal en este país, parece que buscamos cualquier cosa menos la que realmente nos hace felices, por necesidad. En muchos casos he oído decir a un padre a su hijo que no haga tal carrera porque no tiene futuro. ¿Y si es lo que le gusta y lo que le hace feliz? Es muy difícil tomar la decisión de qué quieres hacer con tu vida y qué estudios quieres tener cuando tan solo tienes 18 años, pero si algo hay que contestarles a los que se lo preguntan es: haz lo que te haga feliz y luego ya buscaremos la solución al trabajo. Esto siempre que se pueda porque existen muchos casos en los que por cuestiones económicas hay que buscar otras vías y los padres no tienen la culpa.

Si ya después de la etapa de estudiante, y con unos pocos años de persona adulta, nos preguntan si nos gusta nuestro trabajo, habrá algunos que digan que se equivocaron, que no lo tenían claro y se metieron a algo genérico; que realmente no sabían y eligieron sus padres; que fueron a lo fácil; que no les dio la nota y tuvieron que hacer otra cosa. Pero entonces, ¿qué pasó con los futbolistas, los profesores, los médicos, los bomberos, las azafatas, los pilotos? Si os paráis a pensarlo lo que realmente contestábamos cuando éramos pequeños a la pregunta ¿qué quieres ser de mayor? Era: quiero ser feliz y hacer lo que me gusta. En realidad eso es en lo que deberíamos acabar todos. Tú lo que querías era hacer algo que te parecía guay, ¿por qué luego no lo hacemos?

Yo en mi caso tengo que decir que llevo poco tiempo pero que he pasado por diferentes etapas, y que soy culo inquieto. Realmente me encantaría hacer muchas cosas y cuanto más tiempo pasa más quiero hacer y estudiar. Y es curioso porque siguen sin atraerme ciertas tareas o trabajos que de pequeña no me gustaban y que tengo claro que no son para mí. Y sin embargo sigo haciendo algunas que me ilusionaban y era a lo que yo quería dedicarme. Seguramente cuando me preguntaban qué quería ser cuando fuera mayor, la respuesta no era la que daría hoy por hoy. Pero sí sé que entonces, para mí, era importante contestar algo que realmente me gustara. Y en ese momento realmente éramos sinceros y no pensábamos en las muchas condiciones que le ponemos a las cosas cuando somos adultos.

En fin, que de todas formas yo sé que la vida da muchas vueltas y que se puede seguir aprendiendo y buscando un sitio en el que encajes. Y que espero también que esta “crisis” acabe pronto y se hagan las cosas bien. Y que hay que dejar que los más pequeños se ilusionen y si luego se equivocan, si les hemos educado bien, sabrán buscar la solución. Que la pregunta “ qué quieres ser de mayor” hay que hacérsela a los 10, a los 15, a los 18, a los 20, a los 25, a los 30 y ahora, y hay que contestar como cuando eres pequeño: “quiero ser feliz”.

Y después de este rollo de hoy, que más que un post era un pensamiento que se me ha metido a mí en la cabeza esta semana, os voy a dejar dos notas gráficas de esta semana. La primera es que el jueves estuvimos en una cena de trabajo, porque vino un fichaje nuevo que tenemos en Portugal, Patricia, y vino a aprender el sistema que tenemos en la revista para que luego ella pueda trabajar desde Lisboa. Y fuimos a cenar a un sitio que está en el centro de Madrid, que nos recomendaron: La gabinoteca http://www.lagabinoteca.es/

Sitio curioso al que ir y tomarte algo, conocer algo diferente. Pero ya os aviso que no es un lugar típico de cañas en Madrid. Yo recomiendo probarlo y si os gusta, ya volver será cosa vuestra. Mirad algunas de las cosas que cenamos.

La No típica ensalada César. (traen dos macetas, una con el cogollo de lechuga y unas tijeras para cortar las hojas; y la otra maceta con tiras de pollo, tiras de berenjena y rodaja de lima. La salsa aparte). Tú te lo montas.

No ensalada

Potito de huevo con más cosas que a mí personalmente no me emocionó pero a las demás les encantó.

huevo

La Típica tarta de cumple de chocolate y galleta, en plato de Spiderman.

tarta

Y la otra nota de la semana, es una comprita que hice, que como esta semana ha salido más el sol y tuve que ir a por un regalo, pues ya de paso aproveché. Es un jersey fresquito, una camiseta de estampado floral (ya dije en un post anterior que lo intentaría y aquí está) y un fular de estampado de besos que se lleva mucho ahora . Es todo de una pequeña tienda, Renata & go, que se encuentra en el centro comercial Zielo, en Pozuelo de Alarcón. Espero que os guste.

compras

Y para acabar yo quería poneros un trocito de la peli El club de los poetas muertos. La peli es un clásico y yo lo he descubierto hace poco. Creo que es muy apropiada para el tema de hoy y también es por lo que le he dado vueltas y he decidido reflexionar.

Nos vemos la semana que viene. Feliz semana santa y que disfrutéis os vayáis a algún sitio o no.

En otros mundos

“Cuando la vida te da un golpe.

¿Quieres saber lo que tienes que hacer?

¡Sigue nadando! ¡Sigue nadando!”

Dori en Buscando a Nemo

Esta semana quería contaros una visita que he hecho, pero seguro que muchos de vosotros querréis acercaros y ya teníais idea de ir y no sé si desvelaros demasiado…

Voy a intentar que os pique la curiosidad y os acerquéis contando lo que yo disfruté de este lugar. El sitio del que os estoy hablando es la exposición de Pixar que hay en el CaixaForum de Madrid de abril a junio. Si os gusta el mundo de la animación, los dibujos, los storyboard y las pelis, vais a pasar un buen ratito.

http://obrasocial.lacaixa.es/nuestroscentros/caixaforummadrid/pixar_es.html

El miércoles fue un día lluvioso y meterme en mi casa después de trabajar no era una opción para mí, así que decidí cogerme un autobús, el 27, que baja desde Santiago Bernabeu hasta Atocha, y darme una vuelta por la exposición.

mike y sully

Supuse que no habría demasiada gente al ser un día entre semana, tarde lluviosa y partido del Madrid de Copa de Europa. El precio de la entrada para las dos exposiciones que hay es de 4 euros. Yo con el carné de prensa entré gratis, pero hay más descuentos como ser de la Caixa, carné joven e incluso me dijeron que a lo mejor por la Mutua Madrileña. Lo que hice fue cogerme la audioguía ya que no había pagado entrada y allí que me planté.

audioguia

Efectivamente no estaba demasiado llena y eso que es pequeñita. Sin desvelaros demasiado os diré que nada más empezar encontráis una cronología de los 25 años de Pixar y en ella veréis cómo empezó todo y lo que ha ido sucediendo a lo largo de este cuarto de siglo. La verdad es que no recordaba que fueran tantas películas y mi sorpresa al descubrir que las he visto todas excepto una que además no estaba representada: Aviones. Seguramente no estaba porque es la más reciente y aún guardarán el material en los Estudios.

cronologia

En pequeñas pinceladas lo que vais a ver es el esqueleto de otro mundo al que nos transportamos durante hora y media o dos horas. Resulta muy curioso para los que no conocemos el desarrollo de una película de animación, ver el proceso que sigue durante muchos meses hasta obtener el resultado final, que es lo que luce. Si vais, encontraréis la historia de cada una de las películas, cómo surgió la idea de cada una de ellas y descubriréis que en un principio sólo fueron historias reales adaptadas a personajes imaginarios, pero que realmente sucedieron.

gamnusino russel

En esta exposición conoceréis parte del Storyboard de todos los largometrajes e incluso la transformación de algunos protagonistas y la variedad de dibujos que hicieron hasta dar con el que ahora conocemos. Cada título está en una zona donde encontraréis vídeos explicativos de algunas fases del montaje, además de los dibujos hechos a mano y la historia del director de cada una de ellas. Luego hay un par de cosas que no os cuento para que las descubráis si os animáis a ir.

Con una de las historias que me quedo y que sí que quería contar, es la de Buscando a Nemo. Es la historia de un pez payaso que se queda a cargo de su hijo, que como todos los pequeños, quiere descubrir mundo y sufre una curiosidad tremenda por el exterior. Y de ahí que viva todas las aventuras del mundo al intentar desobedecer a su padre y demostrarle que él puede valerse por sí mismo. Pues la historia real de la cula surgió Buscando a Nemo, fue en una tarde en la que el director decidió ir a dar una vuelta con su hijo pequeño y pasó más tiempo advirtiéndole de los peligros que podía encontrarse que disfrutando del momento que estaban pasando juntos. De ahí nació el personaje de Marlin, un padre sobreprotector con su hijo Nemo. Una curiosidad del “rodaje” fueron los tres meses que pasaron los trabajadores y dibujantes en el Caribe buceando y viendo el mundo marino entre corales para luego poder aplicarlo a la película. Envidiable!!!!

La hora que estuve allí mereció la pena, tengo que decir que lo mejor es disfrutarla con niños alrededor. No paran de tener imaginación para todo. Había uno que lo preguntaba todo, el padre ya no sabía ni qué contestar y aun así no le dijo en ningún momento que parara, sino que pacientemente le respondía como podía a cada cosa que quería saber. Una abuela llevó a su nieta y le iba contando y leyendo en inglés las historias que había en cada espacio de las pelis, y la niña contestaba y preguntaba en inglés. Y por el acento eran ambas castellanoparlantes. Un tiempo muy bien empleado, tengo que decir. Recomendable 100% y tenéis hasta junio para disfrutarlo.

Y si la pregunta ahora es ¿cuál es mi peli favorita de Pixar? En mi caso sería Monstruos SA o Cars. La verdad es que me gustan todas, la que menos la de Bichos, pero me parecen geniales y tienen de todo un poco, para pequeños y no tan pequeños. Entrar en otros mundos con personajes no reales pero con historias que suceden en todas partes, hace que recibas un subidón de energía porque no sólo las pelis acaban tienen finales felices.

Aunque mucha gente crea que es lo mismo, Pixar y Disney cada son muy diferentes, aunque creo que Disney está cambiando. No he visto ninguna exposición de esta segunda, pero reconozco que me gusta mucho también. Los personajes de Disney se basan en historias más irreales de cuentos de hadas y princesas estupendas y guapas que son salvadas por el príncipe encantador. En casi todas a los padres les ocurre algo, en muchos más casos a la madre, y tienen que salir adelante ellas solas. Esto es en su mayoría, porque luego también encontramos pelis como la de Fantasía, Los rescatadores, Peter Pan o Pinocho. Estos últimos sacados de cuentos clásicos que no tienen una princesa como protagonista como la Bella durmiente o Cenicienta. Los clásicos Disney más fantasiosos, llevan otra magia y creo que el punto fuerte eran las canciones. Para mí desde pequeña la mejor siempre ha sido La Sirenita, aunque mi personaje favorito es Campanilla. Creo que no quería ser princesa pero sí un hada, que ellas tienen poderes (y unas supercaderas…) y podían volar y hacer que otros volaran pensando en algo encantador. Y me parece un personaje que va mucho más conmigo. Tengo un montón de regalos que me han hecho con campanilla como prota, desde toalla de la piscina hasta tazas, un cojín y el propio disfraz de mi despedida. Y si alguien me lo preguntara no respondería con otro personaje, este es el que me gusta de verdad.

Lo de los polvos mágicos… pues eso vamos a dejarlo para otro post si acaso..

campanilla

Y aprovechando que estaba en Madrid y tenía que hacer algo de tiempo, iba en el autobús rumbo a la exposición, de repente vi en una de las esquinas del Paseo de la Castellana la pastelería-cafetería Embassy. Y pensé: “si no salgo muy tarde me paso después a ver el ambiente”. Y diréis ¿qué hace esta chica queriendo ir a una cafetería de Madrid de la época de los años 30? Pues que afortunadamente hace unos meses cayó en mis manos el libro El tiempo entre costuras de María Dueñas, antes de que estrenaran la serie y después de haber oído a muchas personas hablar bien de él. Y aquí explicaré que cuando un libro o película me gusta mucho, o simplemente me llama algo la atención, si se puede, quiero ir a conocer los lugares de los que se habla o en los que se inspiran. Podría hacer un post sólo de esto, y creo que me apetece hacerlo. Pero en esta ocasión y ya que pasé por allí, os cuento mi experiencia ya que por segunda vez en un mismo día volvía a entrar en un mundo diferente al que estoy acostumbrada y al que había ido con la imaginación cuando lo leí.

entrada

Foto de una de las entradas de Embassy (Paseo de la Castellana 12, Madrid)

Embassy es una cafetería que fue muy famosa en los años 30 y que en el libro es un escenario importante porque era el lugar que frecuentaban los del bando aliado en pleno apogeo de la victoria de Franco en nuestro país. Bueno, quién pueda y quiera que se lea el libro, o en su defecto que vea la serie que a mí me gustó mucho, yo os lo recomiendo y sé que os va a gustar la historia. El caso es que describen la cafetería y mencionan las pastas que hacen y los bombones y yo no me lo quería perder. Tiene dos entradas y cuando llegué a la cafetería-restaurante, todas las mesas estaban ocupadas por gente tomando el té. Digo esto por decir una expresión, pero no era realmente así. Yo me senté en la barra y observé mi alrededor y saqué mis conclusiones. Podría decirse que aquel era un lugar con clase, de los que se llenan con gente que parecen tenerlo todo pero que siguen queriendo algo más. Encuentras personas bien vestidas, con bolsas de marcas de grandes diseñadores pero ninguna que yo conozca. Las mujeres llevan grandes accesorios, muy llamativos y un maquillaje perfecto aun a las 7:30 de la tarde. Los hombres todos con traje, guapísimos. Algunos se ve que han tenido un largo día de trabajo, otros parece que siguen en el ámbito laboral pero más distendido. Algunas mujeres, de mucha experiencia (por no decir de muchos años) rodean grandes mesas y aprovechan a hablar de lo ricas que están las pastas y lo aparentes que son sus nietos. Parejas de amigas que disfrutan de un vino, con el blazer sobre las piernas cruzadas y jugueteando con el pelo y, creo, que deseando quitarse los elegantes zapatos de tacón.

Mientras, pegados a la barra dos camareros no dejan de preparar combinados a todos ellos, pero al igual que sus clientes, lo hacen con mucho estilo. En manos de uno de ellos la preparación de los cócteles me parece un arte y descubrí que lleva su tiempo. Y en este caso, quien los preparaba lo hacía con gusto y se le notaba. Él mismo cuando me vio que empezaba a escribir por detrás de uno de los posavasos de papel que allí había, me acercó una hoja en blanco. También le gustaba observar y creo que era una persona detallista. Sólo por cómo preparaba los combinados y atendía a una de las señoras al fondo de la barra, se notaba. Yo me puse a tomar notas de la exposición y de lo que allí había. Vi cómo preparaban combinados con cava y sobre todo con ginebras. Ponían la copa hasta arriba de hielos, le daban vueltas con una cuchara larga y fina, cortaban unas rodajas de pepino o de lima y las pasaban por el borde del cristal. A continuación echaban la ginebra y luego la tónica. Pero todo con mucho ritmo. Vi cómo preparaban varias y me gustó mucho observarles.

Por supuesto, además de tomar notas, me pedí unas pastas para ver si era cierto aquello que tan bien se describía en el libro y ciertamente estaban buenísimas. Pero tengo que decir que si queréis probar, mejor compradlas en la parte pastelería que sino os vais a llevar un susto. ¡Mirad qué buena pinta! Eso sí, luego me pasé por la pastelería y no pude evitar cogerme alguna más.

pastitas

Cuando salí me fui hacia el tren para volver a casa. Suerte que llevaba mis botas de agua porque no había parado de llover. Estoy muy contenta de esta compra que hice en Nueva York, aunque aquí las tenéis casi por el mismo precio. Son unas Hunter de media caña, porque las de caña alta no las había en rojo y eran muy pesadas al andar, así que con estas tengo que decir, que hasta me gustan los días de lluvia. Y espero que si hay más días de estos vaya a disfrutarlo en algún otro rincón de Madrid y os lo cuente.

botas

Y para acabar quería agradeceros los comentarios que me ponéis las que me léis, que me hace mucha ilusión verlos. Tengo la sensación de que aparte del buen tiempo vienen buenos meses. Que tengáis una buena semana. Os dejo una de las escenas más bonitas de El tiempo entre costuras, cuando la protagonista vuelve a Madrid.